Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Notas del archivo 'Álbumes (convivencia: naturaleza)' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
Archivo por temas:
IpcarGatoNoche2.jpg
miércoles, 11 de octubre de 2017

Que una historia en un álbum puede ser muy simple y ser muy atractiva —no sólo porque las imágenes sean vistosas y estén bien compuestas sino porque su contenido se organiza bien para estimular la curiosidad del lector— queda bien ejemplificado por El gato en la noche, de Dahlov Ipcar.

Cuando el granjero se acuesta saca fuera al gato y el narrador del álbum se pregunta: ¿qué hace ahí fuera el gato toda la noche? A continuación, en una doble página oscura, en la que sólo se ven siluetas, se pregunta: ¿se hace un ovillo en la silla y se queda dormido toda la noche? Y en la siguiente, se responde que no, que el gato puede ver de noche… y se nos muestra, en colores, el escenario que contempla el gato. Con ese mismo esquema, página con siluetas y preguntas de a dónde va el gato a continuación y página en color con la respuesta, vemos el largo paseo del gato por la granja, por el bosque de alrededor, por la ciudad donde se reúne con otros gatos…

Esta narración visual sobresaliente es un perfecto vehículo para dar, como quien no quiere la cosa, mucha información sobre la vida nocturna en la granja y sus alrededores —gallinas, flores, vacas, conejos, etc.—, en la que no pensamos pero que está llena de vida.

Dahlov Ipcar. El gato en la noche (The Cat at Night, 1969). Silonia, 2017; 48 pp.; trad. de Cristina Pineda; ISBN: 978-84-946412-2-0. [Vista del álbum en amazon.es]

Enviar Imprimir
GoldstynGranArbol2.jpg
martes, 28 de junio de 2016

Mi gran árbol, del canadiense Jacques Goldstyn, es un álbum largo cuyo protagonista y narrador, un niño al que vemos en todas las páginas, habla de sí mismo —es un chico solitario al que no le importa, e incluso desea, serlo—, y cuenta que, de todas las cosas que le gustan, la que más es trepar a un gran árbol, al que llama Titán.

La narración es una sucesión de cosas que ocurren y que, desde arriba de Titán, el narrador observa —comportamiento de los vecinos, animales que viven en el árbol, otros árboles, los fabulosos días de tormenta, etc.— hasta que, al final, después de que ha llegado la primavera, el chico se da cuenta de que todo florece pero Titán no. Habla de un viejo roble cortado, al que le contó los 172 anillos, y calcula que Titán debe tener, al menos, 500 años.

La resolución del relato es amable aunque floja. Sea como sea, el libro conecta con el deseo infantil de tener una casa en un árbol, habla con amabilidad de los animales y los árboles, plantea una cierta reflexión sobre la soledad y la muerte… Pero su principal atractivo está en que todo se cuenta con una sucesión de magníficos dibujos coloreados que bien podría firmar Sempé, también porque el protagonista, al modo de Marcelín, es siempre pequeño en su entorno y destaca gracias a que lleva una especie de turbante de colores.

Jacques Goldstyn. Mi gran árbol (L’arbragan, 2015). Girona: Tramuntana, 2016; 76 pp.; trad. de María Teresa Rivas; ISBN: 978-84-16578-04-7. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
BoydLinternaM2.jpg
lunes, 16 de mayo de 2016

Linterna mágica, de la norteamericana Lizi Boyd, es un álbum sin palabras de concepción tan brillante como sencilla.

En sucesivas ilustraciones a doble página vemos el paseo nocturno de un niño que sale de su tienda de campaña y va descubriendo el bosque con su linterna. Luego tropieza y la linterna cae en manos de distintos animales que, a su vez, proyectan el haz de luz en otros rincones. Hasta que, en la última doble página, vemos al chico ya de regreso en su tienda.

Todas las ilustraciones son dibujos de línea sobre un fondo negro excepto cuando presentan los seres y lugares que ilumina la linterna: murciélagos, búhos, un zorro, un ciervo…, y plantas, árboles, etc. Unos pequeños troquelados, en algunas páginas, dan más profundidad a las imágenes y subrayan la idea de aprender a mirar debajo o detrás de lo que no apreciamos a simple vista.

Lizi Boyd. Linterna mágica (Flashlight, 2014). Barcelona: Libros del Zorro Rojo, 2015; 34 pp.; ISBN: 978-84-944160-5-7. [
Vista del álbum en amazon.es]

Enviar Imprimir
HughesPeqJard2.jpg
martes, 26 de abril de 2016

El pequeño jardinero, de la hawaiana Emily Hughes, es un niño que cuida de un jardín con una vegetación exuberante, con tantas ganas como poco éxito. Hasta que un día se queda dormido y alguien, ¿un hermano mayor?, cuida el jardín por él.

Por un lado, parece difícil comprender parte de la historia: en concreto, que se diga que el pequeño jardinero «pasó todo el día, toda la semana, todo el mes durmiendo», y que no se sepa quién es y de dónde sale y por qué actúa como lo hace el misterioso ayudante. Lo anterior es menos comprensible si, tal como he leído en algunos sitios, la historia se presenta como un canto a la perseverancia, o a la esperanza, o al trabajo en equipo, o al cuidado del medio ambiente.

Por otro, la historia como tal puede tener su sentido si la entendemos como una metáfora del trabajo de alguien muy pequeño en un mundo muy grande cuyas dimensiones se le escapan. Por ejemplo, un artista entusiasmado con su obra y que se siente incapaz de conseguir lo que desea, tal como un Tolkien explica de sí mismo en su cuento Hoja de Niggle. Pero estas consideraciones que un adulto puede hacer quedan más bien fuera del alcance de los lectores pequeños.

Bien, sea como sea, es un álbum vistoso, con magníficas ilustraciones, y mucho encanto para los entusiastas de la jardinería y por la simpatía que siempre inspira un pulgarcito tan voluntarioso.

Emily Hughes. El pequeño jardinero (The Little Gardener, 2015). Madrid: Impedimenta, 2015; 34 pp.; trad. de Susana Rodríguez Álvarez; ISBN: 978-84-16542-25-3. [Vista del álbum en amazon.es]

Enviar Imprimir
KulmanMoletown2.jpg
martes, 26 de enero de 2016

Después de asombrar con su primer álbum, Torben Kuhlmann ha conseguido un relato con ilustraciones igual de brillantes pero con una trama más consistente: Moletown. La ciudad de los topos.

Enviar Imprimir
ScarrySoyConejo2.jpg
lunes, 25 de enero de 2016

Entre las recuperaciones de álbumes del pasado llega Soy un conejo, un libro de 1963 ilustrado por Richard Scarry, y con texto de Ole Risom, el que fue muchos años su editor. Al principio el mismo protagonista se presenta: «Soy un conejo. Me llamo Nicolás. Vivo en un árbol hueco». Y, a partir de ahí, lo vemos en el bosque, primero y durante varias páginas en primavera —rodeado de mariposas, pájaros, insectos, ranas, setas, dientes de león, etc.—, y luego, brevemente, en verano, otoño e invierno. Las ilustraciones, que se basan en un dibujo detallista de calidad, están bien compuestas, tienen mucho colorido y un tono dulce que se puede llamar disneyano. Todo resulta simpático y tranquilizador pues nada inquieta lo más mínimo a Nicolás.

Richard Scarry. Soy un conejo = I am a Bunny (1963). Texto de Ole Risom. Edición bilingüe. Madrid: Lata de Sal, 2015; 25 pp.; col. Vintage; trad. de Susana Collazo Rodríguez y Rafa Salgueiro; ISBN: 978-84-943696-5-0. [
Vista del álbum en amazon.es]

Enviar Imprimir
LemniscatesArboles2.jpg
miércoles, 11 de noviembre de 2015

Árboles, de Lemniscates, no es un álbum de conocimientos sino, más bien, un álbum que podríamos llamar poético. En él vemos una sucesión de ilustraciones a doble página —compuestas con estarcidos y recortes sobre los que hay a veces figuras de pájaros, de un niño, de edificios y coches—, que primero presentan varios árboles en las distintas estaciones —duermen en invierno, se despiertan en primavera, dan sus frutos en verano, en otoño pierden sus hojas—, luego hacen notar sus ramas, sus raíces, que dan sombra, etc., para terminar con un «los árboles son seres maravillosos».

Lemniscates. Árboles (2015). Barcelona: Ekaré, 2015; 32 pp.; ISBN: 978-84-944050-4-4. [Vista del álbum en amazon.es]

Enviar Imprimir
SimontUdryArboles2.jpg
lunes, 9 de noviembre de 2015

Con poca diferencia entre uno y otro se han editado últimamente varios valiosos álbumes sobre árboles. Uno es Los árboles son hermosos, una edición en castellano de un álbum estadounidense de 1956, ilustrado por Marc Simont y con texto de Janice May Udry.

Con dobles páginas alternas, unas en color y otras en blanco y negro, como era obligado en la época, el texto es un canto a la belleza y al valor de los árboles, pero redactado como si la voz narrativa fuera la de unos niños que viven entre árboles y hablan sobre ellos. Así, dicen: «en otoño las hojas caen y nosotros jugamos con ellas. Caminamos entre las hojas y nos revolcamos. Con las hojas hacemos casitas para jugar. Después amontonamos las hojas con los rastrillos y hacemos una hoguera». O, por ejemplo: «Un árbol es bonito porque puedes colgar un columpio en él. O un cesto de flores. Es un buen lugar para colgar una azada mientras descansas». Las ilustraciones ocupan casi siempre las dobles páginas completas y son dibujos acuarelados tan buenos como se puede esperar de un maestro como Simont.

Marc Simont. Los árboles son hermosos (A Tree is Nice, 1956). Texto de Janice May Udry. Barcelona: Corimbo, 2015; 32 pp.; col. Álbumes ilustrados; trad. de Margarida Trías; ISBN: 978-8484705161. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
SteadSiQVerBallenab.jpg
martes, 11 de agosto de 2015

Si quieres ver una ballena, de Erin E. Stead y Julie Fogliano, es un álbum que presenta varias escenas hiladas por el deseo de un niño de ver una ballena. Al principio lo vemos mirando una ventana blanca y las palabras que acompañan la imagen nos dicen que «si quieres ver una ballena necesitarás una ventana» (o no, pueden pensar algunos lectores). Y, a continuación, se nos dan algunas instrucciones para llegar a ver la ballena.

No hay un verdadero relato y, por tanto, el álbum es para quienes aprecien la calidad y la calidez de las ilustraciones, que se apoya en unos excelentes dibujos de personajes y se presentan con una reducida paleta de colores. La idea que se subraya es la de la paciencia… para saber esperar sabiendo que al final hay una gran recompensa: es la misma —pero formulada de modo menos realista y más elusivo— que la de Y de pronto es primavera.

Erin E. Stead. Si quieres ver una ballena (If you want to see a whale, 2013). Texto de Julie Fogliano. Barcelona: Océano Travesía, 2014; 30 pp.; ISBN: 978-607-735-467-3. [Vista del álbum en amazon.es]

Enviar Imprimir
ToneViajePipo.JPG
lunes, 15 de septiembre de 2014

De El viaje de Pipo, un álbum poético de la coreana Satoe Tone compuesto con unas ilustraciones vistosas y elegantes, hay una reseña aquí. El hilo del relato es que una ranita triste llamada Pipo hace un viaje acompañado por una ovejita. Esto se cuenta por medio de dobles páginas, cada una con un tono predominante, las tres primeras en colores azules neblinosos, que luego van cambiando según la ovejita y Pipo pasan por distintos escenarios: un prado florecido en mayo, un estanque en junio, un prado lleno de campanillas en julio, un fondo marino, un trigal en septiembre, etc. Pipo va encontrando seres que también tienen deseos y sueños incumplidos, y se da cuenta de que la ovejita le ha enseñado lo más importante al ofrecerle su amistad. Algunos lectores encontrarán, con razón, que el argumento es poco concluyente y algo elusivo, pues en realidad nada sucede, pero supongo que a eso se puede responder que para los propósitos del relato tampoco importa.

Satoe Tone. El viaje de Pipo (2014). Madrid: SM, 2014; 32 pp.; texto adaptado por Teresa Tellechea; ISBN: 978-84-675-6962-9. [Vista del álbum en amazon.es]

Enviar Imprimir
PueblaAguila.JPG
miércoles, 10 de septiembre de 2014

Años atrás puse una nota sobre La montaña más bella, de Teo Puebla y Alfredo Gómez Cerdá, y, ahora, en la revisión que vengo haciendo de buenos álbumes españoles, lo he pasado al diccionario y he incluido los dos álbumes previos de la misma serie, La sombra del gran árbol y Dos plumas de águila.

Enviar Imprimir
MoralesGodHormiga2.jpg
lunes, 18 de agosto de 2014

No eres más que una pequeña hormiga, de Judit Morales y Adrià Godià, es un álbum de hace ya unos años que sorprende por sus pictóricas ilustraciones sobre madera y que cuenta una bonita historia de amor a la naturaleza.

Enviar Imprimir
NeiraDaSilva2.jpg
lunes, 7 de julio de 2014

Un álbum español, de hace ya unos años, singular por su confección con pinturas sobre madera y con ilustraciones que son fotografías de maquetas, es: La memoria de los árboles, de Kiko Da Silva y Xosé Antonio Neira.

Enviar Imprimir
AndersonWardBosque3.jpg
lunes, 4 de febrero de 2013

Un álbum de hace tiempo: Érase una vez un bosque de Wayne Anderson y Helen Ward. Se le puede poner en la misma familia de El jardín curioso o El jardín subterráneoálbumes que hablan de lo que puede hacer, cada uno, por hacer más acogedor el lugar donde vive.

Enviar Imprimir
SolomoOsaArbol.JPG
martes, 15 de enero de 2013

La invisible brisa y El árbol generoso, textos de Pedro de la Osa con ilustraciones de Xavier Salomó, son relatos amables que pueden ser llamados álbumes porque se cuentan por medio de una sucesión de ilustraciones a doble página, pero que también podríamos llamar cuentos ilustrados porque el texto es largo y parece independiente de las imágenes que lo acompañan. El primero habla de un día en el que el sol calienta demasiado, y ni los animales pueden aguantar el calor ni los Vientos pueden arreglarlo, hasta que la Luna tiene una idea. El segundo tiene como protagonista a Don Fresno, un árbol muy viejo que se siente inútil, hasta que tanto Gorrión como la gente del pueblo deciden demostrarle que no es verdad.

La composición gráfica de los dos libros es notable: tienen unas ilustraciones equilibradas, con una composición elegante, donde se acomodan bien los bloques de texto, y unas figuras simpáticas. Ambos van acompañados de CDs en donde se narran los cuentos con música especialmente preparada para ellos. Tanto al ver esto último como la edición en pasta dura, igual que me pasa con otros álbumes he pensado, sin tener idea de si se han vendido mucho o no, si no hubiera sido mejor una edición más económica: al menos es lo que me parece que habría que hacer cuando está claro que un relato puede cumplir bien su función pero no va a pasar a la historia de la literatura infantil. Y si este pronóstico se demostrara que no es certero, ojalá, siempre se pueden luego preparar ediciones caras.

Xavier Salomó. La invisible brisa (2010) y El árbol generoso (2010). Textos de Pedro López de la Osa. Madrid: SM, 2010; 48 pp.; ambos álbumes contienen un CD con música de Vicente Martínez interpretada por la Joven Orquesta Juan Crisóstomo Arriaga; ISBN: 978-84-675-3517-4 y 978-84-675-3516-7.

Enviar Imprimir
ZulloAlberPajaros.JPG
lunes, 27 de agosto de 2012

Los pájaros,
de la ilustradora suiza Albertine y del también suizo Germano Zullo, tiene un cierto parecido argumental a La señora Meier y el mirlo. En varias dobles páginas casi sin texto vemos un camión rojo sobre paisajes naranjas y amarillos que, cuando llega cerca de un cortado, se para. Entonces el conductor abre la puerta del camión y deja salir pájaros. Sólo un pequeño pájaro negro no quiere. El hombre le da de comer, le anima y, al fin, sale y se marcha con los demás. Pero, cuando el hombre regresa...

La narración se sigue sólo con las esquemáticas y equilibradas ilustraciones, que son claras y luminosas. Se podría pensar que hay más imágenes de las que serían necesarias para contar la historia, pero también así se crea un clima de expectación mayor y, por otra parte, el tipo de argumento pide un desarrollo calmado. Personalmente no veo claro que la narración con palabras que corre junto con las imágenes mejore el álbum: incluso diría que lo limita pues impone una forma de entender lo que se cuenta más propia de lectores adultos y que, además, no es la única. En fin, pienso que las imágenes solas bastarían.

Albertine. Los pájaros (Les oiseaux, 2010). Texto de Germano Zullo. Barcelona: Libros del Zorro Rojo, 2012; 66 pp.; trad. de Elena del Amo; ISBN: 978-84-96509-56-6.

Enviar Imprimir
BurninghamOff2.jpg
martes, 15 de mayo de 2012

Ya que vengo citando álbumes compuestos con la intención educativa de hacer que los niños amen la naturaleza, y con la intención crítica de hacerlos conscientes de algunos abusos, uno importante de hace tiempo es, o fue, Hey! Get Off Our Train, de John Burningham, un autor que aquí, como hace también en otros álbumes, narra ordenadamente alternando ilustraciones como dibujos —cuando presenta escenas de vida real— con otras pictóricas —para los momentos «imaginativos»—.

Al principio vemos a un niño que se acuesta con su perro de peluche y, a los pies de la cama, deja un tren de juguete. A continuación presenciamos su sueño: viaja con el perro en el tren y van haciendo sucesivas paradas —con buen tiempo para un picnic, con niebla para jugar a fantasmas, con sol para bañarse, con nieve para jugar a tirarse bolas, etc.—. En cada una se les une un animal que se queja de algo. Así, el elefante se lamenta de los cazadores que buscan sus colmillos y «pronto no quedará ya ninguno de nosotros»; la morsa, de la contaminación del agua y también de los cazadores; la cigüeña, de que desaparecen pantanos; el tigre, de que desaparecen los bosques; el oso, de que hay quienes buscan sus pieles para hacer abrigos…

John Burningham. Hey! Get Off Our Train (1999). London: Red Fox, 1999; 48 pp.; ISBN: 0-09-985340-X.

Enviar Imprimir
InkButMarTie.JPG
martes, 8 de mayo de 2012

Ya que hablé hace unos días de Animales amenazados, pongo un buen álbum sobre cuidado de la tierra que se publicó hace tiempo, y que creo que no está disponible ahora en castellano: ¡Maravillosa Tierra!, de Nick Butterworth y Mick Inkpen.

Enviar Imprimir
BarryAnimales3.JPG
martes, 1 de mayo de 2012

Salvemos a los animales,
de Frances Barry, es un álbum que comienza mostrando un elefante y diciendo: «Me gustaría salvar a todos los animales en peligro de extinción. Salvaría al Elefante Africano, que vive en la sabana» y, al mover la solapa, se ve al elefante duchándose con un texto que añade: «y se ducha en los pantanos» y otro, en tipografía distinta y más pequeña, que añade datos y dice que hay cazadores que buscan sus colmillos de marfil. A continuación el narrador dice que «salvaría al rinoceronte negro», al que cazan por sus cuernos; al Tigre de Amur, buscado por su piel; al Oso polar, en peligro por el calentamiento global; al delfín Héctor, amenazado por las redes de pesca, y así hasta diez especies.

Álbum muy bien hecho: las ilustraciones, compuestas con collages, son excelentes. Están bien conseguidos el efecto, digamos que de tridimensionalidad, que se da con la simulación de texturas distintas, y el de sorpresa y descubrimiento cuando se pasan las solapas. Al final, se dan también unos consejos (de muy distinto valor...) sobre lo que cada uno puede hacer para contribuir a salvar animales y cuidar el medio ambiente. Queda para los educadores señalar la diferente categoría de los motivos de preocupación —no es lo mismo que unos pescadores atrapen un delfín entre sus redes de pesca que matar un animal por pura crueldad o por pura codicia, por ejemplo—; e indicar la incoherencia que puede haber al comparar la inquietud que sentimos por unos animales vistosos, con la que no sentimos por otros seres que no nos alarma que mueran, porque no los vemos o porque son molestos: basta pensar en el álbum que cité ayer.

Frances Barry. Salvemos a los animales (Let's Save the Animals: A flip the flap book, 2010). Barcelona: Juventud, 2012; 13 h. con solapas; trad. de Teresa Farran; ISBN: 978-84-261-3856-9.

Enviar Imprimir
PynElefArbol.jpg
lunes, 21 de noviembre de 2011

El Elefante y el árbol,
de la ilustradora de Singapur Jin Pyn Lee, es un álbum notable. Cuenta la historia de un elefante cuyo mejor amigo en el bosque es un árbol, cómo ambos crecen juntos y pasan los años hasta que, un día, sus vidas cambian.

Es un relato, sencillo y narrado con talento, sobre amistad y recuerdos compartidos. La historia progresa bien y la realización gráfica es minimalista y elegante. Sobre fondo negro, al principio las letras van en verde y las ilustraciones son líneas que sugieren las formas de los protagonistas y de los otros seres que se mencionan —obsérvese aquí—. Luego, con la intervención humana, las letras pasan al blanco y algunas figuras y acciones se representan con nerviosos trazos como de tiza. La dedicatoria, «para los sin voz», indica la intención reivindicativa de un álbum que, al margen de otras cosas, puede ponerse como ejemplo de una lección que otros olvidan: una de las condiciones para que un libro dure es que se limite a lo esencial y deje que su mensaje brote de la misma historia, sin insistencias.

Jin Pyn Lee. El elefante y el árbol (The Elephant and the Tree, 2009). Barcelona: Thule, 2011; 48 pp.; trad. de Alvar Zaid; EAN: 978-84-92595-92-1.

Enviar Imprimir
BrownJardínCurioso3.jpg
lunes, 7 de febrero de 2011

El jardín curioso,
de Peter Brown, es un álbum simpático y bien hecho, que ha recibido muchos elogios, me parece que por encima de sus méritos reales como álbum y más bien debidos a su argumento.

La imagen inicial, casi sin colorido, es la de una ciudad industrial vista desde arriba, sin jardines, con chimeneas que arrojan humo, con vías de tren elevadas. La segunda doble página presenta, en la parte superior, a Liam, un chico al que le gusta pasear por la ciudad incluso los días más grises y lluviosos, y, en la parte inferior, una antigua vía de tren. En ella Liam ve unas flores silvestres y se da cuenta de que necesitan un jardinero. Después de que la nieve lo tape todo, cuando vuelve la primavera no sólo aparecen plantas nuevas sino, también, nuevos jardineros.

La historia está bien contada y el álbum está estructurado con acierto. Es un cierre apropiado, para un álbum así, una imagen última igual a la inicial pero llena de colorido. He recordado, al leerlo, El jardín subterráneo, y he pensado que, tal vez, se podría establecer un grupo de «álbumes sobre flora urbana para teóricos nostálgicos de la naturaleza». A mí el argumento no me termina de convencer, pues me parece voluntarista, pero supongo que la recepción de otros (sobre todo adultos) puede ser más entusiasta.

Peter Brown. El jardín curioso (The Curious Garden, 2009). Barcelona: Takatuka, 2010; 34 pp.; trad. de Mireia Albert Varela; ISBN: 978-84-92696-25-3.

Enviar Imprimir
LiaoPezSonreia2.jpg
lunes, 17 de enero de 2011

El pez que sonreía,
de Jimmy Liao, es un álbum de hace más de diez años que se transformó en un estupendo corto de animación en el 2005.

Su protagonista, un tipo llamado Jimmy, se queda prendado de un pez al que ve en un comercio. Lo compra e instala la pecera en su habitación. Esa noche sueña con que el pez, dentro de la pecera, sale de la habitación y él lo sigue: recorren la ciudad, el pez conduce a Jimmy al mar y, allí, cuando se baña, descubre algo importante que lo hace despertarse.

Gráficamente la narración es tan clara que podría no tener las frases de texto que acompañan las imágenes. De hecho, el corto de animación no tiene ningún texto: sólo imágenes y música. La historia —de planteamiento y resolución semejantes a un álbum como Tom y el pájaro— desborda ternura y simpatía.

Así como el texto puede sonar algo excesivo —a mí me lo parece, por ejemplo, hablar de «un pez fiel como un perro, mimoso como un gato y amante como una esposa»—, la historia en sí misma es respetuosa: no es  insistente y deja que la conclusión se imponga por sí misma.

Jimmy Liao. El pez que sonreía (The Fish that smile at me, 1998). Granada: Barbara Fiore, 2010; 100 pp.; trad. de Jordi Ainaud i Escudero; ISBN: 978-84-937506-7-1.

Enviar Imprimir
LenzTomPájaroj.jpg
lunes, 15 de diciembre de 2008

Tom y el pájaro
,
de Patrick Lenz, es un álbum sin palabras que cuenta bien una historia simpática en la que la bondad del niño protagonista tiene premio. Me gusta eso. Tal vez porque coincide con lo que pienso: que aunque aparentemente la bondad a veces no tenga premio, interiormente siempre lo tiene, al margen de que después de la vida lo tenga, cosa que también pienso.

Enviar Imprimir
SunkyungJardSub.jpg
lunes, 4 de febrero de 2008

El jardín subterráneo,
del coreano Cho Sunkyung, trata un tema poco habitual en los álbumes, la vida cotidiana de un trabajador, y lo hace tocando una idea con la que simpatizo. Su argumento es que un concienzudo empleado del metro de una gran ciudad limpia un hueco muy sucio que había en un túnel, y luego siembra en él un jardín que florece y alcanza la superficie. Las ilustraciones están bien compuestas y transmiten tanto la bondad del protagonista, como el ambiente sucio de la ciudad, y el progresivo cambio que se produce. De un álbum así se puede decir, por eso, que es de los que nos hace mirar alrededor y ver el trabajo de la gente, valorar la importancia de un trabajo bien hecho allí donde uno está, cosas así.

Cho Sunkyung. El jardín subterráneo (2005). Barcelona: Thule, 2007; 32 pp.; col. Trampantojo; trad. de Agatha Yoo; ISBN (10): 84-96473-46-5.

Enviar Imprimir
publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo