Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Ficha del autor 'HENRY, Marguerite' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
HENRY, Marguerite
Escritora norteamericana. 1902-1997. Nació en Milwaukee, Wisconsin. Después de publicar artículos y cuentos durante varios años, obtuvo un premio con su primera novela, en 1945. Volvió a ocurrir lo mismo con Misty de Chincoteague, en 1947, y también en 1948 con una tercera historia sobre caballos. Falleció en Rancho Santa Fe, California.

HenryMisty.jpg
Misty de Chincoteague
(Misty of Chincoteague, 1947)
Barcelona: Noguer, 1994, 3ª impr.; 127 pp.; col. Cuatro Vientos; ilust. de Wesley Dennis; trad. de Guillermo Solana Alonso; ISBN: 84-279-3218-9. Nueva edición en 2012; 128 pp.; col. Noguer juvenil; ISBN: 978-84-279-0146-9.
12 años: lectores adolescentes.
Narrativa: Aventura.
Costa de Virginia, Norteamérica. Una vez al año, los campesinos de la isla de Chincoteague organizan una batida en la isla paralela de Assateague para capturar caballos, descendientes de unos caballos árabes que se salvaron de un naufragio cuando los llevaban los españoles a Panamá. Cuando participa por primera vez en esa batida, el joven Paul captura una yegua muy rebelde, Phanton, y su potrillo Misty. Paul y su hermana Maureen se ganan a Phanton y la preparan para una carrera que se celebra todos los años.
La autora es experta en ficcionar hechos reales protagonizados por caballos. Describe con verosimilitud tanto las actitudes de los animales como las emociones que suscitan en los niños. Logra conmover con realismo y un tono sencillo, sin excesos sentimentales, empleando todos los elementos: el deseo, la captura, los cuidados sacrificados, la amistad exclusiva entre el animal y los niños, la pérdida y recuperación, la carrera final, la llamada de la libertad, la generosidad de los niños al dejar marchar a Phanton, pero la compensación al quedarse con Misty... Este relato tiene como aliciente unos escenarios distintos a los habituales: «Por la tarde se celebró la monta de caballos salvajes. Era como en las películas del Oeste, excepto que no se divisaban montañas a lo lejos. Sólo lanchas pesqueras, el mar, gaviotas que volaban y una suave brisa que soplaba entre los pinos».

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo