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Ficha del autor 'OGAWA, Yoko' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
OGAWA, Yoko
Escritora japonesa. 1962-. Nació en Okayama. Se graduó en la universidad de Waseda. Desde 1988 ha publicado más de veinte libros.

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La fórmula preferida del profesor
(Hakase no aishita sushiki, 2003)
Madrid: Funambulista, 2008; 299 pp.; col. Literadura; trad. de Yoshiko Sugiyama y Héctor Jiménez Ferrer, posfacio de León González Sotos; ISBN: 978-84-96601-37-6. [Vista del libro en amazon.es]
Otra edición ilustrada en Madrid: Funambulista, 2016, 20ª ed.; 320 pp.; ilust. de Montserrat Martín Juárez; ISBN: 978-8494552694. [Vista de esta edición en amazon.es]
15 años: lectores jóvenes.
Narrativa: Vida diaria.
A partir de uno de sus trabajos como asistenta, la narradora y su hijo de diez años empezaron una relación muy especial con un anciano profesor de matemáticas que, a consecuencia de un accidente, tenía problemas de memoria: su autonomía de memoria era de ochenta minutos.
Magnífica historia. Las vidas cotidianas de los personajes se despliegan delante del lector con calma y emoción contenida. No conocemos los nombres de los protagonistas excepto el apelativo que el profesor de matemáticas pone al niño: Root, raíz cuadrada. Las manías y cualidades del profesor —sus preguntas repetitivas, su facilidad para encontrar vínculos entre números que comparten los mismos secretos, su afición a los números primos, su admiración por el cero, etc.—, dan pie a que se vayan introduciendo conceptos matemáticos en la narración, algo que se hace con oportunidad, claridad y buen humor. Además, hay otros elementos que interesan: el pasado familiar de la narradora, las razones del estado actual del profesor, el entusiasmo de todos por el béisbol... Pero, sobre todo, el mayor gancho está en el talante del anciano matemático: su preocupación continua por el niño que pasa por encima de sus limitaciones de memoria, su capacidad de transmitir sus conocimientos con entusiasmo y su alegría con los progresos de sus ocasionales alumnos, la visión de sus propias investigaciones como un «mirar a hurtadillas el cuaderno de Dios y copiar»...

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