martes, 15 de junio de 2010
La historia secreta de Tom Trueheart, es el primer relato infantil del ilustrador
Ian Beck. Tiene un argumento ingenioso, está bien contado y los personajes son simpáticos. Está bien la idea que subyace al fondo: un autor que desea ser el protagonista de las historias y un niño lector que acaba por sí mismo los cuentos y siendo él el verdadero protagonista. En parte requiere conocer previamente los cuentos populares en los que se basa y en parte puede conducir a otros lectores a leer esos cuentos después si no los conocían previamente.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Cuentos japoneses, recopilación preparada por
Anna Gasol y
Teresa Blanch, contiene veinte relatos populares:
¿Por qué el mar es salado?; La leyenda de Urashima Taro; El Dios de la Pobreza; El gorrión herido; El agradecimiento de la grulla; El Anciano de las Flores de Cerezo; El mono y los cangrejos; El comprador de un sueño; Déjalas y vete; Hikoichi y el tanuki; Yuki Onna, la Mujer de Nieve; La capa mágica del tengu; Hachizuke y el zorro blanco; El reyezuelo es el rey de los pájaros; El tengu azul y el tengu rojo; Momotaro; El cortador de bambú; La aventura de Gombei; El retrato de la novia; La lengua del gorrión.
La mayoría son sobre la recompensa que un hombre obtiene por ser amable con los animales; algunos tratan sobre pillos afortunados;
Yuki Onna, la Mujer de Nieve se basa en la idea típica de muchos cuentos populares sobre una condición para la felicidad que nunca se debe romper.
Urashima, ya mencionado en la versión de álbum ilustrado de
Taro Yashima titulada
Seashore Story, y
El cortador de bambú son, tal vez, los cuentos japoneses más reproducidos en distintas antologías. Se pueden encontrar versiones algo más largas de casi todos estos cuentos, y muchos otros, junto con explicaciones acerca de las peculiaridades de los cuentos japoneses y sus orígenes shintoístas y budistas, en las recopilaciones hechas y comentadas por
Luis Caeiro que cito abajo (sé que hay una tercera que no conozco).
Anna Gasol y Teresa Blanch. Cuentos japoneses. Barcelona: Edebé, 2009; 151 pp.; ilust. de Juan M. Moreno; ISBN: 978-84-236-9417-4.
Luis Caeiro. Cuentos tradicionales japoneses I - El mundo sobrenatural. Madrid: Hiperión, 1993; 228 pp.; Libros Hiperión; ISBN: 84-7517-379-9.
Luis Caeiro. Cuentos y tradiciones japoneses II - El mundo animal. Madrid: Hiperión, 1994; 201 pp.; col. Libros Hiperión; ISBN: 8475174132.
martes, 2 de febrero de 2010
martes, 10 de noviembre de 2009
Unos cuentos divertidos que vale la pena conocer:
Los cuentos de mi tía Panchita, «humildes llaves de hierro que abrían arcas cuyo contenido era un tesoro de ensueños» según dice su autora, la costarricense
Carmen Lyra.
martes, 3 de noviembre de 2009
Relatos del Billabong, contados por James Vance Marshall e ilustrados por Francis Firebrace, son diez cuentos y mitos de los aborígenes australianos. Por ejemplo, «De cómo el canguro consiguió su marsupio» o «De cómo consiguió el cocodrilo sus escamas» entre los primeros; y «La serpiente arco iris y el relato de la Creación» o «Las mariposas y el misterio de la muerte» entre los segundos. Van acompañados de ilustraciones apoyadas en los símbolos y colores propios de los aborígenes, de información acerca de cada cuestión y, además, al final del libro, de más explicaciones y de un glosario. Son relatos interesantes... siempre y cuando se lean como lo que son, como relatos, y no se les atribuyan más significado de los que tienen. Digo esto porque, a veces, este tipo de historias se plantean como si sus receptores naturales las consideraran de otra manera y, por un lado, tuvieran una sabiduría ancestral que nadie sabe de dónde pudo salir, pero, por otro, tuvieran «una mente más primitiva» que la nuestra, tal como leía días atrás en un folleto sobre un monumento de hace siglos.
James Vance Marshall. Relatos del Billabong (Stories from the Billabong, 2008). Barcelona: Thule, 2009; 61 pp.; ilust. de Francis Firebrace; trad. de Alvar Zaid; ISBN: 978-84-92595-23-5.
martes, 30 de octubre de 2007
«He leído estos días los cuentos de hadas de
Perrault; son encantadores, encantadores. ¿Qué me dices de esta frase: “La habitación era tan pequeña que la cola de aquel bello vestido no podía desplegarse”? Enorme en cuanto al efecto, ¿no? Y esta otra: “Vinieron reyes de todos los países; unos en sillas de manos, otros en cabriolés y, los más alejados, montados en elefantes, tigres, águilas”».
Gustave Flaubert. En una carta de 1852 a Louise Colet, Sobre la creación literaria: extractos de la correspondencia de Gustave Flaubert. Madrid: Ediciones y Talleres de Escritura Creativa Fuentetaja, 1998; 243 pp.; col. El oficio de escritor; selección, prólogo y traducción de Cecilia Yepes; ISBN: 84-95079-76-3.
martes, 24 de julio de 2007
Esto está muy bien visto: «Cualquier niño es capaz de leer el ingenuo cuento de
La Cenicienta, pero, sin sofisticaciones y sin Freud, ¿cómo verlo como un ballet de perversión ideado por un sádico para masoquistas? Hoy, el rebatir que todo lo obsceno está oculto subliminalmente en los cuentos de hadas sólo muestra tu ingenuidad. Por consiguiente, diríamos que (...) el caprichoso comportamiento de Hamlet surge a partir de que Shakespeare incorporaba en la obra muchos elementos distintos de versiones anteriores. (...) En general, podemos ennoblecer una obra o tacharla de superficial, dependiendo del telón de fondo que le otorguemos en el escenario de nuestra mente como lector. Tampoco se trata de un telón de fondo pasivo, sino de un sistema de referencias en el que un palo roto podría sugerir una rama estilizada del Japón antiguo, y una piedra entallada se nos podría antojar una escultura que expresara el humor de nuestro tiempo fragmentado. Así, (...) podríamos gritar: “¡Incoherencia!”, o por el contrario: “¡Brillante disonancia!”, o: “¡El abismo bosquejado por la agrietada intención del caparazón de la lógica!”»
Stanislaw Lem. El castillo alto.
martes, 26 de junio de 2007
Otro recopilador y autor de cuentos populares, del que, creo, no hay muchas cosas editadas en España es
Ludwig Bechstein.
jueves, 26 de abril de 2007
Sigo con
lo de ayer y
anteayer. «Lo más interesante en los cuentos de hadas es considerar lo que son, lo que para nosotros han llegado a ser, y los valores que el largo proceso de la alquimia del tiempo ha creado en ellos», dice
Tolkien. Y, después de citar a un prologuista de una edición inglesa de los cuentos de
Asbjörsen y
Moe que habla de que «hemos de contentarnos con la sopa que se nos pone delante, sin desear ver los huesos del buey con que se ha hecho», continúa: «Yo entiendo por sopa el cuento tal cual viene servido por su autor o narrador, y por los huesos las fuentes o el material, aun cuando (por extraña fortuna) se llegue con certidumbre a descubrirlos. Con todo, naturalmente, no me opongo a la crítica de la sopa como tal sopa».
J. R. R. Tolkien. Árbol y Hoja.
martes, 24 de abril de 2007
A los adultos interesados en el mundo de los cuentos populares les puede dar pistas la recopilación comentada de
Maria Tatar, Los cuentos de hadas clásicos anotados. La edición es magnífica y, en particular, es un acierto pleno la generosa selección de ilustraciones. La presentación y las notas que acompañan a cada cuento dan a conocer las distintas interpretaciones que han recibido, revelan la visión tan sexualizada de algunas, y muestran la tendencia de las últimas décadas a cuestionar los papeles tradicionales.
martes, 6 de marzo de 2007
Otros recopiladores de cuentos, en la senda de los
Grimm, fueron los noruegos
Christian Asbjörsen y
Jörgen Moe. Se puede comprobar que donde los ingleses hablan de gigantes y los alemanes de ogros, los nórdicos hablan de trols, aunque no sea una regla exacta, claro.
martes, 27 de febrero de 2007
Cuentos que no me provocan entusiasmo pero que, desde un punto de vista histórico, han de ser recordados, son los contenidos en
El cuarto de las hadas, de
Madame D’Aulnoy.
martes, 13 de febrero de 2007
Otra colección de
Cuentos populares ingleses, algo enriquecidos pero fieles a los contenidos originales, es la que
Flora Annie Steel publicó en 1918. Se han editado en español hace unos meses, con las ilustraciones de
Arthur Rackham y con una traducción que, acertadamente, incluye una sección final en la que van las Notas donde se dan las rimas originales que se mencionan en los cuentos.
Ilustr. de Binette Schroeder.
martes, 30 de enero de 2007
El cuento más popular con el tema de que es el amor el que nos hace amables, es
La Bella y la Bestia, de
Marie Leprince de Beaumont. Acaba de salir una edición con buenas ilustraciones de
Angela Barrett, aunque yo prefiero las de
Binette Schroeder de una edición anterior. Es curioso cómo se produce esa conexión mental entre algunas historias y unas ilustraciones determinadas y cómo después nos cuesta cambiar mentalmente y no podemos ver las nuevas sin compararlas con las anteriores. Es una indicación más de que las imágenes ponen carriles a la imaginación, y quizá podemos concluir de ahí que si eso pasa con imágenes que contemplamos reflexivamente, mucho más ocurrirá cuando llegan a una imaginación aún virgen en forma continua y a través de tantos canales. Buena parte del trabajo de un educador, hoy, es pensar, en cada caso, cuando y cómo y cuánto hay que regular esos canales para que su caudal riegue y no asole...
miércoles, 24 de enero de 2007
Antes que lo hiciera
Tolstoi, claro,
Alexander Pushkin había probado a recontar a su modo algunos cuentos populares. Cuatro historias están en la edición titulada
El Zar Saltán y otros cuentos rusos.
martes, 9 de enero de 2007
Un cuento clásico cuyo atractivo está en los sonidos rítmicos del texto inglés original, y que por tanto a muchos niños españoles nunca les dijo nada, es
Ricitos de oro, o
Los tres osos en su versión original. Entre otros sitios, está en recogido en la recopilación de cuentos populares británicos realizada por
Katharine Briggs.
martes, 21 de noviembre de 2006
En una secuencia básica de recopilaciones tradicionales de cuentos populares, después de las mencionadas en semanas anteriores, las de
Basile y
Perrault, vendría la de los
hermanos Grimm, la más completa de todas, la que marcaría el nivel que muchos folcloristas posteriores querrían alcanzar en sus propios países.
De El Gato con Botas.
Ilust. de Walter Crane.
martes, 14 de noviembre de 2006
El primer escritor-recopilador de cuentos clásicos que, más o menos, los dirigió a los niños fue
Charles Perrault. Y su acierto ha quedado probado por la duración y aceptación popular de sus versiones de
Blancanieves, Caperucita, Cenicienta, La Bella Durmiente, El Gato con Botas, y otros.
jueves, 2 de noviembre de 2006
«Preguntaron a Rabí Leví Itzjac: “¿Por qué no hay primera página en ninguno de los tratados del Talmud babilónico? ¿Por qué en cada uno empieza por la segunda?”
Repuso: “Por mucho que un hombre pueda aprender, siempre debe recordar que no ha llegado siquiera a la primera página”».
Martin Buber. Cuentos jasídicos: los primeros maestros (Die Erzäblungen der Chassidim, 1949). Barcelona: Paidós, 1993; dos volúmenes, 242 y 187 pp.; col. Paidos Orientalia; trad. de Ana Mª G. de Cantor y de Luis Justo, revisión de Marshall T. Meyer; ISBN: 84-7509-918-1 y 84-7509-919-X.
miércoles, 1 de noviembre de 2006
Los entusiastas de los cuentos populares, no para niños, agradecerán saber que Siruela ha publicado en un solo volumen
El cuento de los cuentos, de
Giambattista Basile, un libro históricamente importante pues precede a recopilaciones posteriores. Recomendable también para quienes gocen con extravagancias retóricas tipo «...en el momento en que la Luna sale a apacentar con rocío a las Pléyades...», o, «...antes de que el Sol enseñase a sus caballos a saltar el círculo del Zodíaco...».
jueves, 26 de octubre de 2006
Entre los cuentos jasídicos citados días atrás, de Martin Buber, también los hay bromistas, como el titulado De las invenciones modernas:
«“Se puede aprender de cualquier cosa”, dijo una vez el rabí de Sadagora a sus jasidim. “Cada cosa puede enseñarnos algo, y no sólo lo que ha creado Dios. Lo que hizo el hombre también puede enseñarnos”.
“¿Qué podemos aprender de un tren?”, preguntó dubitativamente un jasid.
“Que a causa de un segundo podemos perderlo todo”.
“¿Y del telégrafo?”
“Que cada palabra se cuenta y se cobra”
“¿Y del teléfono?”
“Que lo que decimos aquí se oye allá”»
Martin Buber. Cuentos jasídicos: los maestros continuadores.
martes, 24 de octubre de 2006
Gracias a las recopilaciones de cuentos de
Andrew Lang, Los libros de colores de los cuentos de hadas, desde principios del siglo XX los niños ingleses crecieron teniendo a su disposición todas las historias populares, normalmente en sus versiones más optimistas. En lo que se refiere a la historia de la literatura infantil, pasado ya un siglo es fácil ver las consecuencias de un trabajo así si se comparan con lo sucedido en países que no tuvieron una suerte semejante.
miércoles, 11 de octubre de 2006
Otra recopilación antigua de cuentos populares que no conozco, pues creo que no hay edición completa en castellano, es la de
Clemens Brentano.
martes, 10 de octubre de 2006
Más elementos del origen de algunas aventuras fantásticas están en las recopilaciones de
Cuentos de hadas célticos de
Joseph Jacobs (titulada
Cuentos Celtas en una edición de Miraguano, a la derecha). Lo que ignoro es por qué se han editado en castellano sus recopilaciones de cuentos célticos pero no las que hizo de cuentos ingleses...
jueves, 29 de junio de 2006
Antonio Rodríguez Almodóvar realizó un gran trabajo de investigación antropológico-folclórica con
Cuentos al amor de la lumbre, una recopilación de cuentos populares españoles que data del año 1984. En años sucesivos fue publicando los
Cuentos de la media lunita, decenas de títulos en los que vuelve a las mismas historias con la intención divulgativa de darles una mayor presencia entre los niños y en los colegios. Los años 93 y 94 publicó, en la editorial Siruela, dos libros titulados
El bosque de los sueños, donde recreaba cuatro historias populares pero, esa vez, teniendo en mente a un público adolescente o, en general, mayor. Y en el año 2004 la editorial Anaya publicó, bajo el mismo título, en una edición grande y con el apoyo de nuevos ilustradores, aquellos cuatro cuentos unidos a un quinto más largo que los anteriores, titulado
Hija del Sol y las tinieblas.
El autor, que describe su trabajo como «una labor de restauración, rescate y rehabilitación de cuentos viejísimos», usa un lenguaje rico para presentar cinco historias que comparten elementos comunes y que forman una sola metahistoria. Los tres primeros cuentos son relativamente lineales, el cuarto es más arduo y en él incluso aparecen escenarios de ciencia-ficción, y el quinto lo es mucho más, y en él, después de que una cita introductoria de Freud nos hable de las relaciones entre sueño y mito e historia, se entrelaza un cuento popular con la historia mítica de Medea...
Personalmente sólo encuentro relativamente satisfactorios los tres primeros cuentos pero no así los otros dos, que me parecen mucho más artificiosos. Ahora bien, esa es la intención del autor: en el prólogo deja claro que ha preparado un «laborioso plan de conexiones internas» entre los cuentos, que una de sus intenciones es hacer un homenaje personal a Borges y a su idea de la biblioteca total subterránea, que tiene la convicción de que la fantasía colectiva era originalmente integradora y fue destruida por las religiones sacerdotales y el poder político... Desde mi perspectiva, que no es la de un estudioso del folclore sino la de un lector normal, pienso que todo es más sencillo, y que parte del encanto de los cuentos orales está en su carácter popular y que, por eso, no funciona intentar contar nuevas historias del mismo tipo a base de sofisticación, cargándolas de un cierto erotismo y llenándolas artificialmente de referencias cultas y de significados subterráneos.
Antonio Rodríguez Almodóvar. El bosque de los sueños (2004). Madrid: Anaya, 2004; 380 pp.; ilust. de Pablo Auladell, Carmen Segovia, Javier Zabala y Javier Serrano; ISBN: 84-667-3985-8.
martes, 6 de septiembre de 2005
No hace mucho ha llegado a las librerías españolas un libro muy singular:
El Mahabhárata contado por una niña (Madrid: Siruela, 2004). Más asombroso que una chica de doce años haya sido capaz de poner por escrito y de ilustrar una historia tan extensa y laboriosa, es el hecho de que muchas editoriales importantes en el mundo se gasten tanto dinero en editarla, pues, sinceramente, si el
Mahabhárata ya es bastante confuso en sí mismo para el lector occidental, mucho más lo es en esa versión. Quien desee conocer esa obra hará mucho mejor en acudir a la obra original o, en todo caso, a la versión resumida que firma
R. K. Narayan.
martes, 22 de febrero de 2005
Se ha publicado hace poco una recopilación de cuentos rusos de
Alexandr Afanásiev titulada
El anillo mágico y otros cuentos populares rusos. Quienes estén interesados en los cuentos populares lo apreciarán, aunque sin duda echarán de menos la edición completa de Anaya de hace años con las ilustraciones de
Iván Bilibin.