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Notas de marzo de 2019 :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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sábado, 23 de marzo de 2019

He mejorado los comentarios en las voces de Harold Foster y Comenius aprovechando que han salido unas nuevas y excelentes ediciones de Príncipe Valiente y de Orbis Sensualium Pictus.

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ErpenbeckYovoy.jpg
viernes, 22 de marzo de 2019

De Yo voy, tú vas, él va, de Jenny Erpenbeck, me han gustado su contenido, su fondo, y el buen trabajo que se ve detrás de la confección de la novela (de la que aquí hay un comentario). Pero no me han convencido ni su forma —narración en presente, uso habitual de la tercera persona en estilo indirecto, frases cortas y repeticiones, falta de marcas de diálogos—, ni su construcción —en la que se acumulan personajes e historias alrededor del protagonista—. Se puede suponer, sin embargo, que las sensaciones que se provocan en el lector como consecuencia de tales opciones estilísticas y constructivas —de inmediatez y de falta de perspectiva, de confusión y de mundo descontrolado…—, son precisamente las que se buscan.

El protagonista es Richard, un catedrático de filología clásica berlinés, sin hijos, recién separado y recién jubilado. Entabla relación con unos refugiados africanos y, poco a poco, va interesándose por ellos, ayudándoles, y contrastando sus actitudes ante la vida frente a la suya: son personas que dan las gracias y que confían en Dios a pesar de sus problemas. El relato pone de manifiesto, por medio de sucesos y anécdotas sencillas, la importancia de hacerse cargo, de verdad, de lo que ocurre: a un refugiado que parece estar mal de la cabeza, en una revisión médica se descubre que tenía una caries que debía ser dolorosísima, y el narrador comenta que, «como sucede tan a menudo, la consulta pone de manifiesto que todo consiste en hacer las preguntas adecuadas».

La novela también tiene algo de catálogo de las excusas genéricas que con frecuencia se ponen para no echar una mano a quienes uno tiene al lado: «aunque los ayudemos el problema no quedará solucionado»; «alojándolos no les haríamos ningún favor pues en esa zona hay un montón de nazis»; «aunque puedan dormir en nuestras instalaciones, ¿de qué van a vivir?»; «lo haríamos si fuera por un tiempo, pero no se ve final a la situación», etc. Recordé, al leerlas, la situación de un personaje de Evelyn Waugh, que puse en Caballerosidad andante, en la que replica: «no puedo hacer nada por todos esos otros [casos]. Este es el único caso en que puedo ayudar».

Jenny Erpenbeck. Yo voy, tú vas, él va (Gehen, Ging, Gegangen, 2015). Barcelona: Anagrama, 2018; 332 pp.; col. Panorama de narrativas; trad. de Francesc Rovira; ISBN: 978-84-339-8016-8. [Vista del libro en amazon.es]

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BradleyFlaviaGitana.jpg
jueves, 21 de marzo de 2019

He leído hace poco Flavia de Luce y el misterio de la gitana, el tercer libro de Alan Bradley sobre su heroína. El relato empieza cuando, en una feria, le pide a una gitana que le adivine el futuro y, al ocurrir un incendio, la gitana tiene que ser atendida. Flavia la acompaña hasta su carromato y, poco después, la gitana es agredida salvajemente. Además, aparece un cadáver en el jardín de la casa de Flavia. A todo esto, Flavia, que se mueve por todas partes en Gladys, su bicicleta que «nunca se quejaba y nunca se cansaba», lo va investigando todo antes que su amigo el inspector Hewitt.

Como en otras novelas de la serie, tienen gracia varios personajes secundarios y son cómicas las situaciones que se provocan debido a la rivalidad entre Flavia y sus hermanas mayores. También en esta historia el lector va descubriendo las cosas al mismo tiempo que la narradora y su atractivo principal está en las asombrosas formas de pensar, actuar, y contar las cosas que tiene Flavia. Así, antes de entrar en una sala para un interrogatorio del inspector Hewitt, hace una pausa para formular una breve oración: «Que el Señor me bendiga y me guarde, y que Su rostro brille sobre mí; que me infunda infinita gracia y pensamiento rápido como un rayo», se comprende que para no mentir y a la vez no decir la verdad.

O, en una ocasión en la que ve sangre, explica: «recordé que las células de sangre roja no eran, en realidad, mucho más que una alegre sopa de agua, sodio, potasio, cloruro y fósforo. No obstante, mezcladas en las proporciones adecuadas, formaban una gelatina líquida y viscosa: una con capacidades místicas, una que, en sus complejidades escarlatas, podía contener no sólo nobleza, sino también traición». Este párrafo es interesante porque, como la novela deja claro, ya se ve que la gran racionalidad científica de Flavia no le impide una cierta visión mística de las cosas.

O, que cuando ve nata en la leche, dice que la detesta profundamente, y, a diferencia de su forma de reaccionar en otros casos, en este «ni siquiera la idea del maravilloso cambio químico que provoca la sustancia —el calor del hervor agita y separa las proteínas de la leche, y éstas se vuelven a juntar en forma de piel gelatinosa cuando se enfrían— era suficiente para consolarme. Antes me comería una telaraña». Otra de sus fobias la explica del siguiente modo: «un “querida” o un “cariño” para mí es como una bala en el cerebro. Tengo lugares reservados en los asientos de medio penique hacia el infierno para la gente que se dirige a mí de esa manera».

Alan Bradley. Flavia de Luce y el misterio de la gitana (A Red Herring Without Mustard, 2011). Barcelona: Planeta, 2014; 423 pp.; col. Booket; trad. de Elisabete Fernández Arrieta; ISBN: 978-84-08-12636-2. [Vista del libro en amazon.es]

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SozapatoDistinta.jpg
miércoles, 20 de marzo de 2019

Me han llegado a la vez dos elegantes y sugerentes álbumes de Sozapato: Distinta, con texto de Beto Valencia, editado en España, y Debajo de hoy, un libro acordeón editado en Ecuador.

Como la protagonista de su álbum anterior, Matilde, la de Distinta es también una niña cuya imaginación, muy rica, le sirve para evadirse de las realidades grises que la rodean y para tener un mundo interior propio. El título enfatiza la diferencia entre la forma de estar en el mundo de la heroína y las de quienes tiene alrededor. La estructura del relato es alternar una o dos páginas con personajes en variados escenarios de una vida cotidiana gris, en las que las palabras van en una franja blanca inferior, con una página «luminosa» en la que vemos en acción la imaginación de la heroína y en la que las palabras van en el interior de la misma ilustración.

Debajo de hoy es un álbum reflexivo, casi sin palabras, que habla no de mundos y tiempos interiores personales sino de todas esas capas de realidad que hay debajo de aquella en la que vivimos y en la que las personas acabamos encontrándonos. El álbum intenta representar un poco el tiempo: es un acordeón vertical que comienza con un niño, Valentín, que lanza un avioncito de papel azul para que atraviese las capas del tiempo que hay «debajo de hoy». El avioncito va cayendo y atravesando escenarios —casas, mobiliarios, figuras fantásticas…—, mientras se transforma en una pajarita de papel, en un pájaro, y finalmente en un avioncito rojo que provoca que Marjorie, al verlo pasar, se pregunte qué capas de tiempo habrá encima de la de hoy. Los lugares que atraviesa el avión son reconocibles al principio y al final, pero no así en la mayoría de las páginas surrealistas donde se mezclan formas de todo tipo —y en ellas podemos encontrar referencias pictóricas, como a De Chirico, o escultóricas, como a las formas de Henry Moore, y toques visuales que (me) recuerdan a Rebecca Dautremer—. Tal vez para indicar que, al fin, nos parece que sabemos lo que pasa hoy pero, para llegar a este punto, hay ocurrido multitud de cosas previas inimaginables.

Se suma este álbum así a otros que intentan presentar gráficamente el tiempo y los encuentros en el tiempo y a través del tiempo, como Aquí —que habla de la memoria de un lugar manteniendo la mirada fija en un punto del espacio para mostrar cuántas cosas han sucedido en ese lugar—, y como El libro rojo —que sugiere tan bien el encuentro entre personas lejanas a través de la lectura—.

Sozapato. Distinta (2019). Texto de Beto Valencia. Pontevedra: Kalandraka, 2019; 32 pp.; col. Libros para soñar; ISBN: 978-84-8464-441-5. [Vista del álbum en amazon.es]
Sozapato. Debajo de hoy (2018). Ecuador: Ommani ediciones, 2018; libro acordeón de 11 páginas; ISBN: 978-9942-35-343-6.

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TanCigarra.jpg
martes, 19 de marzo de 2019

Semanas atrás me refería a cómo hay grandes ilustradores que, como han publicado libros excelentes y siempre construyen ilustraciones magníficas, tienen un público fiel que les sigue, la capacidad de publicar libros singulares que a otros no se les permitiría, y la posibilidad de arriesgarse con proyectos personales que tienen difícil encaje dentro de la LIJ. Esto se puede aplicar, creo, a Cigarra, un álbum en el que Shaun Tan presenta a una Cigarra que es un trabajador muy cumplidor de una empresa, en la que lleva diecisiete años, y en la que nadie valora lo que hace, y que se acaba jubilando de modo solitario y sin agradecimientos.

Todos los libros del autor son valiosos y este no es una excepción: el poderío de sus imágenes es evidente para cualquiera, la historia es intensa, y el mensaje que desea transmitir tiene interés. Sin embargo, aunque a gente como yo cualquier cosa que firme Tan le interesa, me temo que Cigarra no circulará bien por los cauces de la LIJ, por su extrañeza y su contenido, y que tampoco enganchará bien a un público adulto. Si Emigrantes tiene tantísimo tirón es no sólo por su categoría gráfica y por sus contenidos, sino también por ser un libro cuya elaboración y extensión también dan idea de la seriedad con que ha sido confeccionado. En ese sentido, Cigarra no me parece convincente: para presentar una situación kafkiana como esta de forma que nos conmueva y nos convenza no basta la calidad del material (como no nos bastaría  la calidad de la tela de un traje), y tal vez sea necesario un enfoque o planteamiento distintos, o un desarrollo mayor (como le pediríamos a un traje que tuviera la hechura, diseño y tamaño adecuados)... Al menos, esa es mi percepción, por más que me alegre de la publicación del libro y de, así, poder conocer mejor a Shaun Tan.

Shaun Tan. Cigarra (2018). Albolote (Granada): Barbara Fiore, 2018; 36 pp.; trad. de Lidia Pelayo Alonso; ISBN: 978-84-16985-06-7. [Vista del álbum en amazon.es]

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LengSoyPeque.JPG
lunes, 18 de marzo de 2019

Soy pequeñita, de la canadiense Qin Leng, es un buen álbum sobre relaciones entre hermanos. La protagonista empieza presentándose: «Yo soy Mimí... y soy muy pequeñita, totalmente mini». En las páginas sucesivas vemos que todos son más altos que ella, en casa, en la escuela, en la calle; también, que los pies le cuelgan de los asientos y que en la pastelería no alcanza a ver los pasteles del mostrador. En fin, todo eso le preocupa y no para de preguntarse cuándo crecerá. Por otro lado, sus amigas le hacen ver las ventajas de su tamaño: para jugar al escondite, para salir delante en las fotos, etc. Hasta que un día en su casa tiene una sorpresa y su forma de ver las cosas cambia. El planteamiento del relato y las escenas individuales son certeros y tienen gracia: tanto por las ilustraciones, que son dibujos a lo Sempé que hacen notar cómo se ve a sí mismo el pequeño frente a los mayores, como por los comentarios que se van haciendo, que, aunque a veces se formulen de modos que una chica como Mimí no haría —por ejemplo cuando piensa que su tamaño es humillante—, sí reflejan bien sus sentimientos y su mente.

Qin Leng. Soy pequeñita (Je suis petite, 2018). Girona: Tramuntana, 2018; 40 pp.; trad. de María Teresa Rivas; ISBN: 978-84-17303-12-9. [Vista del álbum en amazon.es]

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sábado, 16 de marzo de 2019

He puesto entradas en el diccionario a Lauren Castillo, Emma Giuliani y Geneviève Godbout.

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TowlesCaballero.jpg
viernes, 15 de marzo de 2019

Un caballero en Moscú, de Amor Towles, es una larga, entretenida y valiosa novela. Está bien escrita y construida, tiene un hilo argumental claro y un héroe cautivador, y su magnífico e inesperado desenlace llega después de un largo tramo comparable con el mejor thriller de espionaje.

Su protagonista es Aleksandr Rostov, un aristócrata ruso que pudo escapar de Rusia después de la Revolución de 1917 pero que volvió para terminar siendo confinado en el Hotel Metropol, donde tuvo que vivir varias décadas. Con el paso del tiempo tuvo que abandonar la suite donde se alojaba normalmente y acomodarse en un desván, pero mantuvo sus hábitos y muchas de sus relaciones. Además, al ser una persona cortés y que presta continuos servicios, es muy apreciado por casi todos los que trabajan en el hotel. Con el paso de los años va teniendo distintas ocupaciones y va contemplando la evolución de la vida en Rusia. Se hace amigo de Nina, una niña que frecuenta el hotel y, con el paso de los años, esa niña tiene una hija, Sofía, que, precipitadamente, deja a su cuidado cuando tiene que marchar. Como Nina no vuelve, el conde, ayudado por empleadas del hotel, se ocupa de la educación de Sofía, que acaba convirtiéndose en una joven pianista muy prometedora.

Da buena información sobre la novela esta excelente reseña. Yo aquí quiero destacar la sabiduría literaria del autor, que va deslizando frases que uno podría suponer que son sólo pequeñas gracietas pero que luego se revelan pertinentes para el desarrollo de la historia: por ejemplo, la de que «el destino no tendría la reputación que tiene si se limitara a hacer siempre lo que parece que va a hacer»; o esta otra, que el conde recuerda que le decía su madre: «si la paciencia no fuera tan fácil de poner a prueba, no sería una virtud».

Del mismo modo, abundan los párrafos excelentes y cargados de alusiones significativas. Como uno del comienzo que dice: «El conde no tenía carácter para la venganza; no tenía imaginación para la épica; y desde luego carecía de un ego fantasioso que soñara con el restablecimiento de un imperio. No. Su modelo para dominar las circunstancias sería otro tipo de cautivo completamente diferente (a Dantès en If, a Cervantes en Argel, a Napoleón en Elba): aquel náufrago anglicano. Como Robinson Crusoe varado en la Isla de la Desesperación, el conde mantendría su resolución dedicándose a los asuntos prácticos».

O como este otro, ya bien avanzada la novela: «Desde que existen los relatos (...) la Muerte siempre pilla desprevenidos a quienes visita. En muchas historias llega sin hacer ruido a una ciudad y se hospeda en una posada, o se queda merodeando por un callejón, o deambula por un mercado, subrepticiamente. Entonces, justo cuando el héroe tiene un momento de respiro de sus asuntos cotidianos, la Muerte se presenta. Todo eso estaba muy bien, concedió el conde. Pero lo que nunca se explicaba era el hecho de que la Vida es igual de taimada que la Muerte. Ella también sabe ponerse una capa con capucha. También sabe llegar a la ciudad por la noche y pasar desapercibida, merodear por un callejón o esperar al fondo de una taberna».

Amor Towles. Un caballero en Moscú (A Gentleman in Moscow, 2016). Barcelona: Salamandra, 2018; 516 pp.; trad. de Gemma Rovira Ortega; ISBN: 978-8498388985. [Vista del libro en amazon.es]

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SifresInauditas.jpg
jueves, 14 de marzo de 2019

El extraño caso del castillo Billinghurst y Las inauditas apariciones de la isla de Nolan, de David Fernández Sifres, son las primeras dos novelas de una pandilla de jóvenes detectives formada por Axel (15), Zinca (13), Oto (12), Helena (9), Ciro (6) y Arístide, un zorro. Estudian, junto con otros chicos y chicas seleccionados por sus dotes, en la Escuela de detectives Avante. Forman un equipo llamado Nautilus, al que sigue la profesora-tutora Taffeine, que confía mucho en ellos.

En El extraño caso del castillo Billinghurst viajan a un castillo en el que se están exponiendo las siete piedras preciosas más valiosas del mundo y, cuando llegan allí, averiguan que, a pesar de las muchas medidas de seguridad, han empezado a desaparecer, a razón de una por día. Si en ese caso fueron al castillo como invitados pero no con la intención de que resolvieran el problema, en Las inauditas apariciones de la isla de Nolan los envían a ver si son capaces de triunfar allí donde han fallado otros grupos de su escuela: en la inaccesible isla de Nolan hay un museo submarino de arte, propiedad de un caprichoso millonario, en el que alguien burla los sistemas de seguridad pero no para robar sino para introducir cuadros.

Al principio de cada libro hay una explicación de la singular Escuela Avante y una presentación, también gráfica, de cada uno de los héroes: ahí se indican sus cualidades particulares y complementarias, que luego pondrán en juego en sus aventuras. Los relatos tienen un cierto aire steampunk, pues en ellos aparecen algunos aparatos o máquinas raros, pero tanto el desarrollo de lo que ocurre, como los comportamientos de los chicos y sus oponentes, son de lo más clásico. Las narraciones están bien llevadas, los héroes se comportan con amabilidad y nunca tienen salidas de tono, y los malvados también actúan de modo contenido. Son muy apropiadas las ilustraciones que las acompañan.

David Fernández Sifres. El extraño caso del castillo Billinghurst (2018). Zaragoza: Edelvives, 2018; 180 pp.; ilust. de Albertoyos; ISBN: 978-84-140-1284-0. [Vista del libro en amazon.es]
David Fernández Sifres. Las inauditas apariciones de la isla de Nolan (2018). Zaragoza: Edelvives, 2018; 192 pp.; ilust. de Albertoyos; ISBN: 978-84-140-1662-6. [
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RomanPiratas.jpg
miércoles, 13 de marzo de 2019

El protagonista de Piratas a la hora del baño, de Hugo Román, es Bruno, un chico que odia bañarse. Un día que tiene que hacerlo le ocurre algo extraño: termina encogido, del mismo tamaño de los muñecos piratas de su hermano pequeño Lucas y, para su sorpresa, ve que los piratas le buscan para que sea su guía en una expedición de rescate de uno de sus compañeros. Está bien reconstruido el mundo imaginativo de un niño que juega mientras se baña —mencioné dos álbumes que tratan sobre la cuestión en Imaginación que inunda la realidad—. El relato tiene gracia y una componente formativa bien integrada en el argumento: Bruno se da cuenta de cosas que ignoraba y comprende mejor algunas cosas de su hermano pequeño al cambiar su punto de vista y al verse obligado a comportarse valientemente junto a los piratas. Son simpáticas las ilustraciones, como de cómics infantiles, que acompañan el relato.

Hugo Román. Piratas a la hora del baño (2013). Valencia: Sargantana, 2018; 129 pp.; ISBN: 978-84-16900-91-6. [Vista del libro en amazon.es]

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TancoCaliGranPerro.jpg
martes, 12 de marzo de 2019

Un gran perro, de Miguel Tanco y Davide Cali, es un álbum que deja impresiones mezcladas: la idea es buena, la secuencia del álbum se sigue con interés, hace gracia la ironía que brota de la discrepancia entre imágenes y palabras, pero el final puede resultar confuso: estamos ante un relato armado para transmitir un mensaje y no ante un mensaje que brota de modo natural de una historia.

El pequeño narrador, a quien vemos mirando una galería de cuadros junto a un gran perro, nos dice que a su padre le gusta contarle historias de cada uno de sus antepasados. Vamos viendo a perros de muchas razas: en las páginas izquierdas se nos dicen el nombre y las habilidades de cada uno, en las derechas vemos el retrato y, al desplegarlas, vemos una escena que atrae la curiosidad porque contradice lo que se ha dicho del personaje pintado. El pequeño, a quien siempre vemos de espaldas, pregunta a su padre qué será él y su padre siempre le responde que «serás un Gran perro»…

El álbum abunda en una idea muy de relatos para niños: la de qué seré yo cuando crezca, cuál será mi futuro. Sin duda, se pretende aquí reafirmar la libertad del chico de ser lo que quiera, de seguir o no las tradiciones familiares, de que contará con el apoyo de su padre para lo que pretenda, etc. Pero la conclusión de la historia tiene problemas: igual que otras veces he dicho, usar animales humanizados en este tipo de relatos en ocasiones aumenta la inverosimilitud de la propuesta y provoca desconcierto en el lector. Estamos en uno de esos casos en los que nos gusta la moraleja pero no tanto la fábula. Con todo, buen álbum.

