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Notas de noviembre de 2018 :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
Archivo por temas:
ChestertonPortadillaUBPI.JPG
sábado, 17 de noviembre de 2018

Continúo la serie «así se hizo» de Un buen puñado de ideas añadiendo más ejemplos, como los de la nota previa, de nuestro trabajo para decidir si descartar o incluir textos.

***

AFORISMO POSIBLE: Una fe es aquello que es capaz de sobrevivir a un estado de ánimo. [P-07]

LDG: Repetido. Está en otro texto más largo sobre Shakespeare.

EGM: Tengo mis dudas: me preocupa que en la voz de Shakespeare este aforismo tan afinado pierda individualidad. Pienso que en estos tiempos, donde se da tanta importancia al sentimiento y al testimonio, no está nada mal recalcar que la fe es otra cosa superior. ¿Quizá podría quitarse esa repetición, sin daño, de la cita de Shakespeare, o asumir la repetición?

LDG: A ver, este es el aforismo puesto en SHAKESPEARE:

Muchos son los optimistas que han loado al hombre cuando su estado de ánimo les inclinaba a loarlo. Sólo Hamlet ha loado al hombre cuando su estado de ánimo le inclinaba a patearlo. Muchos poetas, como Shelley y Whitman, han sido optimistas cuando se sentían optimistas. Sólo Shakespeare ha sido optimista mientras se sentía pesimista. Esto es la fe. Aquello capaz de sobrevivir a un estado de ánimo. [LL]

Me parece que no se puede quitar la frase del final.

EGM: Tienes razón. Lo dejaría en los dos. Y si no te convence la repetición, quitaría la frase final del de Shakespeare. Pierde, sí, pero se defiende en todo caso.

LDG: Dejo el texto completo en la voz de SHAKESPEARE. Y pongo también, en la voz FE CRISTIANA: 

Una fe es aquello que es capaz de sobrevivir a un estado de ánimo.

***

AFORISMO POSIBLE: En la sociedad cristiana, siempre hemos pensado que un caballero es una especie de broma, aunque admito que en algunas grandes cruzadas y en algunos concilios se ha ganado el derecho a ser llamado una broma práctica. [O]

LDG: Lo pongo pero no me convence.

EGM: Sí tiene un problema de traducción, porque «a practical joke» no funciona en español. Quítalo.

***

AFORISMO POSIBLE: Todos los hombres desean confesar sus crímenes más que las bestias sedientas desean el agua, pero huyen de confesarlos, mientras que otra gente, que ha cometido los mismos crímenes, se ríe de ellos. [P-08]

LDG: Tal como está lo quitaría. No me convence. La segunda parte desmiente la primera.

EGM: Yo lo dejaría. Es un Chesterton tremendo, casi girardiano, que tiene su interés inédito.

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MorgensternOtroTiempo.jpg
viernes, 16 de noviembre de 2018

En notas pasadas hablé de Destellos en el abismo, de Soma Morgenstern (y las publiqué unidas en médium tiempo después), novelas que me parecieron magníficas. He leído hace poco En otro tiempo, unas memorias de infancia y adolescencia del autor en las que trabajó hasta su muerte, en 1976, pero que no terminó. Este libro recoge los capítulos que tenía, la mayoría de los cuales parece ser que los escribió en las décadas de los cincuenta y sesenta.

Es mucho más sabrosa la primera parte, la de sus años de infancia en su pueblo, y menos atractiva la segunda, sobre sus años de bachillerato en la ciudad, que terminan el año 1912. Esto se debe a la misma gracia de las situaciones, más vivas y variadas los primeros años, y al gran protagonismo que tiene entonces el padre, un hombre íntegro, respetadísimo por sus conciudanos, judíos y no judíos, y muy querido por toda su familia.

He tomado algunas notas que se refieren a la educación que recibió el pequeño protagonista y narrador.

