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Notas de diciembre de 2018 :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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HaigChicoNavidad.jpg
martes, 11 de diciembre de 2018

Hay relatos para pequeños que dejan una sensación agridulce. Por un lado, sus autores tienen talento imaginativo y narrativo y su buena intención es evidente. Por otro, su tono sólo es aceptable para quienes son demasiado crédulos. Esto se da, en particular, en relatos de ambiente navideño: al menos para un lector como yo resulta tonto hablar de la alegría de la Navidad y la Nochebuena sin saber bien cuáles son los motivos de fondo; más aún lo es poner el acento en tener una fe que no se sabe en qué se basa y pensar que la alegría depende de unos elfos bondadosos y complacientes.

Uno de esos libros es El chico que salvó la Navidad, de Matt Haig. El protagonista es Nicolás, un chico pobre y feliz. Un día su padre se va de viaje para ganar dinero pero no vuelve. Nicolás, deseoso de reunirse con su padre, recorre paisajes nevados que le acaban llevando al mundo donde viven los elfos. Estos le reciben al principio mal pero, cuando averigua que unos hombres anteriores a él habían secuestrado a un pequeño elfo, ya sabe por qué. Todo evolucionará, como se ve venir, hacia la conversión de Nicolás en el futuro Papá Noel. El lema de la historia podría ser que «cuando la magia existe, cualquier cosa es posible».

Matt Haig. El chico que salvó la Navidad (A Boy called Christmas, 2015). Barcelona: Destino, 2016; 314 pp.; ilust. de Chris Mould; trad. de Elda García-Posada; ISBN: 978-84-08-16289-6. [Vista del libro en amazon.es]

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SísMadlenka.jpg
lunes, 10 de diciembre de 2018

Nuevas ediciones recientes de álbumes importantes: Madlenka, de Peter Sís, La Navidad de Ernesto y Celestina, de Gabrielle Vincent, y Sapo y un día muy especial, en la voz de Max Velthuijs.

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sábado, 8 de diciembre de 2018

Sexta entrega del «cómo se hizo» Un buen puñado de ideas. Pongo nuevos ejemplos, no sobre si descartar o incluir aforismos como los de las notas segunda, tercera y cuarta, sino sobre modos de ajustarlos o afinarlos mejor, como la quinta.

***

AFORISMO POSIBLE: «Progreso» es una palabra inútil, porque da por descontado que ya hemos definido una dirección, y es exactamente sobre la dirección sobre lo que discutimos. [ChD2]

LDG: Propongo nueva redacción:

«Progreso» es una palabra inútil, porque da por descontado que ya hemos definido una dirección, pero es exactamente la dirección lo que deberíamos discutir. [ChD2]

EGM: Veo más sugerente la primera redacción con su «y» adversativa.

LDG: Vale. Vuelvo a la primera redacción.

***

Teníamos estos dos AFORISMOS POSIBLES:

La clave de cualquier privación es que acentúa la idea del valor; y tal vez sea ésa, después de todo, la respuesta al acertijo de la muerte. [de un artículo de 1909]

El principal efecto de toda privación es acentuar la idea del valor. Quizá en un mundo mejor nos sea dado poseer de modo permanente junto con el permanente asombro ante la posesión. [de un artículo de 1909]

Busqué el texto original, que dice:

For is the point of all deprivation that it sharpens the idea of value; and, perhaps, this is, after all, the reason of the riddle of death. In a better world, perhaps, we may permanently possess, and permanently be astonishes at possession.

LDG: Propongo dos aforismos así:

En MUERTE: El principal efecto de toda privación es acentuar la idea del valor, y quizá ésa sea, a fin de cuentas, la respuesta a la adivinanza de la muerte.

En PROPIEDAD: Quizá en un mundo mejor nos sea dado poseer de modo permanente junto con el permanente asombro ante la posesión.

EGM: Perfecto.

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AFORISMO POSIBLE: Las Cruzadas eran un contraataque. [NJ]

LDG: ¿Fueron en vez de eran?

EGM: “Fueron” recalca la dimensión histórica, “eran” la ontológica. Creo que GKC preferiría eran.

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viernes, 7 de diciembre de 2018

Después de lo mucho que me gustó Por donde sale el sol, he leído Pedir la luna, otra novela de Blanca García-Valdecasas que se anuncia como la primera de una «trilogía del tercer milenio». Se ambienta en Madrid, a finales de 1999 y principios del año 2000. La narradora y protagonista es Constanza Morales, una chica joven, abogada, que, debido a un disgusto familiar, pidió a su empresa que la trasladase a Madrid desde Sevilla. En Madrid vive una prima de su padre, que la recibe muy bien, y hace amistades de distinto tipo, con un hombre al que conoció en el tren, con la persona de la inmobiliaria que le busca un piso a su gusto, con algunos vecinos de su nueva casa, como un guionista inglés, un artista homosexual chileno y su pareja, la portera gallega… Se sucederán los enredos, nos enteraremos de los motivos de la venida a Madrid, Constanza recibirá misteriosas amenazas telefónicas y, además, aparecerá muerto un tipo al que había conocido.

No parece casual que el guionista inglés de la novela manifieste su admiración por la escritora inglesa Muriel Spark: como ella, la escritora granadina es extraordinariamente hábil para entretejer los hilos de su historia y, como quien no quiere la cosa, ir llevando al lector adelante y atrás en la vida de su heroína. Abundan los diálogos vivos y las situaciones y toques de comedieta: una vecina un tanto cargante le dice algo simpático y ella comenta «amable pero puaj». La narración es fluida y, a la vez, reflexiva, pues la protagonista va ponderando su pasado y lo que le ocurre, normalmente con acierto, al tiempo que su comportamiento no se ajusta del todo bien a la sensatez que demuestra para muchas cosas. El título, que al principio se refiere a que su amiga de la inmobiliaria le dice que se atreva a pensar en el mejor piso que pueda conseguir, termina refiriéndose al listón tan bajo que se ha puesto en asuntos amorosos.

Blanca García-Valdecasas. Pedir la luna (2018). Madrid: BibliotecaOnline, 2018; 276 pp.; ISBN: 978-8415998990. [Vista del libro en amazon.es]

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CampiVolojShuster.jpg
jueves, 6 de diciembre de 2018

Joe Shuster: una historia a la sombra de Superman, de Thomas Campi y guión de Julian Voloj, es una biografía en cómic de Joe Shuster, el dibujante creador, junto con el guionista Jerry Siegel, de Superman. Todo está contado desde la perspectiva de Shuster, a quien se presenta como una persona amable y educada. Se cuenta cómo Shuster y Siegel entablan amistad, los cómics que preparan juntos, el nacimiento de Superman y su tremendo éxito. Más adelante, se habla de otros superhéroes de la época y de las protestas laborales contra los editores, que se renovarían con una carta pública incendiaria de Siegel cuando se estrenó la película Superman en 1975, y que terminaría con el reconocimiento de la autoría de los dos y de sus derechos por parte de la Warner.

El cómic presenta bien los ambientes de la época y da, de paso, información sobre la historia de otros autores de superhéroes como el recién fallecido Stan Lee y Bob Kane. Todo está bien contado gráficamente, separando bien los tramos de viñetas que cuentan el presente —los marcos tienen una línea de contorno—, el pasado —viñetas sin línea de contorno—, e historias que se inventa Siegel —esquinas redondeadas—. Hay escenas que recuerdan pinturas o ilustraciones de Norman Rockwell. No aparecen dibujos propios de Shuster. Al final se da la bibliografía y hay unas notas en las cuales se amplían informaciones que se daban en las viñetas y se aportan códigos QR para tener acceso a imágenes, audios o videos antiguos que se citan.

Thomas Campi. Joe Shuster: una historia a la sombra de Superman (The Joe Shuster Story: The Artist Behind Superman, 2018). Guión de Julian Voloj. Madrid: Dibbuks, 2018; 189 pp.; trad. de Fernando Ballesteros; prefacio de Chelle Mayer; ISBN: 978-84-17294-24-3. [Vista del libro en amazon.es]

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AgirianoFutbol.jpg
miércoles, 5 de diciembre de 2018

A quien le guste el deporte en general, y el fútbol en particular, como a mí, le interesarán las dieciocho anécdotas de jugadores y entrenadores que Jon Agiriano cuenta y Nicolás Aznárez ilustra en Lo mejor del fútbol. Lo primero que hay que advertir, sin embargo, es que son muy distintas: en mi opinión están por encima de las demás la historia de valentía de Matthias Sindelar frente al nazismo —que tan bien se cuenta en Fuera de juego—; el llamamiento al perdón que hace Drogba a su país, Costa de Marfil, cuando estaban en plena guerra civil; y el histórico gesto de caballerosidad de Zarra cuando no marcó un gol ante un defensa lesionado; también, las acciones de solidaridad de Pedrag Pašić y de coherencia valiente del chileno Caszely. Las demás son historias amables de compañerismo, de fidelidad a los colores, de saber ganar, de afición que vence dificultades, de atención a un niño aficionado, de buen humor. Cada uno de los relatos ocupa una doble página y se acompaña de dos poderosas y sugerentes ilustraciones vectoriales, una pequeña y otra grande, que ocupa una página vertical completa o las dos medias páginas inferiores, y parecen confeccionadas a partir de fotografías.

Jon Agiriano. Lo mejor del fútbol (2018). Bilbao: A fin de cuentos, 2018; 48 pp.; col. Deguria; ilust. de Nicolás Aznárez; ISBN: 978-84-946320-6-8. [Vista del libro en amazon.es]

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WilsonHermanaPeor.jpg
martes, 4 de diciembre de 2018

Jacqueline Wilson es una escritora muy popular y al leer una novelita como Mi hermana es lo peor se comprende por qué: narra muy bien y tiene chispa.

El relato habla de una familia en la que la madre trabaja en el colegio al que asisten sus hijas y también es modista, y en la que el padre tiene una pequeña agencia de viajes, en su propia casa, que no le va muy bien. Las dos niñas son Marty, o Martina, la narradora, de unos nueve años (aunque nunca se da esa información), y Melissa, dos años y medio mayor que ella. La rivalidad entre las dos aumenta cuando, por razones del trabajo de su madre, deben empezar a compartir habitación: Marty es caótica, no duda en lanzarse a la pelea si es necesario, y tiene cantidad de muñecos en cualquier sitio, mientras que Melissa es más ordenada y tiene gustos de adolescente que Marty no soporta.

Algunas situaciones son hilarantes y los comentarios de Marty son muchas veces cómicos. A Marty le gusta dibujar una heroína, que llama Supersmart, lo que da lugar a momentos excelentes. Además tiene gracia que no es nada objetiva y cuando va diciendo que lo peor de su hermana es que es una mandona de tomo y lomo, o que le encanta hacerse la mártir, o que es una llorica insoportable, el lector se da cuenta de que ella, siendo tan distinta, también lo es. En otro nivel, frente a otros relatos de este tipo se puede destacar que aquí el comportamiento de los padres, tanto a la hora de castigar como de apoyar a sus hijas, es equilibrado.

No me gustan las referencias a una marca concreta de zapatillas, por más que algo así ayude a que la narrración resulte más cercana para los lectores. Al final la autora hace unas recomendaciones de libros antiguos sobre “hermanas” que a ella le gustaron siendo niña, como Las zapatillas de ballet, Mujercitas, Las cosas de Katy.

Jacqueline Wilson. Mi hermana es lo peor (The Worst Thing about my Sister, 2012). Barcelona: B de Blok, 2018; 255 pp.; ilust. de Nick Sharrat; trad. de Roser Ruiz; ISBN: 978-84-16712-85-4. [
Vista del libro en amazon.es]

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AlbumNavidadNewYork.jpg
lunes, 3 de diciembre de 2018

Ya que se acerca la Navidad, recomiendo de nuevo echar un vistazo a la selección de álbumes y relatos que preparé hace tiempo.

A ella se podría añadir un álbum de arte que he visto hace poco: The Christmas Story, una narrración tomada de los textos evangélicos de la King James Bible ilustrada con doce cuadros navideños del siglo XV y XVI, la mayoría de autores holandeses e italianos, contenidos en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que es el editor. También los fondos de las guardas y de las páginas de respeto están tomados de un grabado de la misma época.

The Metropolitan Museum of Art of New York. The Christmas Story (2009). From the Gospels of Matthew and Luke, King James Version of the Bible. New York: Abram Books for Young Readers, 2017; 32 pp.; ISBN: 978-1419723070. [
Vista del álbum en amazon.es]

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sábado, 1 de diciembre de 2018

En bienvenidosalafiesta: notas de noviembre.

Son muchos los libros interesantes del mes y aquí solo cito unos pocos. En la nota sobre Veinte bostezos, un buen álbum bedtime, hay una relación de distintos tipos de álbumes de ese tipo. Es una gran novela gráfica sobre inmigración Zenobia, y en la nota de Un largo viaje cito varios álbumes más sobre la cuestión. Es un libro de diseño extraordinario El zorro y la estrella. Una novela antigua reeditada que me ha gustado mucho más de lo que esperaba: Por donde sale el sol. Tiene gran interés, histórico y actual, Mi lucha contra Hitler.

En Libros para jóvenes: notas de noviembre.

En medium he publicado o recuperado notas que más o menos van con el tiempo: 'Un pintor de Alejandría', de José Jiménez Lozano; Un sentido esencial del arte narrativo; Cultura, sabiduría, consumo, El único modo de hablar de la Navidad. También he reunido en una nota las referencias a textos publicados en el pasado: Notas y artículos sobre literatura infantil y juvenil (LIJ).

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ChestertonPortadillaUBPI.JPG
sábado, 1 de diciembre de 2018

Quinta nota, con más ejemplos, acerca de «cómo se hizo» Un buen puñado de ideas. Esta vez, sin embargo, no son sobre si descartar o incluir textos como los de las notas segunda, tercera y cuarta, sino sobre la forma de ajustarlos o afinarlos mejor.

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AFORISMO POSIBLE: Por desgracia, el buen temperamento es a menudo más irritante que el malo. [StoTA]

EGM: ¿Cambiamos temperamento por humor, que yo veo más exacto, más español y más gracioso?”

LDG: Sí. Lo cambio.

***

AFORISMO POSIBLE: Se supone que la libertad religiosa significa que todo el mundo es libre para discutir de religión. Supone que no se permite prácticamente a nadie mencionarla. [A]

LDG: Propongo nueva redacción:

Se supone que la libertad religiosa significa que todo el mundo es libre para discutir de religión. Y, también, que no se permite prácticamente a nadie mencionarla. [A]

EGM: Me gusta más la versión original. El juego entre el “Se supone” y el “Supone” es finísimo y marca magistralmente el paso de la teoría al hecho. Si no tienes grave inconveniente, te rogaría pasar a v. o.

LDG: Paso a la versión original.

***

AFORISMO POSIBLE: Los viejos maestros sabían exactamente lo que pensaban, y entonces escribían. No escribían con un propósito moral, sino con un presupuesto moral. [P-22]

LDG: Propongo nueva redacción:

Los viejos maestros sabían exactamente lo que pensaban, y entonces escribían. No escribían con un propósito moral, sino con unos presupuestos morales. [P-22]

EGM: Suena mejor en español, pero se pierde el paralelismo fuerte. Además, ‘presupuestos morales’ son más generales, mientras el ‘presupuesto moral’ señala al del cada maestro en concreto. Dale otra vuelta, y lo que decidas me parecerá bien.

LDG: Vuelvo a la primera redacción.

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