Miguel Tanco. Un gran perro (A great dog, 2018). Texto de Davide Cali. Almería: Libre Albedrío, 2018; 32 pp.; trad. de Raquel Martínez Motos y Juan Miguel Ortega; ISBN: 978-84-947462-9-1. [
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BadelBizourneLoboGris.jpg
lunes, 11 de marzo de 2019

El lobo gris y la mosca, de Ronan Badel y Gilles Bizouerne, es un álbum chispeante. Tiene un inicio parecido al de El lobo, el pato y el ratón, pues también en este caso un lobo se come otro animal, en este caso una mosca, lo que le causa un ceceo que le avergüenza, y le hace pensar que tal vez si se come una araña, esta se comería a la mosca, y que un pájaro se comería luego a la araña… Pero el parecido se acaba enseguida: este álbum no intenta ser original sino gracioso y lo consigue pues lo es su argumento, son divertidos sus dibujos y sus diálogos —«Tu nuevo vozarrón es precioso / Qué ceceo más melodioso», le dice la araña; «¡Qué elegancia! / ¡Me encanta tu nueva danza!», ironiza el zorro—, y tiene un excelente final.

Ronan Badel. El lobo gris y la mosca (Loup gris et la mouche, 2017). Texto de Gilles Bizouerne. Zaragoza: Edelvives, 2018; 34 pp.; trad. de Elena Gallo Krake; ISBN: 978-84-140-0981-9. [Vista del álbum en amazon.es]

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sábado, 9 de marzo de 2019

He puesto entradas en el diccionario a Blexbolex, Ximena Maier y Piotr Socha.

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MiuraGranTravesia.jpg
viernes, 8 de marzo de 2019

La gran travesía, de Shion Miura, se ambienta en el Departamento de Edición de Diccionarios de una gran editorial japonesa. El jefe, dos meses antes de jubilarse, pide a un chico joven que se incorpore a su equipo: detecta en él a un futuro gran lexicógrafo. El primer tramo de la novela se centra en este personaje, Mitsuya Majime, en su modo singular de ser y en su total adaptación a su nuevo trabajo. Luego el relato se ocupa del miembro del equipo que lidia con las cuestiones comerciales, una persona extrovertida y opuesta en su modo de ser a Najime. Más adelante, cuando Majime es ya el director del departamento, entra en escena Kishibe, una chica recién contratada y que pronto, por la eficiencia con la que sabe guardar cada cosa en su sitio, Majime aprecia que será muy apta para el trabajo que le espera. El relato abarca los casi quince años que tardan los protagonistas en confeccionar un diccionario de unas 3000 páginas titulado La gran travesía.

Ese título lo explica el promotor del proyecto del siguiente modo: «Un diccionario es como un barco que intenta cruzar el mar de las palabras. La gente navega en un barco llamado diccionario y reúne los pequeños puntos de luz que flotan en la superficie oscura del mar con el fin de transmitir sus pensamientos mediante las palabras más apropiadas. Sin diccionarios, todo lo que podríamos hacer es detenernos sin saber cómo reaccionar ante la extensión inabarcable y la profundidad de las aguas». Esto puede dar idea de que la novela será muy atractiva para quienes disfruten del mundo de las palabras o tengan relación con personas a las que gusta buscar etimologías o significados. Aunque tal vez los lexicógrafos que se pintan en la novela, volcados en su actividad por completo y con problemas para las relaciones sociales, estén algo exagerados, lo cierto es que su sensibilidad hacia el lenguaje y su puntillosidad para los matices de cada definición resultan verosímiles.

La novela gustará también a quien esté interesado en el mundo japonés. Dado su contenido es necesario que se den explicaciones sobre palabras y giros japoneses, cosa que se hace con una narración amena, clara y bienhumorada. Además, como la novia y luego esposa de Majime es cocinera, hay comentarios sobre platos y bebidas japonesas. Abundan los momentos en los que se pone de manifiesto la extrema cortesía, pero a la vez gran distancia, en el trato entre unos y otros, igual que la responsabilidad abrumadora con la que se afrontan los fallos que uno tiene o cree que tiene. Se dan muchos pormenores del trabajo interno de la confección de diccionarios: elección de palabras —no faltan aquí algunas discusiones sobre qué términos son los políticamente correctos hoy—, cuál es el papel más adecuado para la impresión de una obra tan extensa, errores que se pueden cometer al corregir repetidamente las pruebas, etc.

Shion Miura. La gran travesía (Fune o Amu, 2011). Madrid: Nocturna, 2018; 349 pp.; col. Noches blancas; trad. de Rumi Sato; ISBN: 978-84-16858-71-2. [Vista del libro en amazon.es]

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FosterAtrapadoBurbuja.jpg
jueves, 7 de marzo de 2019

Atrapado en mi burbuja, de Stewart Foster, trata sobre Joe, once años, un chico con una rara enfermedad que le impide salir de su habitación del hospital, donde los controles médicos son continuos. Es huérfano, su hermana mayor pasa con él todo el tiempo que puede, recibe clases a través del ordenador, se relaciona con otro chico en sus mismas circunstancias, también «atrapado en su burbuja», expresión que se repiten el uno al otro. Cuando, al equipo de médicos y enfermeras que le atienden se incorpora un nuevo enfermero, llamado Amir, de origen indio, cambian cosas: Amir se las apaña para que Joe tenga más televisiones a su disposición, le habla de que los extraterrestres existen, e incluso acaba proponiéndole algo impensable: salir al exterior a ver las estrellas.

La narración explica con claridad y con detalle todos los protocolos médicos, todo lo que Joe hace cada día y los incidentes que se producen en el cuidado de su salud; también se transmiten bien los vaivenes del estado de ánimo de Joe y el afecto con el que procuran tratarle todos a su alrededor. Con todo, cabe pensar si el exceso de pormenores no hará que la historia pueda resultar pesada para quien conozca pocas cosas de la vida en los hospitales y si, tal como está la susceptibilidad ambiental, no habrá lectores que se pongan nerviosos con las locuras que hace Amir para ofrecerle a Joe algo que desea pero que no ha conocido en su vida (por más que todo ese tramo sea muy imaginativo). Sea como sea, libro bien construido e interesante.

Stewart Foster. Atrapado en mi burbuja (The bubble boy, 2016). Barcelona: Bambú, 2018; 347 pp.; col. Exit; trad. de Gemma Rovira; ISBN: 978-84-8343-562-5. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 6 de marzo de 2019

Mitos nórdicos, de Eva Manzano y Eugenia Ábalos es un libro bien organizado y elegantemente ilustrado. Después de una Introducción, el contenido se divide en seis partes desiguales en longitud: «El principio»; «Nacimiento»; «Iggdrasil» (el árbol sagrado); la muy extensa «Los nueve mundos», en la que se habla de los habitantes, los territorios, los animales mitológicos, la magia; «Las aventuras de los dioses» (Thor, Loki, Odín, Freya); «El Ragnarök» (o día final). Además del texto principal hay explicaciones adicionales o consejos para el viajero, que se presentan en círculos, o recuadros, o párrafos aparte. En algunos casos hay problemas de legibilidad debido a que la letra es muy pequeña. Buen libro que, para mí, cumple la misma función informativa, pero es más «regalable», que el libro de Neil Gaiman titulado Mitos nórdicos (Destino, 2017, 272 páginas).

Eva Manzano. Mitos nórdicos (2018). Madrid: Nórdica infantil, 2018; 118 pp.; ilust. de Eugenia Ábalos; ISBN: 978-84-17281-81-6. [Vista del libro en amazon.es]

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SisRobinson.jpg
martes, 5 de marzo de 2019

Robinson, de Peter Sís, es un álbum construido a partir de unos episodios de la infancia del autor, como se cuenta en una nota final. Cuando se convoca una fiesta de disfraces en el colegio, el narrador cuenta que su madre le propone que se disfrace de Robinson Crusoe, su aventura preferida. Lo hace y, cuando llega, sus compañeros se burlan, por que lo que vuelve a casa deprimido y, como Max en Donde viven los monstruos, se refugia en su imaginación y se imagina ser Crusoe de nuevo…

Buen álbum, como cabe esperar de Sís. En él se distinguen bien las etapas realistas de las imaginativas sólo por el aspecto y la brillantez de las ilustraciones, más estilizadas y tenues las primeras de vida cotidiana —compuestas algunas de modo semejante a las de su álbum autobiográfico El muro—, y de colores saturados las de escenarios naturales exuberantes —donde también emplea composiciones y perspectivas muy diferentes entre sí—. En una observación «acerca de las ilustraciones», Sís indica que las hizo con lápiz, tinta y acuarela, y que deseaba transmitir, con ellas, las impresiones de colorido y ensueño que sintió cuando era niño leyendo Robinson Crusoe.

Peter Sís. Robinson (2017). Barcelona: Ekaré, 2018; 48 pp.; trad. de Teresa Mlawer; ISBN: 978-84-948859-0-7. [Vista del álbum en amazon.es]

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JeffersEstamosA.jpg
lunes, 4 de marzo de 2019

Estamos aquí: notas para vivir en el planeta tierra, de Oliver Jeffers, empieza con esta dedicatoria: «Para mi hijo, Harland. Este libro fue escrito durante tus primeros dos meses de vida mientras yo pensaba en ti e intentaba ver el sentido de todo esto. Esto es lo que creo que necesitas saber». Y, en las dobles páginas que componen el álbum, el autor da variadas explicaciones a su hijo y a cualquier lector pequeño, con abundantes frases bromistas que acompañan unos dibujos esbozados, típicos suyos, acerca de «nuestro sistema solar» y la tierra —«este planeta consiste básicamente en dos partes: Tierra (piedras, arena…), Mar (agua)—… Las guardas muestran el cielo estrellado y se titulan «Cómo orientarte siempre que te pierdas»: en las primeras muestra «aquí está el norte» y en las últimas «aquí está el sur».

Oliver Jeffers. Estamos aquí: notas para vivir en el planeta tierra (Here We Are: Notes for Living on Planet Earth, 2017). Algemesí (Valencia): Andana, 2018; 36 pp.; trad. de Anna Llisterri; ISBN: 978-84-16394-99-9. [Vista del álbum en amazon.es]

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sábado, 2 de marzo de 2019

He puesto voces breves de autores que publicaron libros que, dentro de la LIJ, fueron los primeros en su género: Geoffrey Chaucer, John Bunyan, Thomas Bailey Aldrich.

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viernes, 1 de marzo de 2019

En bienvenidosalafiesta: notas del mes de febrero.

Un álbum tridimensional divertido para primeros lectores es Villanos. Un libro ilustrado fuera de molde, en el que su autora rememora la vida viajera de su abuela hindú y sus relaciones con ella, es Las visitas de Nani. Un pequeño libro singular y esperanzador es Sucederá la flor. Y Cavilaciones y melancolías es, como se deduce de los textos que he puesto, un pozo sin fondo.

En Libros para jóvenes: notas del mes de febrero.

En medium he puesto varias entradas nuevas: con varios textos de algunos importantes historiadores La tarea y el reto de los historiadores; con unas notas de Ernst Gombrich Nuestro mapa intelectual; y una reseña de El regreso del hijo pródigo. Meditaciones ante un cuadro de Rembrandt, de Henry J. M. Nouwen, También he publicado de nuevo, pues es un ejemplo de lo indicado en las dos primeras notas, la reseña del libro Por qué fracasan los países.

La semana pasada se publicó, como anuncié en esta nota, una nueva edición, ampliada, mejorada, y con versión en papel, de Itinerarios lectores. Un panorama de la narrativa infantil y juvenil.

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