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Notas del archivo 'Fantasía (series)' :: bienvenidosalafiesta ::    
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miércoles, 29 de marzo de 2017

La peor bruja y el peor hechizo es un nuevo relato de la serie La peor bruja, de Jill Murphy. Su argumento y su confección son como los de las entregas previas. Esta vez Midred llega ilusionada a su colegio pero la malévola Ethel la hechiza y la convierte en un sapo. Finalmente logrará no sólo volver a su forma normal sino una gran hazaña que la salva del castigo que temia.

Como en las anteriores entregas hay simpatía en la narración, simpatía en las imágenes, una evolución previsible con la que el lector se siente a la vez inquieto y cómodo, una espera confiada en que la heroína resolverá la situación en el último momento y, por tanto, un desenlace tranquilizador. Creo que, sobre todo, en las dos primeras razones y en la falta de pretensiones —en que solo pretenden alegrar la vida de sus lectores, podríamos decir—, están las causas de que haya series, como esta (o como la de Un león que es un filón), cuyas nuevas entregas leo con gusto a pesar de lo previsibles que son, y haya series que, una vez leído el primero o los dos primeros libros, ya no me atraen en absoluto.

Jill Murphy. La peor bruja y el peor hechizo (A bad spell for the worst witch, 1982). Madrid: Bruño, 2016.; 101 pp.; trad. Roberto Vivero Rodríguez; ISBN: 978-84-696-0545-5. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 17 de agosto de 2016

Se han reeditado no hace mucho los dos primeros libros de una serie inglesa muy popular, escrita por Jill Murphy y que comenzó con La peor de las brujas, a la que la vida escolar de Harry Potter debe buena parte de su inspiración.

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miércoles, 4 de febrero de 2015

Buena noticia para los entusiastas de Tove Jansson y la familia Mumin la publicación de La gran inundación, un relato que, según cuenta la escritora en el prólogo, escribió en 1939 y lo dejó medio olvidado hasta 1945 en que una amiga la convenció de mandarlo a una editorial. También indica en ella que su título original, El pequeño troll y el gran diluvio, fue idea más bien de la editorial y que sus influencias hay que buscarlas en sus lecturas infantiles de Verne y Collodi.

Es una historia cortita en la que Mamá Mumin y el Mumintroll van en busca de Papá Mumin y un lugar soleado en el que instalarse antes del invierno. Un animalito (precursor del que será Sniff en la serie) se une a ellos. Encuentran también a la Gran Serpiente, a una niña con el pelo azul celeste llamada Tulipa; a los hatifnat, los caminantes diminutos; a un viejo caballero que los invita a su casa; a un hemul, y a otros seres igualmente singulares.

Tove Jansson. La gran inundación (Småtrollen och den Stora Översvämningen, 1945). Madrid: Siruela, 2014; 53 pp.; col. Las Tres Edades; trad. de Pontus Sánchez; ISBN: 978-84-16120-60-4. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 30 de julio de 2014

Pongo en la página un comentario a una serie muy popular hace años: El pequeño vampiro, de Angela Sommer-Bodenburg. No soy nada entusiasta de los relatos góticos, ni del humor basado en los elementos del género, pero este personajillo fue todo un éxito en su momento.

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miércoles, 9 de octubre de 2013

Tomek. El río al revés, de Jean-Claude Mourlevat, es un buen relato, en la tradición de los viajes a lo Alicia, con compañías y por países singulares, y en la tradición de las novelas de aprendizaje.

En otros tiempos, según anuncia el narrador, un huérfano de trece años, llamado Tomek, vivía en un pacífico pueblo donde llevaba un Almacén de todo tipo de cosas. Un día llegó a él una niña extraña, de doce años, que más tarde sabrá que se llama Hannah, que le pide agua del río Qjar, un agua que evita la muerte. Tomek no la tiene y, más tarde, el viejo Icham le explica que el río Qjar corre del revés y nadie sabe dónde está. Las ansias de Tomek de volver a estar con Hannah son muy grandes y, sin decir nada a nadie ni despedirse, sale de viaje: atravesará el Bosque del Olvido, vivirá un tiempo en la aldea de los perfumistas, encontrará la Isla Inexistente, ascenderá a la Montaña Sagrada…

Los protagonistas son simpáticos y atraen. La narración es amable, tiene momentos chispeantes y escenarios conseguidos. Se intercalan las historias de otros personajes, algunos verdaderamente notables. El autor hace una referencia a una obra de la condesa de Ségur, cuando aparece un personaje llamado Marie con un burro de nombre Cadichón. Sorprende que sean varios los personajes que no son leales a los compromisos que tienen aunque luego lo sean hasta el final. No es que esto no sea posible, que obviamente lo es, sino que aquí sucede con frecuencia y como sin propósito de enmienda: Tomek se va sin despedirse y dejando todo colgado; Marie abandona a su marido estando recién casada para irse con otro; el padre de Hannah arruina a su familia y deja a su mujer y a sus hijos por compasión hacia un... gorrión. Y hay otro, Bastibal, que actúa igual pero, en este caso, al menos manifiesta que siente arrepentimiento por su comportamiento previo.

Jean-Claude Mourlevat. Tomek. El río al revés (Le Rivière à l´envers, tome 1: Tomek, 2012). Madrid: Demipage, 2012; 268 pp.; ilust. de Clara Luna; trad. de Sofía Rhei; ISBN: 978-84-92719-37-2.

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miércoles, 24 de abril de 2013

Finales de noviembre,
de Tove Jansson, es el último libro de los Mumin. Como en los demás hay en él buen humor, estupendas descripciones de ambiente, comentarios y anécdotas que perfilan a los personajes. Curiosamente, pero podemos pensar que significativamente, no aparecen en él los miembros de la familia Mumin sino sus vecinos y amigos, tan singulares, que van a su casa porque recuerdan su afecto, su respeto y su calor familiar: eran «una familia, simplemente», piensa uno.

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jueves, 11 de abril de 2013

Un libro que, al principio, parece distinto y luego no lo es tanto: El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares, de Ramson Riggs. Parece distinto por las fotografías extrañas, que tienen un toque horripilante, y por las historias raras con las que comienza; luego uno teme que sea un relato más de niños perseguidos por nazis que sobreviven todavía; pero, finalmente, termina siendo una novela de las que plantean una lucha cósmica que tiene lugar a nuestro alrededor —como por ejemplo, Fablehaven—, y de las que hablan de mundos paralelos que se originaron en determinados momentos y lugares de la historia —como por ejemplo, la excelente serie Los mundos de Chrestomanci—.

Florida. A Jacob, dieciséis años, su abuelo siempre le contaba relatos raros del pasado y le mostraba fotos curiosas. Cuando muere de una forma sospechosa, Jacob encuentra pistas que le llevan a una isla olvidada de Gales donde su abuelo estuvo de niño en un orfanato. Convence a sus padres, con ayuda del psiquiatra, de que le manden allí un verano y, en sus investigaciones, descubre los motivos del comportamiento de su abuelo: al acudir a un orfanato abandonado averigua que hay en marcha una gran pelea cósmica entre los niños peculiares (los de aquel orfanato y de otros lugares) y los espíritus huecos.

La novela está bien escrita e intriga. No hay duda de que es un excelente debut. El apoyo en fotos antiguas extrañas le da un toque de originalidad, pero el hecho de que, según parece, el autor haya creado la historia a partir de fotos ya existentes, algo muy elogiado, no hace ni mejor ni peor la novela. La voz narrativa, de adolescente un poco rebotado, resulta convincente al principio y no tanto cuando la novela progresa y ya tenemos explicaciones para los misterios del principio, pues entonces entra ya en los cauces habituales de un subgénero donde todo puede ocurrir y, por tanto, nada puede sorprender. Una norma básica de los viajeros en el tiempo de las novelas de ciencia-ficción del pasado era la de que tenías que tener cuidado con no matar a tu abuelo: en este caso, aunque la historia no ha terminado y continuará en entregas sucesivas (una moda que considero una peste), la principal amiga del héroe acaba siendo la que fue gran amiga de su abuelo…

Ramson Riggs. El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children, 2011). Barcelona: Noguer, 2012; 411 pp.; trad. de Gemma Gallart; ISBN: 978-84-279-0030-1.

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miércoles, 10 de abril de 2013

Nicolás San Norte y la batalla contra el rey de las pesadillas y Conejo de Pascua y su ejército en el centro de la Tierra, de William Joyce, son dos libros cuyo planteamiento básico es que algunos personajes (mucho antes de ser lo que son hoy) libraron una gran batalla contra el Rey de las Pesadillas y aquellos que amenazan la tranquilidad de los niños. En el primero, el mago Ombric gobierna el pueblo de Santoff Claussen, al este de Siberia, cuyos niños no habían conocido nunca el miedo y la maldad; allí acaba el más famoso bandido, Nicolás San Norte, que se hace muy amigo de una niña lista llamada Katherine; y, juntos (y con más ayudas de seres singulares), hacen frente al Rey de las Pesadillas y sus ejércitos. En el segundo se repite la pelea pero ahora juega un papel especial un Conejo de Pascua interestelar de dos metros de altura con su ejércitos de huevos de pascua…

En lo formal hay que decir que la edición es cómoda de leer y las ilustraciones, que son dibujos de los personajes, son excelentes. También, no hay dudas de la gran imaginación del autor para crear personajes que son atractivos y para hilar un relato de acción donde van sucediéndose un peligro tras otro. Luego, la narración, a base de frases cortas, es clara y se sigue bien, aunque haya insistencias y frases enfáticas vacías como: «Miró a Katherine con intensidad. Ella le entendió al instante» (pero, lógicamente, el lector no); o «La rabia de Sombra se agudizó hasta volverse mortalmente afilada» (pero, ¿no bastaría «La rabia de Sombra se agudizó»?). Hay frases que podemos aceptar, como esta de Ombric a Norte: «ya sabes, una ensoñación usada correctamente puede ser la mayor fuerza del universo. Sólo hace falta soñar la libertad para empezar a romper el conjuro de la esclavitud»; pero hay otras que no pueden ser la base de ninguna historia donde la magia está presente, como «El verdadero poder de la magia está en tener fe. Todos los conjuros empezaban así: “Tengo fe. Tengo fe. Tengo fe”»: esto no es fe sino wishful thinking, «pensar con el deseo», algo muy diferente.

Pero, sobre todo, los relatos revelan una gran falta de contención, como si sus autores hubieran querido meter de todo y a todos en su interior: se les puede aplicar la descripción que me han hecho de la película correspondiente, la de que es «un carrusel enloquecido». Como a muchos relatos de fantasía de ahora se les puede reprochar también que tienen unos cimientos muy endebles: se apoyan en imágenes y en personajes que a los niños les suenan pero cuyos orígenes y significados desconocen; esto se ve bien si comprobamos que, a quienes conocen las historias originales, o que dan sentido a las tradiciones navideñas, estos relatos les parecen verdaderas tonterías.

William Joyce y Laura Geringer. Nicolás San Norte: y la batalla contra el rey de las pesadillas (Nicholas St. North and the Battle of the Nightmare King, 2011). Barcelona: Bambú, 2012; 238 pp.; ilust. de William Joyce; trad. de Arturo Peral; ISBN: 978-84-8343-242-6.
William Joyce. Conejo de Pascua: y su ejército en el centro de la Tierra (E. Aster Bunnymund and the Warrior Eggs at the Earth’s Core, 2012). Barcelona: Bambú, 2012; 261 pp.; ilust. de William Joyce; trad. de Arturo Peral; ISBN: 978-84-8343-243-3.

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viernes, 15 de junio de 2012

Otro libro norteamericano de fantasía sobre un mundo paralelo al nuestro que, tal vez porque me pareció más original y más sencillo, me dejó bastante mejor sabor que La puerta oculta, fue Fablehaven, de Brandon Mull. Es el primero de una serie y el único que he leído, pues son largos y, aunque me haya gustado, mi entusiasmo por lo que pueda venir es descriptible.

En él se habla de dos hermanos, niño pequeño y niña mayor, que, debido a que sus padres se han de ir de viaje, quedan al cargo de su abuelo, que vive en Fablehaven, una casa grande con un jardín y un bosque propios, y con unos sirvientes de lo más misterioso. Una vez allí, el abuelo se comporta de manera distante hasta que Kendra y Seth averiguan que viven en «un refugio para criaturas místicas», o mágicas, de los pocos que hay en la tierra, y que el abuelo es el administrador, una tarea transferida de cuidador en cuidador a lo largo de años.... Bueno, y que tal vez les toque a ellos el mismo trabajo en el futuro.

La historia está bien contada y los personajes son atractivos. La rivalidad entre los hermanos se plantea con acierto. La construcción es notable aunque su armazón básico sea tan conocido ya. El choque que se da entre «buenos» y «malos» está planteado con inteligencia: el abuelo explica a sus nietos que las criaturas mágicas de Fablehaven son, simplemente, no malvadas, pues pueden ser capaces de actos buenos pero no por los motivos que nosotros consideraríamos adecuados. Por ejemplo, «los duendes no arreglan las cosas para ayudar a la gente. Arreglan cosas porque se lo pasan bien arreglando cosas».

Algunos choques dialécticos son excelentes. Así, cuando Seth se escapa al bosque desobedeciendo unas órdenes estrictas de su abuelo, este le descubre y le castiga de acuerdo con lo que le había dicho antes. A lo cual Seth replica:
«—(...) ¡Pero tú nos mentiste! ¡Tener miedo de unas garrapatas es un motivo bastante débil para permanecer alejados del bosque! Yo sólo pensé que nos estabas tratando como a bebés.
—Deberíais haberme hecho saber vuestro disgusto —replicó el abuelo—. ¿No fui claro respecto de las normas o de las consecuencias?
—No fuiste claro respecto de las razones —contestó Seth.
—Es un derecho mío. Yo soy vuestro abuelo. Y esta es mi propiedad.
—Y yo soy tu nieto. Deberías haberme dicho la verdad. No estás dando, precisamente, buen ejemplo».

Brandon Mull. Fablehaven (2009). Barcelona: Rocaeditorial, 2009; 303 pp.; col. Rocajuvenil; trad. de Inés Belaustegui; ISBN: 978-84-9918-033-5.

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jueves, 14 de junio de 2012

Junto a las series de ciencia-ficción distópicas que mencioné, a las que volveré con otros ejemplos, otras series que plantean lo mismo de otro modo son las que hablan de que, a nuestro alrededor y en nuestro mundo, hay mundos mágicos paralelos. Un autor con famosas obras del primer tipo como El juego de Ender y sus secuelas, Orson Scott Card, acaba de comenzar una serie del segundo tipo con La puerta oculta. A mí me ha cansado un poco, por las razones que diré, pero es probable que, sin tantas lecturas del género fantástico detrás y si no esperase más del autor, mi reacción sería distinta, pues lo cierto es que sólo un escritor experto es capaz de fabricar un entretejido tan laborioso de muchos elementos ya conocidos y mantener la tensión narrativa. Tampoco me ha convencido del todo su protagonista, un chaval que crece y aprende, muy especial, eso sí, pues es un mago teleportador, pero aquí sin duda estoy influido también por mi pasado lector.

Es decir: he pensado en ¡Tigre! ¡Tigre! (Tiger!, Tiger!, 1955), de Alfred Bester, al ver un protagonista con el don de teleportarse, de trasladarse de un sitio a otro sólo con visualizar el lugar de destino; en la multitud de relatos donde conviven gente normal y unos magos que pululan alrededor que, en este caso, como en las novelas de Rick Riordan, tienen que ver con los dioses griegos y sus descendientes; la última parte se parece mucho a las novelas colegiales donde aparece un chico nuevo con dotes más que singulares… También son ya un lugar común los chicos protagonistas excepcionales, con dotes ocultas para ellos mismos pero que sí aprecian algunos adultos, unos como a la espera de que sea el deseado por generaciones de westilianos para que abra la puerta ente Westil y Midgard (la Tierra), y otros temerosos de que lo sea. Y tampoco me convence que, para resolver los problemas de un argumento que se basa en infracciones continuas del espacio-tiempo, todo dependa de una historia en paralelo, que tiene lugar en otro mundo y en otra época.

Orson Scott Card. La puerta oculta: una novela de los Magos Primigenios (The Lost Gate, 2010). Barcelona: Planeta, 2012; 366 pp.; trad. de J. E. Álamo; ISBN: 978-84-450-0001-4.

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martes, 27 de septiembre de 2011

Hace tiempo leí los seis primeros libros sobre La familia Mumin. No conocía, y he leído ahora, Papá Mumin y el mar, el séptimo libro de la serie, que acaba de publicar Siruela. He apreciado más, en esta lectura, con qué talento Tove Jansson logra reflejar los pensamientos y sentimientos de sus dubitativos personajes.

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miércoles, 20 de octubre de 2010

Se ha publicado hace poco La Llave Mágica, una edición que reúne tres libros de Lynne Reid Banks: La llave mágica (The Indian in the Cupboard), El regreso del indio y El secreto del indio. No he comprobado si la nueva edición ha corregido algunas inconsistencias de las anteriores que yo leí (Little Bear traducido como Toro Pequeño...), ni si han desaparecido las numerosas erratas que había en la edición del tercer libro; esperemos que sí. El libro mejor es, sin duda, el primero: no sólo por la originalidad sino por estar bien construido todo el complejo lío de idas y venidas entre unos tiempos y otros, y entre los mundos propios de los niños y el de las figuritas con las que juegan; esto se resuelve peor en los otros.

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martes, 6 de julio de 2010

Hace pocos meses falleció William Mayne, autor inglés del que yo recuerdo especialmente los libritos sobre Job, un duendecillo casero. Pongo a la derecha la portada de una edición inglesa porque me parece que la edición española está descatalogada.

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miércoles, 4 de marzo de 2009

Un autor y una serie de gran importancia: Hugh Lofting y el Doctor Dolittle. Por razones extraliterarias, pues uno de los libros del personaje abrió la lista de los premios Newbery y una nueva época para la literatura infantil y juvenil; por razones literarias dentro de la LIJ, pues en la lista de libros con animales humanizados ocupan un lugar importante; por razones literarias de tipo general, pues están bien escritos y construidos, e incluso algunas secuelas mejoran el primero; por razones políticas, pues el revisionismo de los últimos años dice que, a veces, usa estereotipos racistas.

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miércoles, 4 de febrero de 2009

Son muchos los relatos infantiles de fantasía protagonizados por seres pequeñitos: en las semanas que siguen hablaré de varios que se han publicado hace poco. Pero, antes, conviene recordar que una buena parte de sus raíces están en Mary Norton y su serie Los incursores.

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jueves, 23 de octubre de 2008

Me han preguntado algunas veces por la saga de Stephenie Meyer que comienza con Crepúsculo (Twilight, 2005), continúa con Luna nueva (New Moon, 2006) y Eclipse (2007), editadas en castellano por Alfaguara, y termina con la recién publicada Amanecer (Breaking Dawn, 2008). No las he leído y en principio no lo haré. Me ha bastado ver lo que ponen las solapas, echar un vistazo a las primeras páginas y a algunas críticas: no me aporta mucho el género gótico rosa (vampiros y hombres-lobo mezclados con amores adolescentes), no parece una obra definitiva ni mucho menos, y como son relatos muy largos tendría una horrible sensación de pérdida de tiempo. Quien esté interesado en la cuestión encontrará útil el comentario titulado The best thing since Harry Potter?

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miércoles, 24 de septiembre de 2008

Con algo de retraso he leído las Crónicas de Spiderwick, de Holly Black y el ilustrador Tony DiTerlizzi.

Los protagonistas son los tres hermanos Grace —los gemelos Simon y Jared, de nueve años, y su hermana Mallory, de trece— y todo comienza cuando, junto con su madre, se instalan en un caserón de aires góticos. Eso se cuenta en El libro fantástico, el relato en el que encuentran un libro sobre los seres que habitan un mundo fantástico, que perteneció a su tío abuelo Arthur Spiderwick, y en el que se tropiezan con un irritable duende casero que habla en verso y que les recomienda vivamente que se deshagan del libro. En El anteojo asombroso, Simon es secuestrado por unos trasgos malvados y sus hermanos van al rescate llevando un anteojo muy raro con el que pueden orientarse. En El mapa perdido los hermanos Grace visitan a su tía Lucinda, internada en una especie de manicomio, y se dan cuenta de que la situación puede empeorar; encuentran un mapa y entran en el bosque secreto de los elfos, que también desean el famoso libro del tío Arthur. En El árbol metálico unos enanos secuestran a Mallory y sus hermanos van al rescate. En El ogro malvado tienen un enfrentamiento final con el malévolo Mulgrath.

La serie se parece a Una serie de catastróficas desdichas en la presentación de las historias, en que los protagonistas son tres hermanos, en la encuadernación, y en que muchas ilustraciones van recuadradas igual. Pero se diferencia en todo lo fundamental: los argumentos son distintos; los relatos acentúan lo atemorizador sin acentos humorísticos; el narrador no juega en exceso con las expectativas del lector y todo lo cuenta con rapidez y lo resuelve satisfactoriamente; se podría decir que no da casi tiempo al miedo a que se instale. En el panorama de hoy, el que no se alargue innecesariamente la historia es un valor que merece ser destacado; más aún cuando está bien escrita, la acción se desarrolla con fluidez y los personajes humanos resultan creíbles. Los lectores acostumbrados a descripciones imposibles de personajes fantásticos pueden verse sorprendidos al ver que, aquí, no están tan desarrollados: simplemente cumplen su papel en la trama y se les presenta con una ilustración; el único un poco más perfilado es el duende casero, Dedalete, sobre todo porque sus intervenciones son en verso. En el efecto de conjunto de la serie son importantes las ilustraciones, inspiradas en las de Arthur Rackham, que son muchas y resultan sugerentes.

Holly Black. El libro fantástico (The Field Guide, 2003), El anteojo asombroso (The Seeing Stone, 2003), El mapa perdido (Lucinda's Secret, 2004), El árbol metálico (The Ironwood Tree, 2004), El ogro malvado (The Wrath of Mulgrath, 2004). Barcelona: Ediciones B, 2003, 2003, 2004, 2004, 2005; 108, 108, 111, 111, 139 pp.; col. Las crónicas de Spiderwick; ilust. de Tony DiTerlizzi; ISBN: 84-666-1279-3, 84-666-1280-7, 84-666-1513-X, 84-666-1658-6, 84-666-1995-X.

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martes, 9 de septiembre de 2008

Nueva edición de otro libro de La Familia Mumin, o Los Mumin, de Tove Jannson: Una loca noche de San Juan.

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martes, 25 de septiembre de 2007

He incluido en la ficha de Tove Jansson la nueva edición del tercer libro de Los Mumin: Memorias de papá Mumin.

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martes, 22 de mayo de 2007

Nueva edición de El sombrero del mago, otro libro de La Familia Mumin, o Los Mumin, de Tove Jansson. Hago algunos cambios en la ficha de la autora finlandesa para mostrar diferencias entre las nuevas traducciones de Siruela y las anteriores.

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miércoles, 25 de octubre de 2006

Es una buena noticia que Siruela haga una nueva edición de La llegada del cometa, de Tove Jansson, y que anuncie la salida de los demás libros de la serie, pues se supone que, así, la versión española tendrá por fin la coherencia global que ahora le falta. De momento cuelgo la ficha de todos los libros, según las ediciones anteriores. Cuando haya leído todos los libros de la serie en las nuevas ediciones cambiaré los datos y las referencias.

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martes, 8 de noviembre de 2005

Cuando compone las Crónicas de Narnia, C. S. Lewis no intenta escribir unas narraciones alegóricas o simbólicas sino formular unas suposiciones tipo «qué ocurriría si...» y dejar que la narración se desarrolle por sí misma. Y, aunque luego las cosas no son tan sencillas pues es evidente su intención de cargar de significados sus relatos, básicamente sí se puede afirmar que cumple con su propósito.

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martes, 25 de octubre de 2005

Como cuenta en su libro autobiográfico Cautivado por la Alegría, C. S. Lewis aprendió personalmente que, en ese mundo de fantasía al que se accede siendo niño, hay intuiciones profundas que vale la pena seguir hasta el final. Con las Crónicas de Narnia quiso avivar en sus lectores esa conciencia y hacerles notar que no deben desecharlas cuando crezcan. Y, de hecho, una de las líneas de fuerza de las novelas es, justamente, cómo los personajes comprueban que las enseñanzas que aprendieron con las historias y las rimas infantiles tenían razón.

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martes, 18 de octubre de 2005

Después de preparar un librito sobre las Crónicas de Narnia, que no tardará en salir, espero, en las próximas semanas iré haciendo comentarios a propósito de ellas, e iré recogiendo algunas citas de C. S. Lewis de las muchas que he tomado de sus libros.

Para comenzar, de las Crónicas de Narnia puede decirse que, si no fueron fundacionales de un género, sí fueron un hito decisivo en la historia de la literatura infantil. Entre otras cosas porque Lewis tuvo muy presentes las peculiaridades propias de la Literatura infantil y se propuso escribir para niños sin bajar el nivel de vocabulario ni de lenguaje ni de ideas.

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