Unos son párrafos explicativos del modo de hacer que tenía su familia, tal como los podría recordar un hombre mayor que desea, también, elogiar aspectos de aquel tipo de educación: «cuando a un niño judío se le dice que hay que lavarse las manos antes de comer, porque antes de comer se bendicen los alimentos y es imposible pronunciar la bendición sin haberse lavado las manos, eso le parecerá obvio hasta a un pequeño de tres años, y desde luego también a uno de cinco. Y se convertirá en una costumbre que conservará toda la vida. Yo, por ejemplo, que tantos preceptos y prohibiciones he olvidado por completo, puedo afirmar con toda certeza que hasta ahora jamás me he sentado a la mesa sin cumplirlo».

En otros momentos, sin embargo, las cosas se narran tal como el niño pudo vivirlas. Así, cuando tiene cuatro o cinco años y va con su padre a una hacienda de la cual es administrador, ve pavos reales por primera vez en su vida y se queda maravillado:

«—¿Cómo saben —pregunté a mi padre— abrir sus colas de esa forma tan bonita?

—¿No te has aprendido la bendición que decimos los judíos por la mañana, cuando oímos cantar al gallo?

Recité la bendición:

—Alabado seas, Dios, Señor de las Eternidades, que has dado al gallo el entendimiento para distinguir la luz de la oscuridad.

—¿Ves?, si un gallo común y corriente tiene tal entendimiento, ¿por qué no habría de saber un ave tan hermosa lo que hacer para extender las plumas de su cola?

Me pareció obvio. Qué bien que tuviésemos aquellos dichos.

—¿Pero por qué un ave tan bonita chilla de un modo tan desagradable? —quise saber.

—Lo que a nosotros nos parece desagradable, no tiene por qué serlo. Probablemente a los pavos reales les guste su grito. Pero ahora basta.»

Soma Morgenstern. En otro tiempo (In einer andern Zeit. Jugendjahre in Ostgalizien). Barcelona: Minúscula, 2005; 598 pp.; edición, notas y posfacio de Ingolf Schulte; trad. de Teresa Ruiz Rosas; ISBN: 84-95587-25-4.

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AltarribaSheddadFisica.jpg
jueves, 15 de noviembre de 2018

Ya que ayer le tocó el turno a una novela gráfica de ciencia-ficción, hoy es un buen día para un álbum de conocimientos científicos: Mi primer libro de física cuántica, de Sheddad Kaid-Salah Ferrón y Eduard Altarriba, un magnífico resumen de la materia en 44 capítulos. Los primeros son «Antes de la ciencia», «Sir Isaac Newton», «Cosas que hacemos con la Física Clásica», «Los Cuantos de Planck», «El misterio de la luz»…, hasta llegar al penúltimo, un «Timeline cuántico», en el que se resumen los descubrimientos que se han ido haciendo desde la segunda mitad del siglo XIX, y el último, «Un universo matemático», en el que se dan varias ecuaciones famosas. El libro será útil para quienes tengan que acercarse a estos temas por vez primera pero, me parece a mí, sobre todo lo será para quienes tengan que transmitirlos: algunos conceptos no dejarán de ser difíciles pero tanto las explicaciones como la presentación gráfica, que resulta clara y con frecuencia es divertida, les pueden facilitar mucho las cosas.

Sheddad Kaid-Salah Ferrón. Mi primer libro de física cuántica (2017). Barcelona: Juventud, 2017; 48 pp.; ilust. de Eduard Altarriba; ISBN: 978-84-261-4478-2. [Vista del libro en amazon.es]

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GauldPoliciaLuna.jpg
miércoles, 14 de noviembre de 2018

Un policía en la luna, de Tom Gauld, es una novela gráfica sin pretensiones, ni en las imágenes ni en las palabras, y que atrae precisamente por eso. El autor, un conocido dibujante de tiras cómicas en prensa con un característico estilo minimalista, aquí muestra, en paisajes lunares inhóspitos, a un inexpresivo policía que patrulla de un lugar a otro haciendo pequeños servicios a los pocos habitantes que hay en la luna, que, además, siguen disminuyendo. El autor simplemente deja que la misma sucesión de lo que pasa, en escenas de soledad lunar y con personajes desamparados que viven silenciosamente sin preguntarse nada, haga pensar al lector en si acaso él no será un ser semejante a esos que tanta gracia le hacen o que tanta pena le dan…

Tom Gauld. Un policía en la luna (Mooncop, 2016). Barcelona: Salamandra, 2017; 94 pp.; col. Salamandra Graphic; trad. de Carlos Mayor; ISBN: 978-84-16131-28-0. [Vista del libro en amazon.es]

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SilversteinJirafa.jpg
martes, 13 de noviembre de 2018

Una jirafa y media es otro álbum en el que Shel Silverstein hace un derroche de ingenio. En cada página hay una frase con un dibujo que despliega una curiosa historia: un niño presenta a su jirafa y nos muestra cómo va sufriendo cambios muy raros, hasta que, hacia la mitad del libro, todo vuelve a desenredarse hasta una escena semejante a la del comienzo, de nuevo con el niño y su jirafa. Igual que otros del autor, estamos ante un relato acumulativo de nonsense, gracioso por las situaciones y los dibujos disparatados. Y, en el caso de la edición española, por el acierto en la difícil traducción. Algunos ejemplos:

If you had a giraffe and he stretched another half... you would have a giraffe and a half – Si un día tu jirafa se te estiiira lo mismo que una media…, tendrás de pronto, en vez de una jirafa, jirafa y media.

And if you glued a rose to the tip of his nose... – Si la haces más feliz pegándole una rosa en la nariz…

And if he used a chair to comb his hair... – Si es tanta su destreza que peina con tu silla su cabeza…

Shel Silverstein. Una jirafa y media (A Giraffe and a Half, 1964). Pontevedra: Kalandraka, 2018; 48 pp.; col. Libros para soñar; trad. de Miguel Azaola; ISBN: 978-84-8464-406-4. [Vista del libro en amazon.es]

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WillemsLanzarPelota.jpg
lunes, 12 de noviembre de 2018

Dos nuevos álbumes de Mo Willems sobre Elefante y Cerdita: ¡Mira cómo lanzo la pelota! y ¿Y si comparto mi helado? En el primero Cerdita desea lanzar la pelota pero Elefante le explica que no es tan fácil, que hay que entrenarse antes y demás, pero Cerdita está empeñada en lanzarla igual. En el segundo Elefante se plantea si no debería compartir el helado que está a punto de comerse, pues sabe que Cerdita sí lo haría, y entretanto los lectores ven que su helado se deshace. Son, como se puede suponer, historias divertidas, con buen ritmo, que ponen de manifiesto, tanto con el argumento como con las imágenes, los pensamientos y sentimientos de los personajes. El primero ridiculiza bien el estilo de quienes presumen de talento deportivo y el segundo plantea con acierto que la generosidad falla cuando se hacen demasiados cálculos.

Mo Willems. ¡Mira cómo lanzo la pelota! (Watch me throw the ball!, 2009). Barcelona: Beascoa, 2018; 57 pp.; ISBN: 978-84-488-4794-4. [Vista del álbum en amazon.es]
Mo Willems. ¿Y si comparto mi helado? (Should I Share My Ice Cream, 2011). Barcelona: Beascoa, 2018; 57 pp.; trad. de Carolina Venegas; ISBN: 978-84-488-4937-5. [
Vista del álbum en amazon.es]

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ChestertonPortadillaUBPI.JPG
sábado, 10 de noviembre de 2018

En la nota presentando Un buen puñado de ideas decía que la editorial tomó la curiosa decisión de no incluir los nombres de los autores en la cubierta y daba también algunos datos acerca del tiempo que tardamos en preparar el libro.

En general, la fase de construcción, el «así se hizo», fue del siguiente modo: yo le enviaba a Enrique textos seleccionados de cada libro de Chesterton, más o menos aforísticos, y Enrique los reducía y me los devolvía convertidos en frases a las que yo, a veces, hacía objeciones que le remitía y a las que contestaba; luego, tomada la decisión final, yo incorporaba o quitaba el texto a la voz correspondiente, e iba preparando el documento final.

Pues bien, de los diálogos que figuran en nuestros archivos con vistas a descartar, incluir, recortar o afinar aforismos, hoy pongo tres y, en semanas sucesivas, iré poniendo más. Es fácil reconstruirlos porque yo escribía en negro y Enrique en rojo.

***

AFORISMO POSIBLE: Bromear es indecoroso, y por eso es tan bueno para el alma. [AyD]

LDG: Tal como está no me convence. ¿Lo indecoroso es bueno para el alma? Si esto llega después de un razonamiento, bien. Como frase aislada me parece que no funciona.

EGM: Tienes razón. ¿Qué te parece si buscamos una metáfora explicativa y sustituimos “indecoroso” por “desinhibido” y eso sí funciona?

LDG: No lo veo. “Desnudarse es desinhibido, y por eso…”

EGM: Tienes razón. Se quita y ya está. Es una idea, además, que Chesterton explica mejor en aforismos que ya tenemos.

***

AFORISMO POSIBLE: El poeta difiere de la masa por su sensibilidad; el profesor, por su insensibilidad. [EA]

LDG: Tal vez habría que ver lo de “profesor”. ¿Poner el “profesor pedante”?

EGM: Me temo que Chesterton lo consideraría una redundancia.

LDG: Si no recuerdo mal, cuando Chesterton usa la palabra profesor en ese sentido, es porque antes había definido ya que estaba hablando de los profesores e intelectuales pedantes, con lo que la frase queda bien en el artículo pero suena mal separada de su contexto.

EGM: Se puede quitar perfectamente, sí. También esa idea queda más clara en otros aforismos.

***

AFORISMO POSIBLE: [El suicidio] es el mal final y absoluto: la negación a tomar ningún interés en la existencia; abjurar de la lealtad a la vida. [O]

LDG: Esta idea, tan importante en combate, por ejemplo, con el suicidio como salida honorable e incluso heroica, tan propia del mundo oriental, tiene otra cara: la mayoría de la gente que se suicida lo hace porque está enferma. En un hilo argumentativo puede ser perfecta, aislada tengo dudas.

EGM: Quizá «El suicidio es abjurar de la lealtad a la vida» sea una redacción fiel y más misericordiosa.

LDG: No lo veo claro pero lo dejo como dices.

EGM: Me parece que tienes razón. Quítemoslo sin más.

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GarciaValdecPorDondeSol.jpg
viernes, 9 de noviembre de 2018

Estos años atrás varias personas me habían recomendado vivamente Por donde sale el sol, de Blanca García-Valdecasas, una novela sobre una familia española que se instala en Chile. La he leído por fin hace pocas semanas y, aunque al principio me sorprendió el estilo sincopado que utilizaba el narrador, de frases consecutivas yuxtapuestas como pinceladas, poco a poco la historia me fue ganando por completo: está llena de buen humor, tiene un gran sabor el lenguaje propio del lugar, y plantea bien algunas cuestiones de fondo.

Una familia formada por Rogelio Díaz, un conocido pintor, su mujer Violeta, y sus siete hijos, planean trasladarse a vivir a Chile: Violeta piensa que a su marido le vendrá bien un radical cambio de aires. Organizan las cosas a distancia y, aunque Violeta fallece poco antes, deciden irse porque había hecho prometer a su marido que se irían allí pasase lo que pasase. La novela cuenta los primeros años de estancia en su nuevo país: llegada, traslados de casa hasta que encuentran una granja de su gusto, crecimiento de los hijos y noviazgo de las dos mayores, nuevas amistades, etc. Rogelio sigue muy unido a su mujer hasta el punto que dice verla con alguna frecuencia, para disgusto de sus hijos mayores que intentan hacerle ver que son imaginaciones suyas sin fundamento.

El título de la novela responde a que, como hará notar un personaje, Andes, en lengua araucana, quiere decir «lugar “por donde sale el sol”». Se siguen con interés las peripecias propias de la adaptación de toda la familia a un nuevo ambiente y, al hilo de los acontecimientos, va quedando claro el pasado familiar y van surgiendo comentarios de distinto tipo. Unos, que son sobre la pintura, conducen a la conclusión que saca uno de los amigos de Rogelio, también pintor: «a la mitad de nosotros, por lo menos, nos ha podrido el esnobismo, el afán de modernidad».

Otras son reflexiones sobre la vida. Por ejemplo, cuando ve a un niño pequeño, al que conoce en un orfanato y que tiene un tiempo viviendo con su familia, Rogelio piensa: «Un niño pequeño, ¿no era el mundo empezando, otra vez y siempre? Lujo de la creación, tan indefensito y a la vez con la seguridad de que las personas a su alrededor son todas buenas, que todo se lo dan. La mirada de un niño nadie puede pintarla, el brillo de los inmortales. Ningún niño ha pensado en su muerte, por eso, tal vez, en su debilidad, tienen toda la fuerza».

Pero, sobre todo, para Rogelio lo domina todo la figura impalpable de su mujer: «¿Cómo explicarles? Aquella sensación de su presencia: Violeta estaba ahí, en los alrededores de nosotros. No nos había dejado, del todo no. Algo de ella, quizás imagen, ¿imaginación?, no lo sabía. Pero ella nos acompañaba, rondaba nuestro mismo aire, no andaba nunca muy lejos. Que yo la viera era lo que los niños no podían creer, no querían aceptarlo... Cedí, por su tranquilidad. "Bueno, hijos, serán imaginaciones mías"».

Blanca García-Valdecasas. Por donde sale el sol (1987). Madrid: BibliotecaOnline, 2018; 292 pp.; ISBN: 978-8415998815. [Vista del libro en amazon.es]

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HornemanZenobia.jpg
jueves, 8 de noviembre de 2018

Otra poderosa novela gráfica reciente sobre inmigración: Zenobia, de los daneses Lars Horneman y Morten Dürr. No es extraño que haya recibido premios: es muy grande su calidad narrativa, que se apoya en unas imágenes limpias y en las palabras imprescindibles, y su contenido conmueve, también por la sobriedad sin énfasis con la que se cuenta todo.

La protagonista es Amina, una niña siria que huye de la guerra en una patera. Cuando la embarcación vuelca y Amina cae al agua, la chica recuerda su vida anterior: su madre, sus juegos, el comentario de su madre cuando tuvo que marcharse y dejarla en el pueblo: «Las mujeres son fuertes. ¡Acuérdate de Zenobia!» (antigua reina de Palmira).

El relato avanza con muy pocas viñetas en cada página, con tonos azules para los momentos en el mar, ocres para el familiar de Amina y rojos para la historia de Zenobia (se pueden ver algunas en la página de la editorial). Un dato de interés es que el naufragio de la patera de Amina tiene lugar en un punto cercano a Chipre, donde en 1980 se hundió precisamente un ferry de nombre Zenobia, que hoy descansa sobre el lecho marino, como una ruina arqueológica que los turistas visitan a menudo.

Lars Horneman. Zenobia (2016). Texto de Morten Dürr. Albolote (Granada): Barbara Fiore, 2018; 104 pp.; trad. de Enrique Bernárdez; ISBN: 978-84-16985-04-3. [Vista del libro en amazon.es]

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ZommerLibroMar.jpg
miércoles, 7 de noviembre de 2018

Con iguales características que El gran libro de los bichos y El gran libro de las bestias (también la de que los animales, se vean en la posición que se vean, siempre miran con los dos ojos al lector), Yuval Zommer y Barbara Taylor han publicado El gran libro del mar. Al principio se plantea un (fácil) acertijo visual: encontrar la misma sardina en 15 de las ilustraciones. Se suceden luego capítulos titulados «Familias del océano», «Aletas y más aletas», «Branquias y espiráculos», «Tortugas marinas», etc., hasta una doble página última sobre los océanos en peligro y los problemas del plástico en el mar, y un buen índice final, En cada dogle página se ven varios ejemplares del animal o los animales de que se trata, y se contienen cinco observaciones o comentarios con títulos sugerentes tipo ¿sabías que…? (por ejemplo: que el pulpo tiene tres corazones, que la foca puede aguantar hasta dos horas sin respirar, etc.). En fin, un álbum ameno no sólo para los futuros oceanógrafos sino para cualquiera.

Yuval Zommer. El gran libro del mar (Big Book of the Blue, 2018). Asesoramiento de Barbara Taylor. Barcelona: Juventud, 2018; 61 pp.; trad. de Susana Tornero; ISBN: 978-84-261-4492-8. [Vista del libro en amazon.es]

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HatkeZita.jpg
martes, 6 de noviembre de 2018

Hace pocas semanas me pasaron el cómic titulado Zita la viajera especial, de Ben Hatke, con un desconfiado comentario «échale un vistazo a esto». Y, para empezar, encontré una cita inicial de Chesterton con la frase famosa de que hay dos formas de llegar a casa: una permanecer allí y otra dar la vuelta al mundo hasta regresar al mismo lugar. A lo mejor a otros esto les desanima pero a mí me gustó.

La trama es como la de El mago de Oz: niña que acaba siendo arrastrada lejos de su casa y, en compañía de unos tipos de lo más singular, debe buscar la forma de volver. En este caso, Zita acude al rescate de su mejor amigo cuando es abducido por unos extraterrestres y termina en un planeta raro y rodeada de seres curiosísimos —humanos, robots, un ratón gigante (que es un grandísimo personaje)…—. Allí tiene que acabar actuando como una superheroína pero, a pesar de todo lo que consigue, en esta entrega no logra volver a casa.

Se pueden ver en el relato ecos de las criaturas y ambientes de Miyazaki. A mí lo que me ha interesado más es que Zita está bien perfilada —no pierde nunca su aire ingenuo, no tiene poderes especiales pero es amable, lista y transmite seguridad a sus amigos—, que los personajes son graciosos y cada uno tiene su punto débil y su habilidad propia, que la colorida narración gráfica se sigue bien y los diálogos están bien armados, que la historia es imaginativa y tiene gancho.

Ben Hatke. Zita la viajera especial (Zita the Spacegirl, 2010). Barcelona: Astronave, 2018; 192 pp.; trad. de Xisca Mas; ISBN: 978-8467932010. [Vista del libro en amazon.es]

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SasekLondres2.jpg
lunes, 5 de noviembre de 2018

Pongo hoy la noticia de nuevas ediciones recientes de álbumes importantes: Zoom, El águila que no quería volar, Esto es París y Esto es Londres.

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ChestertonPortadillaUBPI.JPG
domingo, 4 de noviembre de 2018

Acaba de publicarse Un buen puñado de ideas, una extensa recopilación de aforismos de Chesterton firmada por Enrique García-Máiquez y por mí. Es un libro de 480 páginas de las cuales 434 contienen entre 5 y 6 aforismos cada una, lo que supone unos 2200 aforismos (no los he contado uno a uno). En lo que se refiere a mi contribución, sus cimientos están en la preparación y la escritura de Gramática de la gratitud —y luego de su versión condensada, editada en Argentina, Chesterton: un enamorado de la verdad—, libros que creo que serán útiles (y que, lógicamente, recomiendo) a quienes deseen poner en un contexto más amplio las muchas frases felices chestertonianas. Como ni en la portada, ni en la contraportada, ni en las solapas se nos menciona ni a Enrique ni a mí, en esta nota prefiero poner a la derecha una reproducción de la portadilla.

Unos datos poco importantes para curiosos: el primer archivo que intercambiamos los autores contenía los aforismos de la novela Basil Howe (la más antigua de Chesterton) y tiene fecha del 25 de junio de 2013; luego fuimos avanzando, libro a libro por orden de publicación, hasta tener una primera versión completa con todos los aforismos ordenados por libros, el 1 de septiembre de 2015; después la revisamos: relectura de libros que teníamos menos trabajados para buscar nuevas frases, búsqueda del origen de otras que conocíamos pero que no figuraban en nuestra selección, elegir uno entre los textos que repetían la misma idea, dejar de lado algunos menos aforísticos y otros circunstanciales o locales, buscar textos originales para comprobar y, en su caso, afinar las traducciones (este último un trabajo abrumador que hizo Enrique), etc.; empezamos a ordenar los aforismos por voces el 11 de julio de 2017; y la selección que se puede considerar casi la definitiva es del 25 de octubre de 2017 aunque hubiera luego, en los primeros meses de 2018, algunos ajustes y correcciones más.

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sábado, 3 de noviembre de 2018

He puesto entradas en el diccionario a Jakob Wegelius y Carson Ellis.

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LussuAltiplano.jpg
viernes, 2 de noviembre de 2018

Una buena lectura del verano pasado que me ha parecido un gran relato bélico: Un año en el altiplano, de Emilio Lussu. Esta completa reseña explica bien su contenido: las experiencias de la participación del autor en la Primera Guerra Mundial, el año 1916, en el Altiplano de Asiago, una localidad del Véneto italiano. Se suceden combates y escaramuzas contra los austríacos, junto con marchas y tiempos de descanso… El narrador huye de toda retórica y, casi por completo, de valoraciones, y simplemente transmite los hechos: el comportamiento irracional de algunos despóticos oficiales al mando, el recurso a la bebida de otros para poder afrontar la situación límite que viven, las esperas temblorosas en momentos críticos...

Algunos párrafos de los que tomé nota que, creo, dan el tono de la narración son estos:

—«El alma del combatiente de esta guerra es el alcohol. El primer motor es el alcohol. Por eso, los soldados, con su infinita sabiduría, lo llaman gasolina. El coronel se levantó».

—«En el combate se pierde la noción del tiempo, siempre. Las alambradas nos impedían avanzar y las ametralladoras retroceder. Debíamos permanecer inmóviles, clavados al suelo, sin abandonar nunca los disparos a las troneras enemigas, para no morir bajo las alambradas. Habríamos podido resistir mucho tiempo en aquella posición, hasta la noche, y retirarnos protegidos por la obscuridad, pero la ametralladora de la izquierda seguía disparando, implacable, de flanco, y los soldados más al descubierto morían a lo largo del frente».

—«Un día se nos anunció el asalto para el día siguiente, pero fue aplazado. Por tanto, podíamos contar con un día de vida asegurado. Quien no haya hecho la guerra, en las condiciones en las que la hacíamos nosotros, no puede imaginar ese gozo. Incluso una sola hora, segura, en aquellas condiciones, era mucho. Poder decir, hacia el amanecer, una hora antes del asalto: "Vale, duermo media hora más, puedo dormir media hora más y después me despertaré y me fumaré un cigarrillo, me calentaré una taza de café, lo tomaré sorbo a sorbo y después me fumaré otro cigarrillo", parecía ya el grato programa para toda una vida».

—«En los días de calma que siguieron, corrió por la brigada el rumor de que por fin iban a mandarnos a descansar. Entre nosotros no se hablaba de otra cosa. El comandante de la división fue informado y respondió con una orden del día que acababa así: "Todos, oficiales y soldados, sabemos que, aparte de la victoria, el único descanso es la muerte". De descanso no se volvió a hablar».

—«Yo había estado en la guerra desde el principio. Estar en la guerra durante años significa adquirir costumbres y mentalidad de guerra. Aquella caza mayor humana no era muy diferente de la otra caza mayor. Yo no veía a un hombre. Veía solo al enemigo. Después de tantas esperas, tantas patrullas, tanto sueño perdido, lo atrapabas. La caza había salido bien. Maquinalmente, sin pensar, sin una voluntad precisa, sino así como así, solo por instinto, cogí el fusil del cabo. Este me lo cedió y yo me apoderé de él».

Emilio Lussu. Un año en el altiplano (Un anno sull'Altipiano, 1938). Barcelona: Libros del Asteroide, 2010; 245 pp.; trad. de Carlos Manzano; ISBN: 978-8492663194. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 1 de noviembre de 2018

En bienvenidosalafiesta: notas de octubre.

Son grandes álbumes del mes Triángulo y La casa de las cuatro estaciones, para los más pequeños; El arte de pasarlo bien y Vacaciones, para lectores algo más mayores, y Fuerte, suave, murmurado y Egiptomanía entre los informativos. Es un buen libro infantil, divertido e inteligente, Manual de la vida terrícola. Vale la pena leer Francisco Pizarro, crónica de una locura, un libro recientemente reeditado, y Prohibido nacer, unas memorias de infancia y juventud en Sudáfrica de lo más esclarecedoras.

En Libros para jóvenes: notas de octubre.

En medium he publicado, o recuperado notas ya publicadas, a propósito de nuestra vida cultural y social: El bien siempre regresa con lentitud, 'Los desheredados' o 'Por qué es urgente transmitir la cultura', de François-Xabier Bellamy, Rasgos de un hombre culto y 'La unidad de la cultura europea', de T. S. Eliot.

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