Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Indices: autor 'SCHAEFER, Jack' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
s
Filtrar por países:
SCHAEFER, Jack
Escritor norteamericano. 1907-1991. Nació en Cleveland, Ohio. Periodista, editor en varias publicaciones. Autor de relatos y novelas del Oeste nortemericano, la primera de las cuales fue la muy aclamada Shane. Murió en Santa Fe.

SchaeferShane.JPG
Shane (Raíces profundas)
(1949)
Relato contenido en Shane (Raíces profundas) y otras historias (Shane 1949; Cooter James, 1952; The Coup of Long Lance, 1956; The Mark House, 1954; Jacob, 1953; Harvey Kendall). Madrid: Valdemar, 2015; 293 pp.; col. Frontera; trad. de Marta Lila Murillo; ISBN: 978-84-7702-815-4. [Vista del libro en amazon.es]
15 años: lectores jóvenes.
Narrativa: Aventura.
Wyoming, 1889 (igual que la novela del género que primero planteó el conflicto entre granjeros y ganaderos: El Virginiano). A la granja de los Starret llega un desconocido misterioso que se presenta con un «llamadme Shane». Atraído por el buen trato que le dan el granjero, Joe, su mujer Marian, y el pequeño Bob, decide quedarse a trabajar con ellos un tiempo. Cuando el gran propietario de terrenos y ganados, su vecino Luke Fletcher, aumenta sus gestos intimidatorios y violentos contra los granjeros que vallan sus campos y no dejan paso libre a sus reses, Shane desempolva la pistola que tenía oculta y actúa.

En cuanto a los otros relatos contenidos en la edición citada, en Cooter James se habla de un tipo que acaba enredado y casado con una mujer que le debe dinero; en The Coup of Long Lance se narra una especie de competición entre indios cheyennes cuyo ganador demuestra una gran honradez; Ese caballo llamado Mark es un caballo magnífico al que su jinete aprende a tratar del modo especial que el mismo caballo pide; Jacob es el nombre de un jefe indio al que un niño, que por encima de todo desea contemplar a los indios de los que tanto ha oído hablar, defiende verbalmente cuando un soldado nervioso lo amenaza; Harvey Kendall es el protagonista de Ese caballo llamado Mark cuando ya es mayor y quiere reivindicar sus habilidades pasadas ante su hijo.
Shane fue la primera novela de su autor, un periodista interesado por el cine. En ella se basó la película Raíces profundas y se inspiró, años después, el western de Clint Easwood El jinete pálido. En la buena presentación de la edición se indica que, en tres votaciones de la Asociación de Escritores de Western, en 1985, 1995, y principios del siglo XXI, fue elegida como la mejor novela del género. Los otros relatos cortos que se mencionan tienen con un tono más cordial y, algunos, humorístico.

Shane pivota sobre todo lo que no se cuenta y el lector se imagina en relación al pasado secreto del héroe. Está conseguido el progresivo aumento de la tensión después de un comienzo calmado donde se presentan los personajes y el conflicto. Es un acierto pleno la elección del narrador y su forma de contar las cosas: la del adulto que recuerda lo que sucedió, cuando él era un niño y se sintió completamente fascinado por el recién llegado: por su misterio, por su cortesía, por su energía en el trabajo, por sus acciones incomprensibles para él —como la de que se sentase siempre frente a las puertas de las habitaciones en las que entraba—.

Luego, el narrador conjuga bien dos perspectivas. Una, la de no ir más allá de lo que vio y oyó, y por eso pone en boca de sus padres, a los que a veces oye a escondidas, las reflexiones y comentarios que un niño no haría nunca, y hace referencias a que los adultos se comportaban de un modo que desbordaba su «limitada experiencia de niño». Otra, la de apuntar sentimientos que tuvo entonces pero que sólo se pueden expresar apropiadamente con el paso del tiempo: por ejemplo, el de que percibió, por la nobleza de su trato, que Shane era un hombre en quien, como en su padre, «un chico podía confiar con la certeza de que lo que quedaba más allá de su comprensión seguía siendo limpio, coherente y justo».

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo