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bienvenidosalafiesta: cuaderno de notas y diccionario de autores y obras de literatura infantil y juvenil    
bienvenidos a la fiesta
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lunes, 26 de junio de 2017

La saltinadora gigante, el primer álbum que firman juntas Helen Oxenbury y Julia Donaldson, es magnífico, como cualquiera que conozca los libros previos de las autoras podría esperar.

El argumento es sencillo: cuando el conejo va a entrar en su madriguera y oye un grito amenazador — «¡soy la Saltinadora gigante y doy un miedo impresionante!»—, llama en su auxilio a un gato, a un oso, a un elefante, y a todos los detienen, a la entrada de la madriguera, las voces furiosas y burlonas de la misteriosa saltinadora gigante. La rana, sin embargo, no tiene miedo ninguno. La estructura repetitiva es eficaz, las expresiones y gestos de los personajes los hacen muy graciosos, la trama tiene suspense para el lector pequeño, el texto es simpático y apropiado para la lectura en voz alta y la dramatización casera, la tipografía está bien empleada, las ilustraciones tienen chispa, y la imagen final muestra un conseguido desenlace festivo.

Helen Oxenbury. La saltinadora gigante (The Great Jumperee, 2017). Texto de Julia Donaldson. Barcelona: Juventud, 2017; 32 pp.; col. Leer entre Risas; trad. de Bel Olid; ISBN: 978-8426144133. [Vista del álbum en amazon.es]

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domingo, 25 de junio de 2017

Un segundo punto de interés de Yo no está en los comentarios de Joachim Fest en relación a cómo fue posible la complicidad de tantos en las barbaridades del régimen nazi.

Hace notar que, en aquella situación, «cada cual buscaba una justificación para hacer la vista gorda ante los delitos que había por todas partes». Explica que «una creciente indiferencia empezó a extenderse incluso entre los que se oponían claramente a Hitler. En buena parte podía atribuirse al vocabulario minimizador que empleaba el régimen. Mi padre había sido “dado de baja”, como decían; otros habían sido jubilados “provisionalmente”; a las detenciones las llamaban “arrestos de seguridad”, ¿qué es lo que había de horrible en todo esto?». Señala que también «surgieron enemistades que, aunque generalmente tenían un fundamento ideológico, no reflejaban más que la envidia, la maldad o la bajeza natural». Su padre les hacía notar que «con nuestro silencio encubrimos los campos de concentración» y lamentaba tener que mantenerse al margen —pues su principal preocupación era que su familia y algunos amigos estuvieran a salvo y apartados de la infección totalitaria— pero, decía, «sé que en las circunstancias actuales no hay tierra de nadie entre el bien y el mal. El aire está envenenado. ¡Nos infecta a todos!».

El Yo no del título es, también, una forma del autor de responder a las justificaciones o excusas que muchos dieron en los años de la posguerra. En relación a eso, en uno de los párrafos polémicos del libro, habla de los que, «en medio de sus lamentos, parecían dispuestos a calumniar a quienes no hicieran como ellos y se dieran continuamente golpes en su pecho pecador. Cuando Günter Grass o alguno de los innumerables autoacusadores manifestaban su sentimiento de vergüenza, en modo alguno querían llamar la atención sobre su propia culpabilidad, más bien sobre los muchos motivos de todos los demás para avergonzarse. No obstante, según ellos, para su escándalo y el de todos los demás, la gran masa no estaba preparada para esto. Ellos se sentían ya libres de cualquier reproche gracias al reconocimiento de su vergüenza». En cambio, dice Fest, «nosotros gozábamos del dudoso privilegio de seguir siendo los mismos que éramos, y, por segunda vez, eso nos situaba fuera de la fila».

Joachim Fest. Yo no (Ich nicht, 2006). Madrid: Taurus, 2017; 296 pp.; col. Historia; trad. de Belén Bas Álvarez; ISBN: 978-8430618491. [Vista del libro en amazon.es]

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sábado, 24 de junio de 2017

He puesto datos de nuevas ediciones de El hilo de la vida, de Mary Poppins, y de César y Ernestina, músicos callejeros.

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viernes, 23 de junio de 2017

Una librería en Berlín, de Françoise Frenkel, es un buen relato autobiográfico que, por lo que cuenta de los primeros años de la segunda Guerra Mundial en Francia, me ha recordado Suite francesa, de Irène Némirovsky.

La autora, polaca de origen judío pero educada en Francia, en los años veinte puso una librería en Berlín dedicada a la difusión de la cultura francesa. Tuvo que cerrarla, después de no pocos incidentes con el régimen nazi, y regresar a París en 1939. Una vez allí hubo de volver a huir, de ciudad en ciudad, para impedir que la deportaran. En Niza conoció a un matrimonio que la ocultó y luego facilitó que pudiera intentar, y finalmente lograr, después de muchas penalidades, llegar a Suiza el año 1943. Allí escribió su obra, que se publicó en Ginebra, en 1945.

La narración tiene viveza y, a pesar de las dificultades angustiosas de muchos momentos, respira también sentido positivo. Pasada la primera parte, donde se aprecia su amor a los libros y a su trabajo como librera, lo que mejor queda descrito en el relato de Frenkel es el desamparo de la gente que huye: «judíos de todos los países ocupados daban vueltas desorientados, sin meta ni esperanza, inmersos en una inquietud y una agitación que no dejaban de crecer». La intensidad crece según se va viendo acorralada pero no faltan momentos de alivio cuando encuentra en su camino gente bondadosa.

El título español del libro se refiere a la primera parte de la narración y el título orignal, Nada donde reclinar la cabeza, se refiere a la segunda. La edición tiene una introducción de Patrick Modiano que, como explica muchas cosas, casi es mejor leerla como epílogo. La edición concluye con una cronología básica de la vida de la autora, seguida de varios documentos históricos y fotografías de diferentes lugares citados en la narración.

Françoise Frenkel. Una librería en Berlín (Rien où poser sa tête, 1945). Barcelona: Seix Barral, 2017; 293 pp.; trad. de Adolfo García Ortega; prólogo de Patrick Modiano; ISBN: 978-84-322-2999-2. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 22 de junio de 2017

La luna del cazador y Soldado azul, de Theodore Victor Olsen, son dos relatos del Oeste de los que se hicieron famosas películas a finales de los años sesenta y principios de los setenta, y de los que se alinean con otros del género sobre mujeres blancas capturadas por los indios y rescatadas, como Centauros del desierto.

En el primero Sam Vetch, un experto explorador del ejército que se retira, se acaba casando con Sara Carver, una mujer que había vivido con los indios y tenido dos hijos con un jefe llamado Salvaje por su extrema ferocidad. La novela, después de todo el planteamiento, se centra en el acecho de Salvaje al matrimonio, que es como una guerra psicológica, con el fin de recuperar a sus hijos.

En el segundo los protagonistas son Honus Gant, «un tranquilo chico de granja de Ohio, correcto y poco aventurero, además de maestro» (que a pesar de su torpeza inicial demostrará un gran valor), y Cresta Marybelle Lee, «una chica lista, dura y ambiciosa de los suburbios de Nueva York», irritante y valiente, a la que Honus conoce cuando es la esposa en fuga de un jefe guerrero cheyene.

Son novelas amenas, con personajes bien dibujados (aunque a veces sean tópicos), escenas de peleas características, y desenlaces previsibles. Por otro lado, no faltan pinceladas descriptivas excelentes: «el cielo era un imán caliente que absorbía la humedad de la piel de los hombres y el irritante peso del calor se posaba como una mano muerta sobre sus cuerpos y sus espíritus».

Theodore Victor Olsen. La luna del cazador & Soldado azul (The Stalking Moon, 1965; Soldier Blue, 1970). Madrid: Valdemar, 2016; 464 pp.; col. Frontera; trad. de Marta Lila Murillo; introd. de Alfredo Lara; ISBN: 978-8477028390. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 21 de junio de 2017

¿Te acuerdas?, una narración de Zoran Drevenkar con magníficas ilustraciones de Jutta Bauer, es de esos libros que, utilizando la estructura y muchos recursos habituales en los álbumes ilustrados infantiles, trata de sentimientos adultos.

Una pareja de ancianos recuerda, y las imágenes recrean imaginativamente, sucesos de cuando eran unos chicos jóvenes. Todos los párrafos de texto, relativamente largos, comienzan con un «¿Te acuerdas de cuándo…?» y evocan algo que sucedió con motivo de las excursiones que hicieron por el campo los protagonistas cuando eran niños y jóvenes. Se supone, por los dibujos, que más bien es el anciano el que recuerda. Según avanza el libro se ve que las enfermedades llegan...

Normalmente, en la página izquierda van los párrafos de texto acompañados, debajo, de un sencillo dibujo a lápiz de la pareja; mientras en la derecha va una sugerente ilustración a todo color que representa la escena evocada, que a veces es realista y otras, las más, imaginativa. Algunas veces, sin embargo, la escena en color ocupa la doble página y el párrafo de texto, también en las páginas izquierdas, va colocado sobre ella.

El relato tiene un tono positivo y nostálgico en una línea frecuente hoy (en muchos libros infantiles, que no en la realidad): la de que no pasa nada cuando la muerte se acerca. De hecho, ninguna inquietud ni pregunta comprometida parece turbar a los protagonistas: serán los lectores los que tendrán que planteárselas por su cuenta.

Zoran Drvenkar ¿Te acuerdas? (Weisst du noch, 2017). Barcelona: Lóguez, 2017; 32 pp.; col. Rosa y manzana; ilust. de Jutta Bauer; trad. de L. Rodríguez López; ISBN: 978-84-945653-5-9. [Vista del libro en amazon.es]

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martes, 20 de junio de 2017

Hace unos días recordé las notas más leídas de las que he venido publicando en Medium en los últimos años. Otras, en torno a las 300 o 400 lecturas, son estas:

La estupidez como tentación;

Tolkien, Lewis y los libros infantiles;

Los libros que superan los límites del tiempo;

La sabiduría de los cuentos populares;

Rasgos de un hombre culto;

Diez ideas para construir lectores.

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lunes, 19 de junio de 2017

El pequeño Gran Bubú, de Beatrice Alemagna, se puede leer como una continuación de ¡Buen viaje, bebé! pues su protagonista es algo mayor... En este caso, el pequeño Gran Bubú es un ser (no reconocible) que se presenta a sí mismo como un niño GRANDE, ya con ojos grandes, nariz grande, cuatro dientes…, y que presume, por ejemplo, de que cuando va a un restaurante ya solo necesita un cojín. Al final, incluso da una prueba externa de que sí es un niño GRANDE. El relato, bienhumorado en el planteamiento y en las imágenes, muchas mostrando primeros planos del protagonista, es un pretexto más para una lectura compartida y teatralizada con el niño.

Beatrice Alemagna. El pequeño Gran Bubú (Little Big Boubou, 2014). Barcelona: Corimbo, 2017; 36 pp.; trad. de Ana Galán; ISBN: 978-8484705598. [Vista del libro en amazon.es]

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domingo, 18 de junio de 2017

Joachim Fest, una importante figura de la vida cultural alemana —llegó a ser editor del Frankfurter Allgemeine Zeitung, escribió varios libros de historia sobre la época nazi—, publicó sus memorias de infancia y juventud pocos meses antes de su muerte y, por evidentes motivos, las tituló Yo no.

Al comienzo él mismo explica que no pretende, con ellas, «hacer una historia de la época de Hitler, sino plasmar su reflejo en un entorno familiar». Recuerda su infancia y juventud, su estancia en dos colegios, el crecimiento de su vida intelectual y de sus aficiones artísticas, su reclutamiento para el ejército, su internamiento en campos de prisioneros francés y norteamericano al terminar la guerra, y los reencuentros con su familia e inicios de una nueva etapa en los años inmediatamente posteriores.

El personaje central de su relato es su padre, un católico de gran integridad moral. Debido a su manifiesta oposición al régimen nazi se le prohibió ejercer como profesor y director de un centro de enseñanza, y perdió su posición social y su bienestar económico. Siempre se negó a escuchar a quienes le aconsejaban que cediera un poco, incluida su mujer, y procuró ayudar a sus amigos judíos en lo que estuvo a su alcance.

El autor explica que su padre «concebía la vida como una sucesión de obligaciones que había que cumplir sin aspavientos, con fuertes convicciones y del mejor humor posible» y que «su única compensación la encontró en el convencimiento de encontrarse en el lado correcto». Una vez que su madre le dijo que incorporarse a un partido no cambiaba nada pues, «al final, seguimos siendo los que somos», su padre le contestó: «¡Pues sucede que no! ¡Todo cambiaría!»; otra vez que su madre comentó que «la mentira había sido siempre el medio que tenía la gente humilde para enfrentarse a los poderosos», su padre le replicó: «Nosotros no somos gente humilde. ¡No en esas cuestiones!».

Un día su padre estableció dos turnos para cenar: el primero para sus hijos pequeños y el segundo para los padres y los hijos adolescentes. El motivo era que quería poder decir en su casa y ante sus hijos lo que pensaba: «Un Estado que convierte todo en una mentira no debe entrar en nuestra casa. Al menos en el seno de mi familia no quiero estar sometido a la tan extendida costumbre de mentir». En realidad, añade Fest, «sólo quería mantenernos a nosotros al margen de la hipocresía establecida por decreto». Y cuenta que una vez les dio un papel a cada uno y «nos dictó: “Etiam si omnes, ego non!”. Era de Mateo, nos explicó, de la “escena del monte de los Olivos”». Una sentencia que «formaba parte de toda vida verdaderamente libre: “¡Aunque todos participen, yo no!”».

Joachim Fest. Yo no (Ich nicht, 2006). Madrid: Taurus, 2017; 296 pp.; col. Historia; trad. de Belén Bas Álvarez; ISBN: 978-8430618491. [Vista del libro en amazon.es]

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sábado, 17 de junio de 2017
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viernes, 16 de junio de 2017

A los aficionados al mundo de la ilustración y del cómic que no la conozcan ya les interesará la nueva edición de Hacer Cómics. Secretos narrativos del cómic, el manga y la novela gráfica, de Scott McCloud. Quien haya leído sus obras anteriores acerca del tema sabrá ya de su maestría para transmitir sus conocimientos y su experiencia con simpatía, talento y muchos ejemplos de autores de referencia.

En el capítulo uno habla de las cinco decisiones básicas de un autor de cómic para que la suya sea una narración clara y convincente y no un caos confuso: de momento, de encuadre, de imagen, de palabra, de flujo; y ejemplifica también las seis formas de articular las transiciones entre viñeta y viñeta: momento a momento, acción a acción, tema a tema, escena a escena, aspecto a aspecto, non séquitur.

Luego, en el capítulo dos explica el diseño de personajes; en el tres las distintas categorías de combinaciones palabra-imagen —palabras específicas, dibujos específicos, duales, intersectivas, interdependientes, en paralelo, montaje—; en el cuatro habla de cómo construir mundos; en el cinco comenta las herramientas, las técnicas y la tecnología; y el seis lo dedica a «tu lugar en el cómic».

Al paso de sus explicaciones da consejos certeros: «cuidado con el síndrome de guionista-contra-dibujante, en el que un colaborador intenta ganarse al lector con prosa evocativa y el otro intenta deslumbrar al lector con arte suntuoso…, mientras que ni el dibujo ni el guión terminan de aceptarse plenamente el uno al otro». Y también explica técnicas narrativas propias del manga que ahora están presentes en el mundo del álbum y el cómic y que comenzaron a llegar al cómic norteamericano en los años ochenta.

Al hablar de este libro en las clases del Master en Álbum infantil ilustrado alguien me hizo notar, con acierto, que anterior al libro de McCloud fue La narración gráfica, un libro en el que Will Eisner repasa muchos conceptos básicos que McCloud trata más extensa y didácticamente, y en el que usa ejemplos tomados de obras como Maus, Príncipe Valiente, Terry y los piratas, y otros clásicos del cómic. Además, se ha publicado recientemente también una nueva edición actualizada.

Scott McCloud. Hacer Cómics. Secretos narrativos del cómic, el manga y la novela gráfica (Storytelling Secrets of Comics, Manga and Graphic Novels, 2006). Bilbao: Astiberri, 2016, 4ª ed.; 264 pp.; trad. de Santiago García; rotulación de Esther Campos y Ana González de la Peña; ISBN: 978-84-96815-14-8. [Vista del libro en amazon.es]
Will Eisner. La narración gráfica. Principios y técnicas del legendario dibujante W. Eisner (Graphic Storytelling, 1998). Barcelona: Norma editorial, 2003, 2ª ed.; trad. de Enrique S. Abulí; ISBN: 84-8431-635-1. Nueva edición actualizada en 2017; 172 pp.; ISBN: 978-8467925203. [
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jueves, 15 de junio de 2017

El curioso árbol prodigioso: Mundo natural, título a cuya primera frase, que alude a la obra de Linneo, le sigue otra que actúa como subtítulo, Compendio visual de las maravillas de la naturaleza, es un extenso y magnífico álbum de conocimientos, con texto de Amanda Wood y diseño editorial de Mike Jolley, dos autores con varias décadas de experiencia editorial en esta clase de libros, que optaron por encomendar las imágenes a un ilustrador de comprobado talento en libros dedicados a la naturaleza como es Owen Davey.

Sólo con muchos años de trabajo detrás y con mucha destreza es posible preparar un libro tan completo y tan bien organizado y presentado. Empezando por capítulos que se titulan «Seres vivos», «El mundo de los seres vivos», «Guía de grupos de animales y plantas», «¿Qué es un hábitat?», se van presentando al lector 67 gráficos explicativos, muchos a doble página, otros de una sola, con ilustraciones compuestas digitalmente que van en los colores y tamaños adecuados. Se combina con acierto la información de fondo con curiosidades que atraen, como por ejemplo la página sobre «Animales arquitectos» donde se muestran diques y viviendas de castores, termiteros y madrigueras de los perritos de las praderas.

El texto es claro y tiene un tono entusiasta. Así, la doble página de «Desconcertantes escarabajos» empieza en mayúsculas —igual que todos los apartados—, diciendo: «UNA DE CADA CUATRO ESPECIES ANIMALES VIVAS ES UN ESCARABAJO. Con casi cuatrocientas mil especies conocidas, los escarabajos constituyen un tercio de todos los insectos»; y la doble página muestra imágenes de 18 escarabajos distintos respetando sus tamaños respectivos. Unas flechas de colores sirven para unir los temas relacionados dentro del libro: las de los hábitats en amarillo, las de las especies en naranja, las de comportamiento animal en azul. La sobrecubierta del libro, desplegada, es un gran póster: con «Aves vistosas», «Pingüinos» y «¡Picos y más picos!»...

Pueden dar más idea del contenido y estilo del libro, que no es un álbum ilustrado más sino un álbum que se podría llamar enciclopédico, esta entrevista con los autores y esta página tomada del la web del ilustrador.

Amanda Wood y Mike Jolley. El curioso árbol prodigioso: Mundo Natural. Compendio visual de las maravillas de la naturaleza (Curiositree: Natural World: A Visual Compendium of Wonders from Nature, 2016). Barcelona: Flamboyant, 2016; 112 pp.; trad. de Marta Morros Serret e Irene Oliva; corrección de textos de Raúl Alonso Alemany; ISBN: 978-84-945042-1-1. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 14 de junio de 2017

Joseph Fipps, de Geneviève Godbout y Nadine Robert, se puede poner como ejemplo de buen álbum —por la calidad de sus ilustraciones y porque refleja bien algunas reacciones de un niño y su madre—, que no está conseguido del todo: su argumento se parece al de Donde viven los monstruos pero no tiene su elegante concisión y resulta menos concluyente y satisfactorio.

Joseph, de cinco años, hace una pequeña trastada, que vemos en varias ilustraciones consecutivas, y luego leemos este comentario suyo: «Esta mañana, mamá ha vuelto a llamarme “monstruito”. Cada vez que hago una trastada, grita: “¡Menudo monstruito!”. Papá, el abuelito y Nana también me llaman así. Pero yo no me llamo “monstruito” de verdad. Me llamo Joseph Fipps”». Así que Joseph, igual que Max, se enfada con su madre: «Eres mala y quiero otra madre»; y su madre responde: «Conozco a una mamá que tal vez quiera ocuparse de ti. Es una mamá morsa y vive en una banquisa en el polo Norte. ¿Qué te parece?». Y a partir de ahí comienza su escape imaginativo… Al final recupera el buen trato con su madre.

Las imágenes, parece que preparadas con lápices de colores y presentadas sobre fondo blanco, y a veces encerradas en formas circulares o elípticas, tienen mucho encanto. Son excelentes y muy expresivas las figuras de Joseph, su oso de peluche y el gato que le mira (asombrado, sorprendido, temeroso…). Uno de los problemas del relato está en que la narración con palabras del mismo Joseph resulta poco creíble. Otro, la opción de que la penúltima ilustración muestre a la madre, cuando hasta ese momento todo el álbum estaba visualmente al nivel de Joseph y no habíamos visto la figura completa de la madre. Además, el momento de felicidad final está empañado porque, aunque se ve que la madre hace caso a Joseph, esté dice que «mamá no entiende nada de lo que le cuento». Con todo, la categoría de las ilustraciones lo hacen un álbum estupendo.

Geneviève Godbout. Joseph Fipps (2012). Texto de Nadine Robert. Madrid: SM, 2015; 60 pp.; trad. de Marta Cabanillas; ISBN: 978-84-675-7732-7. [Vista del álbum en amazon.es]

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martes, 13 de junio de 2017

Espera, de Antoinette Portis, es un álbum con la misma estructura de un paseo y la misma idea de fondo de Un camino de flores y de los que, al modo de Tú y yo, yo y tú, pone de manifiesto cómo la mirada fresca de los niños puede renovar la de los adultos.

Vemos sucesivas escenas de un niño que va siendo arrastrado por su madre, suponemos que de camino al colegio por la mañana. En la primera escena la madre mira el reloj y díce al niño «¡Rápido!» mientras el niño se queda mirando a un perro que le sigue. En la segunda el niño se agacha y se pone al nivel del perro y se ve que la madre se ha parado. En la tercera, en una calle vemos a la madre con el móvil en la mano que dice «¡Rápido!» mientras el niño mira hacia atrás no sabemos a qué. En la cuarta el niño saluda a un obrero que está trabajando en las obras de la calle. Y así continúa el relato: el niño se detiene para darle a un pato un trozo de sándwich, junto a una heladería, en un escaparate donde ve peces, en un arbusto donde ve una mariposa, o cuando cae la lluvia para abrir los brazos y la boca mientras su madre le pone un impermeable… La madre aguarda cada vez un poco pero sigue su camino imperturbable…

El estilo es eficaz: como es tan frecuente (no sin lógica) en los libros para prelectores, los dibujos están contorneados por lineas gruesas y contundentes. El paso narrativo es perfecto: se van repitiendo momentos semejantes con matices nuevos cada vez, en lo que sucede y en la forma en que se nos muestra. Hay cambios en la disposición de las escenas —las figuras pueden ir en la página izquierda o en la página derecha— con vistas a estimular la curiosidad del lector y hacerle preguntarse qué pasará en ese momento por la cabeza del niño o qué estará mirando. También, aunque lo normal es ver las figuras completas de la madre y el niño mientras andan, a veces se muestran primeros planos, por ejemplo del niño agachado al lado del perro, o de la mariposa en los dedos del niño…

Antoinette Portis. Espera (Wait, 2015). Barcelona: Plataforma Editorial, 2017; 32 pp..; col. Patio; trad. de Anna López; ISBN: 978-84-16820-57-3. [Vista del libro en amazon.es]

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lunes, 12 de junio de 2017

Entrega especial, de Matthew Cordell y Philip C. Stead es un álbum con argumento y dibujos chispeantes. En la primera página leemos un grandísimo «¡Oye Sandi!», un grito de un chico a una niña que se marcha con un hilo en la mano, y cuando llegamos a la portadilla vemos que la niña va detrás de un elefante al que lleva sujeto por la cola... Resulta que Sandi va a enviar un elefante por correo a su abuela. Descubre, sin embargo, que necesitaría demasiados sellos por lo que busca otra opción: pide a un amigo su avión y allí sube al elefante. Pero se estrellan cerca de un río por lo que Sandi le pide a un cocodrilo que los conduzca…

Historia loca muy divertida. Uno de sus motivos, el envío del elefante, se podría comparar con Lágrimas de cocodrilo; las situaciones que se suceden con Afortunadamente; el carácter incombustible y tenaz de Sandi con el de Irene la valiente… Las ilustraciones son dibujos acuarelados muy dinámicos que han sido comparados con los de Bill Peet. Las escenas se presentan muy bien enlazadas y uno se pregunta con qué nos sorprenderán los autores a continuación. El final explica gráficamente muchas cosas de Sandi y de su abuela.

Matthew Cordell. Entrega especial (Special Delivery, 2015). Texto de Philip C. Stead. Barcelona: Océano Travesía, 2016; 35 pp.; trad. de Paulina de Aguinaco Martín; ISBN: 978-607-735-724-7. [
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domingo, 11 de junio de 2017

Una de las conclusiones que he sacado de la lectura de Havel. Una vida, es que debo leer a Jan Patocka, de quien conocía textos pero del que no he leído ningún libro.

Hay varios capítulos que se abren con citas de Patočka. Por ejemplo, esta: «Ninguna sociedad, por muy tecnológicamente avanzada que sea, puede funcionar sin una base moral, sin una convicción, que no es cuestión de oportunidad, ni de circunstancias ni de beneficios anticipados. No obstante, la moral no está ahí para que la sociedad funcione, sino simplemente porque hace humano al ser humano». 

O esta otra: «Para que la humanidad se desarrolle en armonía con las posibilidades de la razón técnica e instrumental, para que sea posible el progreso del conocimiento y de las capacidades, la humanidad tiene que estar convencida de la naturaleza incondicional de los principios, que son, por así decirlo, “sagrados”. (…) La salvación en estas cuestiones no vendrá del Estado».

En consonancia con Patočka, Havel «llegó a la conclusión de que su brújula moral era innata, independiente de la opinión de los demás e independiente de las consecuencias prácticas; es más, se dio cuenta de que tenía que ver con su propia identidad interior, con ser fiel a sí mismo, con vivir en la verdad». Su reflexión le llevó, dice su biógrafo, a un descubrimiento crucial: «La extraña autonomía de un acto moral, su independencia del ojo del que mira —es más, el hecho de que ni siquiera precisara de un observador, así como el hecho de que se resistiera a todos sus intentos de racionalizarlo o explicarlo lógicamente—, implicaba que en realidad había alguien o algo más allá de nuestro horizonte cotidiano que observaba y tomaba nota de nuestros actos. De alguna manera, en aquella época [finales de los años setenta], en el fuero interno de este hombre de una mentalidad sumamente escéptica y de un agudo sentido de lo absurdo, prendió una chispa de espiritualidad, una noción de trascendencia»

En relación a las creencias profundas de Havel su biógrafo hace algunas glosas imprecisas. Por ejemplo, al hablar de que Havel era un hombre de fe pero no un hombre religioso —afirmación que, para ser comprensible, requeriría definir bien primero fe y religión—, señala que «para Havel, el sentido existencial de la responsabilidad personal como prerrequisito de la libertad y de la vida en la verdad concede demasiado libre albedrío para ser compatible con el concepto de un dios todopoderoso», aunque sí con la de un dios omnisciente. En lo que yo sé, Dios, tal como lo comprende la tradición cristiana, es precisamente quien concede a los hombres la libertad y quien, por eso mismo, les pide responsabilidad.

Sea como sea, el biógrafo afirma que, «a diferencia de muchas personas que pasan por la vida sin hacerse preguntas, Havel era capaz de ver el misterio de la existencia en cada acto humano, en cada impulso humano y en cada dilema humano»; afirma que el «orden del ser», donde «quedan indeleblemente registrados todos nuestros actos, y el lugar, el único lugar, donde serán debidamente juzgados», es un concepto que impregna sus escritos; señala que, para él, «la esperanza no es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene significado independientemente de cómo salga». Y, al final de su vida, Havel decía esto también: «me esfuerzo en estar preparado para el juicio final. Un juicio en el que no quedará nada oculto, que valorará debidamente todo lo que hay que valorar y dará cuenta de todo lo que está fuera de lugar de manera improcedente».

Michael Žantovský. Havel. Una vida (Havel. A Life, 2014). Madrid: Galaxia Gutenberg, 2016; 798 pp.; col. Biografías y memorias; trad. de Alejandro Pradera Sánchez; ISBN: 978-8416734221. [Vista del libro en amazon.es]

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sábado, 10 de junio de 2017

He puesto datos de nuevas ediciones de Vida y aventuras de Martin Chuzzlewitt y de El corazón es un cazador solitario.

Me alegra especialmente la versión en castellano de Lon Po Po, un álbum de Ed Young cuya edición en inglés tenía comentario en la página desde hace años.

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viernes, 9 de junio de 2017

Acaba de salir Chesterton: un enamorado de la verdad, en Ediciones Logos, Argentina. Este es un pdf con las primeras treinta páginas. Es un libro más breve y sintético que Gramática de la gratitud pero contiene una biografía más extensa, más explicaciones sobre la forma de ser y pensar de Chesterton, y algunas diferencias en varios comentarios a sus libros.

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jueves, 8 de junio de 2017

El árbol de las mentiras, de Frances Hardinge, es una novela bien escrita y construida que se resiente, sin embargo, de que hay en ella demasiados ingredientes: caserón de aires góticos, ambientes sociales asfixiantes, menor consideración social de las mujeres, revuelo entre clérigos por las doctrinas evolucionistas, rivalidades académicas furiosas, un asesinato intrigante, una planta misteriosa con poderes asombrosos…

Siglo XIX, Inglaterra. El clérigo y naturalista Erasmus Sunderly, junto con su familia, viaja a la isla de Vane para participar allí en unas excavaciones. También, según sabremos, está huyendo de algunas noticias que ponen en duda su integridad profesional. Todo se cuenta desde la perspectiva de su joven hija Faith, una chica exteriormente modosa pero con una gran ambición interior de ser científica. Enseguida comienzan los problemas para ellos pues los rumores han llegado a Vane. Además fallecerá Erasmus en circunstancias extrañas y, aunque la madre de Faith desea que se piense que ha sido un accidente, todo parece indicar que ha sido un suicidio —lo que impide que se le pueda enterrar cristianamente—, pero Faith está segura de que ha sido asesinado.

Se siguen con interés los incidentes de la historia, que avanza de revelación en revelación, aunque algunos pasos argumentales parezcan algo forzados y algunas maniobras de Faith sean demasiado laboriosas. Son eficaces las descripciones que ponen de manifiesto el mundo interior en ebullición de la heroína, cuya afirmación personal como científica es el punto central de la novela. Tienen fuerza varios personajes secundarios que bien podrían estar sacados de novelas de las Brontë. La novela cambia de tono cuando quedan claros los poderes, llamémosle sobrenaturales, de la planta que oculta el padre de Faith —«un árbol que desvelaba los secretos del mundo»—, y cuando los sueños que inducen sus frutos alucinógenos conducen a revelaciones decisivas. Esta irrupción tan fuerte de lo fantástico quita peso a los aspectos de intriga, de crítica social y de reconstrucción histórica que tiene la novela.

Por otro lado, en ella se vuelve a cuestiones muy tratadas ya, como con ánimo de rematar a quien ya está bien muerto. Por ejemplo, Faith se lamentará de que «su ropa era opresiva: no podía pasar por un camino polvoriento, ni desafiar la lluvia, ni sentarse sobre una silla de mimbre, ni apoyarse sobre una pared encalada sin estropear alguna parte del vestido, ensuciarlo, desgastarlo o darlo de sí»; a su hermano Howard le ponen la manga izquierda cosida para que tenga que usar la derecha y, cuando vaya al colegio, al cumplir los ocho años, no sea zurdo; un tipo, entusiasmado con la craneometría, sostiene que la inteligencia de las mujeres es menor porque su cráneo es más pequeño (no hace falta decir que recibirá su merecido)... Las ilustraciones grandes, algunas de página completa y otras presentes en los márgenes de muchas páginas, contribuyen al clima inquietante de la novela.

Frances Hardinge. El árbol de las mentiras (The Lie Tree, 2015). Barcelona: Bambú, 2017; 486 pp.; col. Exit; ilust. de Chris Riddell; trad. de Roser Vilagrassa; ISBN: 978-84-8343-514-4. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 7 de junio de 2017

El atajo, de David Macaulay, es un extraordinario álbum: por la calidad de sus ilustraciones, que cambian de perspectiva con total naturalidad; por la fluidez con la que se suceden las imágenes, sin ningún alarde innecesario; porque tiene un argumento divertido, nada sofisticado, que además hace pensar en cómo nuestras pequeñas acciones influyen en otros, lo queramos o no; porque su estructura narrativa es muy hábil —el autor entrecruza bien lo que les ocurre a distintos personajes y obliga al lector a volver atrás para descubrir detalles que no había captado en la primera o segunda lecturas—.

Los nueve personajes se presentan en la primera página: Albert y su yegua June, Paty y su cerda Perla, el profesor Tweet, una loca conductora llamada Sybil, la desconsolada Clarinda, no sabemos aún por qué, un tipo bajo el agua llamado Bob. El relato tiene varios capítulos, cada uno centrado en uno o dos personajes. En el primero vemos que Albert y June un día de mercado se levantan temprano, van al pueblo en un carro a vender sandías, eligen un atajo en vez de la carretera principal, venden las sandías con gran éxito y se vuelven. En sucesivos capítulos veremos las muchas consecuencias que ha tenido el viaje de Albert y June y que ellos ignoran por completo.

En cada doble página vemos una ilustración que ocupa una página completa y, en la otra, una ilustración recuadrada sobre fondo blanco en el que hay una o dos frases que cuentan algo sobriamente, justo aquello que las imágenes no pueden transmitir, por ejemplo, que Albert y June hacen el viaje una vez a la semana, que cuando cruzan el puente siempre piden un deseo..., etc. Todo lo que va pasando es contemplado, en algunas imágenes, por distintos animales y el lector se pregunta por qué se preocupan unos pájaros, observa a unos conejos que se desentienden de un problema o que se carcajean de lo que ven, o a unas ovejas expectantes cuando el globo del profesor Tweet está a la deriva…

David Macaulay. El atajo (Shortcut, 1995). Barcelona: Océano Travesía, 2016; 64 pp.; trad. de Sandra Sepúlveda Martín; ISBN: 978-607-400-960-6. [
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martes, 6 de junio de 2017

El Caballero que no quería luchar, de Thomas y Helen Docherty, es Leo, un joven ratoncillo y caballero medieval al que sus padres incitan a luchar aunque él prefiere dedicarse a leer. Al fin hace caso a sus padres y sale a luchar, montado en su caballo Amigo, y llevándose con él una pila de libros. Encuentra primero un grifo, luego un trol y finalmente un dragón. Al principio son amenazadores pero cuando Leo les cuenta una historia o les da un libro apropiado, todos se amansan. Al dragón, por ejemplo, le dice que tiene «un libro alucinante lleno de miles de dragones impresionantes» y lo convence a la primera.

Las ilustraciones son divertidas y el texto en verso también lo es, aunque no haya forma de trasladar la sonoridad del inglés a la versión española: «Leo was a gentle knight (Leo era un gentil caballero) / in thought and word and deed (de la cabeza a los pies). / While other knights liked fighting (Mientras a otros caballeros les gustaba luchar) / Leo liked to sit and read (él prefería sentarse con un libro a disfrutar)».

Los entusiastas de los libros lo apreciarán más; los más escépticos al respecto tendrán problemas para creerse que los libros tengan tantas bondades inmediatas; y habrá quien piense si el pequeño Leo, con tanto interés de que le dejen en paz para leer a gusto, no es un poco cómodo… En fin, el libro está compuesto con destreza, y es simpático y amable, pero los elogios de los lectores a sí mismos y a sus propios intereses a veces pueden chirriar o cansar un poco (al menos a mí).

Thomas Docherty. El Caballero que no quería luchar (The Knigth Who Wouldn’t Fight, 2016). Texto de Helen Docherty. Madrid: Maeva Young, 2017; 34 pp.; trad. de Rocío de Isasa; ISBN: 978-84-16690-29-9. [Vista del álbum en amazon.es]

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lunes, 5 de junio de 2017

Dos ratones, de Sergio Ruzzier, es un álbum amable para los más pequeños y de construcción más compleja de lo que parece. La narración se apoya en la sucesión de las imágenes que van acompañadas, simplemente, de algunas palabras sin enlazar unas con otras: «Dos ratones / tres pastas / tres barcas, dos remos / un barquero / un nido, dos huevos / tres patitos…». Son simpáticas las figuras de los personajes, atraen sus andanzas y sus pequeñas reacciones de pillería, comodidad o enfado, y el pequeño argumento tiene tensión. En este comentario al libro hay una explicación del autor de por qué los números se limitan del uno al tres: podrían ser más sin dificultad pero la idea es repetirlos una y otra vez dejándose llevar por el ritmo de las palabras. Como suele ocurrir con muchos álbumes así, habrá quienes piensen que tal vez es mucho libro para tan poco contenido, por más que el formato sea pequeño: es decir, es un libro de los que vale la pena pedir en la biblioteca primero y hay que pensarse un poco más si comprarlo según cuál sea la aceptación del lector pequeño...

Sergio Ruzzier. Dos ratones (Two Mice, 2015). Barcelona: A buen paso, 2017; 32 pp.; trad. de Lara Meana; ISBN: 978-84-945038-9.4. [Vista del libro en amazon.es]

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domingo, 4 de junio de 2017

En Vaclav Havel. Una vida se pone de manifiesto que los grandes temas de Havel fueron el de la identidad, el de vivir en la verdad y de actuar con sentido de responsabilidad. Él mismo habló de ellos en el que sería su manifiesto político, El poder de los sin poder, pero se anunciaron ya en un discurso pronunciado en 1968, en un congreso de escritores chescoslovacos: «La cuestión es sencillamente si en última instancia todos somos capaces de responsabilizarnos de nuestras palabras, si somos capaces, realmente y sin reservas, de responder por nosotros mismos, de avalar nuestras proclamas con nuestros actos y su continuidad, y nunca caer —por muy buenas que fueran nuestras intenciones— en nuestra propia trampa, ya sea por vanidad o por miedo. Este no es un llamamiento al cálculo sino a la autenticidad».

Su biógrafo afirma que Havel intentó siempre seguir una máxima de Jan Patocka según la cual «la medida de un hombre no es cómo afronta las metas que se ha marcado, sino cómo sobrelleva los desafíos que la vida pone en su camino». Entre otras frases que describen cómo entendió la resistencia que debía oponerse a los políticos y funcionarios que lo acosaron y encarcelaron, escribió que jamás una mentira puede protegernos de otra mentira; que un acto moral sin ningún efecto visible político inmediato, puede adquirir, con el tiempo, una gran trascendencia política; que «una sobria perseverancia es más efectiva que las emociones entusiastas». Son criterios de actuación que, a pesar de sus tropiezos y decaimientos, intentó mantener, y que pueden guiar cualquier resistencia frente a los abusos de poder.

En esa línea van unas instrucciones que, desde el gobierno checoslovaco, se dieron a la población para comportarse ante las tropas invasoras rusas en 1968, un texto en el que parece verse la mano de Havel: «Afronte la presencia de tropas extranjeras igual que afrontaría, por ejemplo, un desastre natural: no negocie con ellas —igual que usted no negociaría con una lluvia torrencial—, sino que actúe al respecto y huya de ella de la misma forma que haría con la lluvia: utilice su ingenio, su inteligencia y su imaginación. Al parecer el enemigo es tan impotente frente a ese tipo de armas como lo es la lluvia frente a un paraguas. Utilice contra el enemigo cualquier método que él no se espere: no le manifieste ningún tipo de comprensión, ridiculícele y muéstrele lo absurdo de esta situación».

Michael Žantovský. Havel. Una vida (Havel. A Life, 2014). Madrid: Galaxia Gutenberg, 2016; 798 pp.; col. Biografías y memorias; trad. de Alejandro Pradera Sánchez; ISBN: 978-8416734221. [Vista del libro en amazon.es]

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sábado, 3 de junio de 2017

He puesto datos de nuevas ediciones de El domador de monstruos, La bella y la bestia, y de una en formato grande de Babar. Todas las historias.

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viernes, 2 de junio de 2017

Como durante unos meses no voy a publicar notas en Medium, indico aquí las más visitadas, las que han tenido más de 500 lecturas, de acuerdo con las estadísticas de la misma plataforma. Esta es la «clasificación» de hace unos días:

Diez advertencias sobre libros: 5,6 K

Selección de relatos cortos para lectores jóvenes: 2,1 K

Novelas de aventuras con animales como protagonistas: 2 K

Los mejores libros infantiles y juveniles españoles: 792

Diez reflexiones de grandes autores sobre los libros infantiles: 638

Reglas básicas para escribir un libro para niños: 591

Cinco ideas sobre educación: 583

Selección de libros de memorias de infancia (suma de dos versiones distintas): 560

Selección de relatos sobre la Navidad: 540

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jueves, 1 de junio de 2017

Me ha interesado Jane, el zorro y yo, de Isabelle Arsenault y Fanny Britt, porque su narrativa gráfica tiene atractivo y porque trata con serenidad algunos problemas propios de adolescentes.

La protagonista, Hélène, es una chica de unos once años que piensa que está gorda por más que su comprensiva y amable madre, desbordada, intenta decirle que no lo está. Sus compañeras se meten cruelmente con ella por ese motivo y hace una vida un tanto aislada. Su evasión es la lectura de Jane Eyre, con cuyos problemas se identifica un poco, momentos en los que la narración gráfica tiene color y los perfiles de las figuras adquieren nitidez. Con motivo de un campamento colegial, en el que Hélène y otras chicas también al margen del grupo principal ocupan una tienda, Hélène ve a un zorro rojo, que le encanta, y también hace una amiga inesperada, con la que puede hablar. Ambas cosas hacen que su vida cambie.

La autora usa unos dibujos que, para la vida normal de Hélène, son un tanto desvaídos, y las letras con las que cuenta lo que pasa están rotuladas manualmente. Con el uso del color se acentúan bien los momentos en los que Hélène se evade de sus preocupaciones y gana seguridad. Se agradece (o yo agradezco) que la historia no se presente de modo excesivamente dramático: así se dice mejor a los interesados (a los lectores del relato) que casi todos estos problemas son pasajeros y que, la mayoría de las veces, acaban resolviéndose con algo de paciencia y buen humor (aparte de que la lectura de algunos libros puede ayudar...).

Isabelle Arsenault. Jane, el zorro & yo (Jane, le renard et moi, 2013). Texto de Fanny Britt. Barcelona: Salamandra, 2016; 101 pp.; trad. de Regina López Muñoz; ISBN: 978-84-16131-25-9. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 1 de junio de 2017

En bienvenidosalafiesta: notas del mes de mayo.

Una selección de pocos pero excelentes libros comentados en el mes es esta:

—para pequeños (y sus padres), dos álbumes extraordinarios: Pregúntame y Un camino de flores;

—un álbum especial, para entusiastas de los libros, del diseño editorial, y de la tipografía: La niña de los libros;

—una novela gráfica tan absorbente como los grandes libros de aventuras decimonónicas: La leyenda de Sally Jones;

—un libro para todos: Pájaros en la cabeza;

—dos libros conmovedores: Últimos testigos y Govindo;

—una biografía de la que he puesto una primera nota: Havel. Una vida.

En Medium he publicado dos notas con selecciones de libros, que serán las últimas del curso:  Relatos sobre niños y jóvenes en la segunda Guerra Mundial y Relatos infantiles y juveniles sobre la muerte.

Como indiqué también, este mes he puesto en amazon una segunda edición, revisada y ampliada, de El secreto de la belleza, sobre la obra de Cormac McCarthy.

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