En la tradición de un clásico como
El sastrecillo valiente, El grúfalo es un simpático relato bien narrado, tanto gráficamente como con los sencillos textos rimados que desarrollan el argumento. Las ilustraciones, clásicas y con un cierto parecido a las de
Maurice SENDAK en
Donde viven los monstruos, combinan el tamaño grande para las escenas de los encuentros del ratón con otros animales, con pequeños cuadros de detalle para lo que se inventa y cuenta el pícaro protagonista. Tanto las atractivas imágenes como la pillería y valor del ratoncito resultan fascinantes: de ahí que muchos consideren
El Grúfalo un álbum magistral, en especial para la lectura en voz alta o compartida con los más pequeños.
¡Cómo mola tu escoba! es una historia graciosa y con una narración que desborda simpatía, en su texto, en las figuras y actitudes de los personajes, y en el desenlace. La composición de las ilustraciones es variada, pues se organizan dividiendo la doble página en cuatro franjas verticales que se ocupan o se dejan en blanco para el texto según convenga. El problema que a veces tienen este tipo de relatos contados en verso en otro idioma y pensados para ser leídos y oídos, de que una parte de su atractivo no es siempre fácil de transmitir, no existe en este caso: el mismo título,
¡Cómo mola tu escoba!, es perfecto para los lectores niños.
The Snail and the Whale es un álbum muy popular en el mundo anglosajón, aparte de por la simpatía de las ilustraciones, porque conecta bien con la sensibilidad actual y con noticias de prensa que son frecuentes todos los años, porque la historia está contada en versos y resulta muy apropiada para leer en voz alta y compartirla con el lector pequeño, porque habla de los deseos de salir a ver mundo y porque, para un niño, es un mensaje muy apropiado el de que nos ayudamos unos a otros y los más pequeños pueden ayudar mucho.
Dentro de los muchos álbumes que se preparan para despertar y avivar los deseos de leer,
El libro favorito de Carlitos ocupa un muy buen puesto. Las ilustraciones, además de ser graciosas, están bien compuestas y secuenciadas con ingenio: en la primera ilustración encontramos leves pero evidentes referencias a todas las historias que se contarán en el interior. El texto es simpático, propicia la identificación del lector y sugiere bien cómo los textos encienden la imaginación del niño.