jueves, 12 de agosto de 2010
Algunos de los mejores chistes que conozco se los debo a las tiras de
Mafalda, de
Quino. A propósito de la importancia de leer, uno es el de Manolito, volviendo de clase, y reflexionando consigo mismo: «Y a mí qué más me da que el Everest sea o no navegable» (cito de memoria).
miércoles, 3 de marzo de 2010
Cómo hacer un cómic, de Lewis Trondheim y Sergio García, es un álbum de cómic cuyo título dice con exactitud qué contiene aunque no diga lo clara y ordenamente que presenta y explica cada uno de los recursos narrativos y gráficos propios del cómic: el dibujo, la viñeta, el texto, el tiempo entre las viñetas, etc. El libro podría haberse titulado también Aprenda usted a leer cómics o Iniciación al lenguaje del cómic pues será muy útil para quien no sea lector de cómic pero quiera descubrir las particularidades de su lenguaje.
Lewis Trondheim y Sergio García. Cómo hacer un cómic (Bande dessinée apprendre et comprendre, 2006). Vigo: Faktoria K, 2009; 36 pp.; trad. de Pedro A. Almeida; ISBN: 978-84-96957-59-6.
martes, 29 de diciembre de 2009
Dos relatos y autores de cómic importantes:
Flash Gordon, de
Alex Raymond, y
Corto Maltés, de
Hugo Pratt. A mí me pasa con ellos, como con otros clásicos de aventuras, que les veo mucho los agujeros pero, sin duda, son hitos ineludibles en la historia del género y en la creación de ambientes y de personajes.
martes, 17 de febrero de 2009
Hay muchos personajes de cómic que son importantes para el desarrollo de la literatura infantil: porque aportan novedades argumentales o técnicas, y eso es de justicia reconocerlo aunque luego vengan otros que los imitan y que incluso llegan a ser técnicamente mejores y más populares; y porque marcan los gustos de varias generaciones que se quedan emocionalmente vinculadas con ellos. Esas son las razones de que yo incluya sus voces en un diccionario de literatura infantil y juvenil: para ver su mérito dentro de la historia particular del cómic es necesario acudir a otras fuentes. Pues bien, algunos ejemplos más son varios historietistas norteamericanos a los que se debe parte de los orígenes del cómic:
Richard Felton Outcault, el primero en usar el globo (aunque hay
discusiones al respecto);
Rudolph Dirks, creador de los
Katzenjammer Kids, unos personajes inspirados en
Max y Moritz (que, a su vez, inspiraron en España las aventuras de
Zipi y Zape dibujadas por
Josep Escobar);
Elzie Crisler Segar, autor de las tiras de
Popeye, personaje que cumple ochenta años en 2009.
Ilust. de Benjamin Rabier.
martes, 10 de febrero de 2009
Para dar a cada uno el mérito que tiene, conviene recordar algunos pioneros ilustres en la historia del cómic europeo:
Christophe, autor de la primera historieta francesa;
Benjamin Rabier, creador de un antecedente del pato Donald;
Alain Saint-Ogan, en uno de cuyos personajes se inspiró
Hergé para
Tintín.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Otras historias antiguas de detectives en cómic, bien dibujadas y contadas, son las de
Gil Pupila, de
Maurice Tillieux, otro historietista belga.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Uno de los colaboradores de
Hergé,
Edgar P. Jacobs, fue autor de
Blake y Mortimer, una serie policiaca en cómic. Por encima del paso de los años y de sus defectos narrativos, en ella se puede admirar la minuciosidad y la maestría del autor en el uso de los resortes compositivos y gráficos propios del cómic.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Ya he mencionado varias veces a
Jean-Michel Charlier, compañero en
Goscinny en muchas empresas editoriales y creador, entre otros, de un héroe crepuscular del Oeste (o un héroe de un Oeste crepuscular): el
Teniente Blueberry, dibujado por
Jean Giraud. No es mi héroe favorito —sólo me interesaron sus primeros álbumes— pero a muchos les gusta y sin duda es destacable argumental y gráficamente.
martes, 19 de agosto de 2008
Unos personajillos que tuvieron éxito durante años:
Los pitufos, de
Peyo (no sé por qué los traductores convirtieron «Les Schtroumpfs» en «Los pitufos» pero, pasado el tiempo, es como si hubieran dado con la única solución posible). En ellos se ve otra lección más de que una buena parte del éxito de muchas historias infantiles está en dar con una idea sencilla con la que todos conectamos bien, en este caso el multiuso de alguna palabra con la que solucionamos nuestros problemas para expresarnos con propiedad. El pitufo de la derecha, tomado de su
página web, lleva una tarta porque en este 2008 los pitufos cumplen cincuenta años.
martes, 12 de agosto de 2008
He citado ya de paso a historietistas tan importantes como
Jijé y
André Franquin. El primero continuó las aventuras de Spirou y Spip, que había empenzado
Rob-Vel, y les añadió a Fantasio. El segundo continuó con la historia e inventó el personaje que, para el lector-niño que yo fui, recuerdo como el más fascinante de la historia del cómic:
el Marsupilami. Cito sólo los álbumes primeros que firmó Franquin, fáciles de conseguir en bibliotecas, los mejores que yo conozco.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Atendiendo a la historia conviene no perder de vista que, antes que los héroes de
Goscinny y sus dibujantes, viene
Tintín, de
Hergé, un personaje y un autor centrales en la historia del cómic.
miércoles, 30 de julio de 2008
Goscinny, Lucky Luke y Morris.
miércoles, 23 de julio de 2008
Después de
Astérix es el turno de introducir a
Lucky Luke, el personaje creado por
Morris, cuyas mejores historias, las contadas por
Goscinny, componen una parodia completa y desternillante de las aventuras del Oeste.
miércoles, 16 de julio de 2008
Esperaba más de
René Goscinny: Los primeros pasos de un guionista genial, un resumen de la vida de
Goscinny centrado en su faceta de dibujante, la que intentó en sus años jóvenes. También apunta los datos de su carrera posterior como editor y guionista para subrayar su genialidad en ambos apartados, pero es un aspecto que prácticamente no se trata. En cualquier caso está bien, también porque ayuda a darse cuenta de que una parte de su talento como editor y guionista procedía de su conocimiento de todos los aspectos del trabajo de confección de un cómic.
En las próximas semanas iré poniendo los comentarios a sus personajes de cómic. Empiezo por los veinticuatro álbumes de
Astérix que firmó y los cuelgo de la voz del dibujante,
Albert Uderzo.Aymar du Chatenet y Christian Marmonier. René Goscinny: Los primeros pasos de un guionista genial (La première vie d'un scénariste de génie, 2007). Barcelona: Norma, 2007; 300 pp.; trad. de Lucía Bermúdez; rotulación de Joan Moreno; ISBN: 978-84-9847-262-2.
miércoles, 9 de julio de 2008
Yakari, de
Job y
Derib, es un personaje de cómic con un caballo extraordinario, un sueño para cualquier niño, de antes o de ahora. Pongo datos de los álbumes que conozco pero hay más.
jueves, 17 de abril de 2008
Ya que salió citado ayer, he aquí una breve ficha de
Milton Caniff, un histórico dibujante al que los entusiastas llaman el Rembrandt de los cómics, no por los guiones obviamente.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Incorporo al comentario sobre
Krazy Kat, de
George Herriman, un texto de Umberto Eco:
«En Krazy Kat la poesía nace de cierta terquedad lírica del autor que repite hasta el infinito su anécdota, haciendo siempre variaciones de un mismo tema (...). En una historieta semejante, el espectador, no solicitado por el gag desbordante, por la referencia realista o caricatural, por una llamada al sexo o a la violencia, substraído a la rutina de un gusto que lo lleva a buscar en los cómics la satisfacción de unas determinadas exigencias, descubre la posibilidad de un mundo puramente alusivo, un placer de tipo “musical”, un juego de sentimientos no banales».
A este comentario, que me parece certero, añadiría que no sé si la poesía de la que habla Eco se puede captar en un contexto tan diferente al de los lectores originales de la tira, que sí podían apreciar las singularidades de su lenguaje y de sus alusiones, y que tampoco sé si esa poesía puede surgir de una manera diferente a la de su origen, cuando las historietas llegaban periódicamente y así calaban poco a poco en el lector. En cualquier caso, tal vez dé igual.
Más información en
La edición de Krazy Kat.
martes, 13 de noviembre de 2007
Puestos a seguir con la misma época del álbum comentado ayer, pongo, a la derecha, la portada de una modélica edición con las mejores tiras dominicales de
Little Nemo reproducidas a su tamaño original: periódico tipo sábana de 16 por 21 pulgadas. Como es un libro caro, que poca gente puede tener, hago una sugerencia: que lo tengan en las salas de espera en las que algunos sufren mucho, por ejemplo de los dentistas.
jueves, 14 de junio de 2007
Krazy Kat, el personaje de cómic creado por
George Herriman, tiene grandes y escasos admiradores, y a lo largo de la historia son muchos los famosos que la han aplaudido (y a veces no se puede distinguir en qué casos el elogio es sincero y en cuáles es un autoelogio a un gusto tan exclusivo). Para los entusiastas será un regalo la edición de dos años de sus páginas dominicales. Para otros, puede ser una oportunidad de ver si conectan con el particular humor surrealista del autor. Confieso que a mí me hace gracia pero no me cautiva.
jueves, 17 de agosto de 2006
Desde un punto de vista histórico, el primer autor y el primer personaje de cómic de aventuras de los que se ha de dejar constancia son
Harold Foster y el
Príncipe Valiente.Algunos años después llegaron
Superman y
Batman, de
Jerry Siegel y
Joe Shuster el primero y de
Bob Kane el segundo.
Es interesante ver que tanto el personaje como el trabajo gráfico de Foster se sostienen hoy. De
Superman y
Batman, sin embargo, conservamos el acierto de la idea inicial y su carácter de bocetos de las películas que vendrían después.
jueves, 3 de agosto de 2006
Como entusiasta lector infantil que fui de las historias del
Capitán Trueno, debo decir que no comparto la pasión con que algunos lo elogian ahora. Estuvo bien mientras duró pero la nostalgia no mejora ningún producto. Primero porque los guiones de los cómic de aventuras del pasado no eran geniales, ni mucho menos. Y segundo, porque como sucedió en este caso con los intentos de darle al personaje nueva vida en los ochenta, incluso su valor se deteriora notablemente cuando se rompen las que fueron sus señas de identidad. Ahora bien, sin duda tanto su guionista,
Víctor Mora, como el dibujante primero de la serie,
Ambrós, merecen ser recordados. Igual que, de paso, no se han de olvidar ni el personaje ni el autor que los precedió en el cómic español,
El guerrero del Antifaz, de
Manuel Gago, un héroe con recursos parecidos y que hoy sería furibundamente censurado como políticamente hiperincorrecto (igual que su sucesor).
miércoles, 19 de julio de 2006
Como en semanas atrás hablé de algunos libros relacionados con el mundo clásico, no está de más recordar unos álbumes de cómic que hoy, cuando ya no es nada fácil encontrarlos, siguen contando con adeptos entusiastas que los buscan para comprarlos a sus hijos: los protagonizados por
Álix y firmados por
Jacques Martin, uno de los ayudantes destacados de
Hergé en
Tintín.
Además, quien esté interesado en el estilo minucioso del autor, como quienes tengan interés en álbumes de conocimientos acerca del mundo antiguo, disfrutarán con los álbumes que Martin firma, junto con su discípulo Rafael Moralès, en torno al antiguo Egipto. En estos casos no hay aventuras y Álix sólo aparece como espectador: por ejemplo, a la derecha, contemplando los colosos osíricos al norte del primer patio del templo de Ramsés III.
Jacques Martin y Rafael Moralès. Egipto - Los viajes de Alix (2003). Barcelona: Glénat, 2004; dos álbumes, 56 pp.; trad. de Lucas Vermal Ahumada; ISBN: 84-8449-496-9 y 84-8449-497-7.
viernes, 19 de mayo de 2006
Art Spiegelman, que vive con su familia en Nueva York, cerca de donde se alzaban las Torres Gemelas, sufrió de cerca el impacto de los atentados del 11 de septiembre: su hija estaba en un colegio de la Zona Cero en aquellos momentos. Decidió dedicar al tema una serie de páginas de gran formato, que compuso entre 2001 y el verano del 2003 y que fue publicando en distintos periódicos, y que luego fueron recogidas, junto con unos textos explicativos del autor y unas tiras de cómic de principio de siglo, bajo el título
Sin la sombra de las torres.En esta obra, el autor revela su dominio de los recursos del cómic, emplea referencias oportunas a dibujantes del pasado, y ofrece unas imágenes, elaboradas con ayuda de ordenador, de gran poder simbólico y evocador. A la vez, deja ver su mundo interior de sentimientos mezclados y confusos: el dolor y la frustración personales se presentan entretejidas con una ira y rabia feroces hacia los dirigentes políticos de su país. No es tanto un relato como una colección de impresiones fragmentarias, que sin duda tienen valor gráfico y testimonial, pero que tendrían más fuerza todavía y serían realmente perdurables si el autor no se hubiese dejado arrastrar por sus reacciones viscerales y sus inclinaciones políticas del momento (el libro se publicó pocas semanas antes de las elecciones presidenciales norteamericanas).
Art Spiegelman. Sin la sombra de las torres (In the Shadow of no Towers, 2004). Barcelona: Norma, 2004; 38 pp.; trad. de María Ferrer; ISBN: 84-96370-38-0.
miércoles, 22 de marzo de 2006
Me han interesado muchas cosas del libro Little Nemo 1905-2005 – Un siglo de sueños, sobre Winsor Mckay y su personaje. Pero es una pena que la maquetación no sea mejor, y más aún teniendo en cuenta qué clase de libro es, y que no incluya más historietas completas del personaje, pues de eso se trata. Además, le sobran algunos sesudos comentarios intelectuosos, como el que habla de «la cama como lugar privilegiado de la actividad onírica»... En fin, lo que al final importa son las tiras del Pequeño Nemo, un prodigio de imaginación y de calidad gráfica.
Little Nemo 1905-2005. Un siglo de sueños (2005). Volumen colectivo coordinado por Bênoit Peeters. Madrid: Sinsentido, 2005; 104 pp.; trad. de Lorenzo F. Díaz y Julio Reija; ISBN: 84-95634-72-4.
martes, 7 de marzo de 2006
No conozco ninguna selección en castellano de las tiras cómicas de Walt KELLY. Y, sin embargo, su personaje POGO es toda una referencia de la que beben otros dibujantes posteriores, y el fue quien nos descubrió al enemigo.
martes, 7 de febrero de 2006
Cuelgo hoy una reseña sobre
Calvin y Hobbes, unos personajes creados por
Bill Watterson, que me parecen deslumbrantes.
Y aquí va un chiste más de Calvin:
Viñeta 1, Calvin dice: —Estoy pensando crear mi propio programa de radio.
Viñeta 2, Calvin sigue: —Emitiré opiniones simplistas durante horas, ridiculizaré al que discrepe conmigo, potenciaré la división, el cinismo y un bajo nivel de diálogo con el público.
Viñeta 3, Hobbes se admira: —Diría que has nacido para ese trabajo.
Viñeta 4, Calvin replica: —¡Imagínate! ¡Te pagan por actuar como un niño de seis años!
miércoles, 9 de marzo de 2005
Las últimas navidades se publicó
El gran libro de Charlie Brown, traducción de un libro que se había publicado a mediados de los años 60 y cuyo título, por tanto, no responde al contenido que sería lógico ahora. A la espera de una edición cuidada y completa de la obra de
Charles Schulz, puede servir para conocer algunas tiras de la primera época de Carlitos y sus amigos. Como esta:
-Linus: Cuando hay un problema, ¿qué es mejor? ¿resolverlo enseguida o pararse a pensar?
-Carlitos: Pararse a pensar... sin duda... reflexionar... darle vueltas...
-Linus: Para encontrar la mejor solución, ¿a qué sí?
-Carlitos: No, ¡para darle tiempo a desaparecer!