Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Ficha del autor 'JUCKER, Sita' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
JUCKER, Sita
Ilustradora suiza. 1921-2003. Nació en Rheinfelden, Aargau. Estudió Bellas Artes. Trabajó durante años en revistas de moda. Se dedicó a ilustrar libros infantiles después del nacimiento de su primer hijo. Falleció en Schwerzenbach.

JuckerKivitan.jpg
Kivitán
(Kiwitan, 1984)
Texto de Kurt Baumann. Madrid: SM, 2006; 30 pp.; trad. de Marinella Terzi; ISBN: 84-675-0852-3.
6 años: primeros lectores.
Álbumes ilustrados.
Kivitán es un pájaro que lo ve todo, especialista en encontrar lo que se pierde y no aparece. Con esta introducción, se propone al lector una sucesión de adivinanzas visuales: encontrar, en la ilustración que ocupa cada doble página, una niña, una paloma, un patito, una pipa, etc.
Navidad-Jucker-OvNe.jpg
La oveja negra
(Das andere Schaf, 1985)
Texto de Elisabeth Heck. Madrid: SM, 1987, 2ª ed.; 26 pp.; col. Cuentos de la torre y la estrella; trad. de Marinella Terzi; ISBN: 84-348-1898-1.
6 años: primeros lectores.
Álbumes ilustrados.
Historia navideña. Un pastor está contento de todas sus ovejas menos de la negra, que a la mínima «echa a correr y sigue su propio camino». Un día la oveja negra huye del rebaño, y comienza a vivir sola, en una cueva. Una noche que cambia todo el paisaje a causa de la nieve, puede volver a su cueva gracias al resplandor de una hoguera que han encendido un hombre y una mujer que se han refugiado en ella. La oveja negra, conmovida por el llanto del niño, ofrece su lana para que se pueda recostar el niño.
Excepcionales acuarelas, a doble página todas las de Kivitán, y algunas de La oveja negra.
Las de Kivitán tienen un aire naif: cada una contiene múltiples centros de atención, pueden mostrarse con exactitud todos los detalles y ramas de un árbol o los múltiples pelos de una alfombra, el juego de búsqueda visual que se propone no está conseguido del todo en algunos casos.

Las ilustraciones de La oveja negra, intimistas y cálidas, se ajustan excepcionalmente bien al tipo de relato y refuerzan los sentimientos que se desprenden de la historia.

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo