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Notas del archivo 'Álbumes (convivencia: paseos)' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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miércoles, 11 de octubre de 2017

Que una historia en un álbum puede ser muy simple y ser muy atractiva —no sólo porque las imágenes sean vistosas y estén bien compuestas sino porque su contenido se organiza bien para estimular la curiosidad del lector— queda bien ejemplificado por El gato en la noche, de Dahlov Ipcar.

Cuando el granjero se acuesta saca fuera al gato y el narrador del álbum se pregunta: ¿qué hace ahí fuera el gato toda la noche? A continuación, en una doble página oscura, en la que sólo se ven siluetas, se pregunta: ¿se hace un ovillo en la silla y se queda dormido toda la noche? Y en la siguiente, se responde que no, que el gato puede ver de noche… y se nos muestra, en colores, el escenario que contempla el gato. Con ese mismo esquema, página con siluetas y preguntas de a dónde va el gato a continuación y página en color con la respuesta, vemos el largo paseo del gato por la granja, por el bosque de alrededor, por la ciudad donde se reúne con otros gatos…

Esta narración visual sobresaliente es un perfecto vehículo para dar, como quien no quiere la cosa, mucha información sobre la vida nocturna en la granja y sus alrededores —gallinas, flores, vacas, conejos, etc.—, en la que no pensamos pero que está llena de vida.

Dahlov Ipcar. El gato en la noche (The Cat at Night, 1969). Madrid: Silonia, 2017; 48 pp.; trad. de Cristina Pineda; ISBN: 978-84-946412-2-0. [Vista del álbum en amazon.es]

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MacaulayAtajo.jpg
miércoles, 7 de junio de 2017

El atajo, de David Macaulay, es un extraordinario álbum: por la calidad de sus ilustraciones, que cambian de perspectiva con total naturalidad; por la fluidez con la que se suceden las imágenes, sin ningún alarde innecesario; porque tiene un argumento divertido, nada sofisticado, que además hace pensar en cómo nuestras pequeñas acciones influyen en otros, lo queramos o no; porque su estructura narrativa es muy hábil —el autor entrecruza bien lo que les ocurre a distintos personajes y obliga al lector a volver atrás para descubrir detalles que no había captado en la primera o segunda lecturas—.

Los nueve personajes se presentan en la primera página: Albert y su yegua June, Paty y su cerda Perla, el profesor Tweet, una loca conductora llamada Sybil, la desconsolada Clarinda, no sabemos aún por qué, un tipo bajo el agua llamado Bob. El relato tiene varios capítulos, cada uno centrado en uno o dos personajes. En el primero vemos que Albert y June un día de mercado se levantan temprano, van al pueblo en un carro a vender sandías, eligen un atajo en vez de la carretera principal, venden las sandías con gran éxito y se vuelven. En sucesivos capítulos veremos las muchas consecuencias que ha tenido el viaje de Albert y June y que ellos ignoran por completo.

En cada doble página vemos una ilustración que ocupa una página completa y, en la otra, una ilustración recuadrada sobre fondo blanco en el que hay una o dos frases que cuentan algo sobriamente, justo aquello que las imágenes no pueden transmitir, por ejemplo, que Albert y June hacen el viaje una vez a la semana, que cuando cruzan el puente siempre piden un deseo..., etc. Todo lo que va pasando es contemplado, en algunas imágenes, por distintos animales y el lector se pregunta por qué se preocupan unos pájaros, observa a unos conejos que se desentienden de un problema o que se carcajean de lo que ven, o a unas ovejas expectantes cuando el globo del profesor Tweet está a la deriva…

David Macaulay. El atajo (Shortcut, 1995). Barcelona: Océano Travesía, 2016; 64 pp.; trad. de Sandra Sepúlveda Martín; ISBN: 978-607-400-960-6. [
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MelvinCalleMayor2.jpg
martes, 30 de agosto de 2016

La calle mayor, de Alice Melvin, es de esos álbumes amables, bien construidos, con muchos detalles para pasar un buen rato fijándose. En él seguimos a una niña llamada Sally, que al principio nos muestra la lista de cosas que necesita, y que luego recorre la Calle Mayor en su busca: entra en una tienda de golosinas, en una pastelería, en sucesivas tiendas de porcelanas, antigüedades, música, animales de compañía, juguetes, y en una verdulería, una ferretería y una floristería. (Ni Sally necesita un libro esta vez ni debía haber una librería o una biblioteca en la calle...).

El esquema organizativo es sencillo: primero vemos a Sally frente a la tienda o entrando en ella y, si desplegamos la página, ya la vemos en el interior del establecimiento correspondiente, todos ellos con aires antiguos, incluso algo retro. El lector puede prestar atención no sólo a lo que compra Sally sino a otras cosas y otros personajes que pasan junto a ella. Indirectamente, para los lectores pequeños hay números y palabras variadas para enriquecer su vocabulario. Las frases en la traducción castellana riman y, por tanto, facilitan la lectura en voz alta.

Alice Melvin. La calle mayor (The high street, 2011). Barcelona: Corimbo, 2015; 32 pp.; trad. de Margarida Trias; ISBN: 978-84-8470-518-5. [
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RuedaLetrasRobadas2.jpg
martes, 30 de junio de 2015

Letras robadas, un relato de Triunfo Arciniegas ilustrado por Claudia Rueda, es un álbum excelente. Narra la historia Clara, una niña curiosa y fijona que veremos en todas las ilustraciones y que, al comienzo, nos avisa que la tienen por rarita porque, por ejemplo, colecciona dientes perdidos y eso hace que le pregunten si tiene algún trato con los ratones.

El álbum es un paseo de Clara, junto con su madre, por el mercado: las vemos llegar en la portada y en la contracubierta las vemos marcharse… En las dobles páginas del interior las palabras de Clara van en la izquierda y las imágenes de distintos lugares del mercado en la derecha. Pero las imágenes que se suceden son, más o menos, de dos tipos: una tiene marco y es realista, la siguiente es a sangre y en ella ocurren cosas no tan realistas. Luego, en cada imagen vemos a unos ratoncillos ir de un lado para otro, al mismo tiempo que también notamos cómo en los rótulos desaparecen letras… La narración en palabras es rica y la calidad de los dibujos es notable, aparte de que para el lector hay multitud de detalles en los que fijarse.

Claudia Rueda. Letras robadas (2013). Texto de Triunfo Arciniegas y Claudia Rueda. Barcelona: OcéanoTravesía, 2013; 28 pp.; ISBN: 978-607-400-962-0. [Vista del libro en amazon.es]

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RuiferNesqueBarq.JPG
martes, 6 de enero de 2015

Un esquema común a muchas historias que se cuentan en álbumes es el de un sencillo paseo en el que ocurren o simplemente se ven distintas acciones. Es el caso de El barquito de papel, de Leticia Ruifernández y Daniel Nesquens, un relato mínimo: Juan prepara un barquito de papel, lo echa al río, y a partir de ahí vemos al barquito pasar por distintos lugares y junto a distintas personas y animales —una mujer, un pastor, un conejo, un pez…—. Las escenas se presentan con acuarelas como esbozadas que avivan la capacidad de contemplar, o de ver reflexivamente, lo que nos rodea. No hay más inquietud que la de la misma vida: ¿qué pasará con el barquito?

Leticia Ruifernández. El barquito de papel (2006). Texto de Daniel Nesquens. Madrid: Anaya, 2006; 24 pp.; col. Sopa de cuentos; ISBN: 84-667-4735-4. [Vista del libro en amazon.es]

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lunes, 18 de marzo de 2013

Un perro, de Alberto Gamón y Daniel Nesquens, es un álbum de los muchos cuyo hilo argumental es un paseo. Tiene un título bien puesto si atendemos a lo que se nos cuenta con palabras aunque, si nos fijáramos sólo en lo que cuentan las imágenes, podríamos titularlo La señora del perrito. Pero como este título ya lo usó Chéjov tiempo atrás, los autores han hecho bien en elegir el primero. La historia con palabras se centra en Chiver, el perro, cuya dueña lleva un paraguas de forma que, cuando llueve, Chiver ha de optar entre que se le moje la cola o se le moje el hocico. La historia con imágenes muestra un paseo por las calles de una ciudad siguiendo a una señora que lleva un perrito un día que llueve, y ella es la que justifica los percheros que abren y cierran el álbum.

Es notable que, sólo con que se nos cuente un suceso mínimo, Chiver acabe siendo un perro tan simpático. Las ilustraciones sobre papel cuadriculado, con figuras un tanto cubistas pero reconocibles, están compuestas con minuciosidad y ordenadas con criterio. La continuidad narrativa se arma según avanza la señora de izquierda a derecha, la continuidad gráfica la marcan la línea del suelo y otros detalles en los un lector atento puede fijarse. La historia va creciendo también porque, según lo dicta el texto, las sucesivas dobles páginas contienen franjas horizontales ilustradas, que ocupan como las dos terceras partes de la superficie, y que, por orden, van en la parte de abajo, la del medio y la de arriba. Vamos así avanzando en la comprensión del relato hasta que las dos últimas ilustraciones sí ocupan ya la totalidad de la doble página y la última presenta fondos y figuras que, hasta ese momento, sólo se habían visto parcialmente.

Alberto Gamón. Un perro (2012). Texto de Daniel Nesquens. Zaragoza: SinPretensiones, 2012; 14 pp.; ISBN: 978-84-615-9637-9.

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lunes, 8 de marzo de 2010

Tiempo atrás hablé de cómo la estructura de muchos álbumes es un paseo. Entre ellos, algunos son paseos circulares, como Madlenka, de Peter Sís, o Un hatillo de cerezas, de Viví Escrivá y María Puncel, un álbum descatalogado y excelente.

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BrowneNandi.jpg
lunes, 9 de noviembre de 2009

La sorpresa de Nandi,
de Eileen Browne, es un álbum muy eficaz que cuenta una historia graciosa e instructiva. Una niña, Nandi, prepara una cesta con siete ricas frutas para llevar a su amiga Tindi; la coloca sobre su cabeza y, en el camino desde su poblado al de Tindi, va pensando qué fruta le gustará más.

Aunque las ilustraciones llenas de colorido gustarán a los lectores pequeños, la fuerza del álbum no está tanto en ellas como en ser un relato simpático y bien contado, de los que crean emoción porque van adelantando al lector una información que no tiene la protagonista, y de los que tienen un final amable que sorprende por igual a los dos.

Además, la lectura se hace fácil para el lector pequeño porque la estructura del argumento es tan sencilla como un paseo en el que ocurren cosas, porque las ilustraciones están bien ordenadas y muestran con claridad lo que no se narra con palabras, y porque se da en las guardas la información de los nombres de las frutas y de los animales que aparecen en la historia.

Eileen Browne. La sorpresa de Nandi (Handa’s Surprise, 1994). Barcelona: Ekaré, 2009; 28 pp.; col. Ponte poronte; trad. de María Cecilia Silva-Díaz; ISBN: 978-84-936843-7-2.

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