Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Notas de diciembre de 2018 :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
Archivo por temas:
sábado, 22 de diciembre de 2018

Envío ya el boletín del mes porque no publicaré notas en los próximos quince días, ni en bienvenidosalafiesta ni en Libros para jóvenes. Así que aprovecho la ocasión para dar las gracias a todos quienes me leen y me hacen comentarios, y para mandarles mis mejores deseos para estas fiestas de Navidad y para el próximo 2019.

En bienvenidosalafiesta: notas del mes de diciembre.

En la última nota he puesto una selección de los libros de distinto tipo que a mí me han parecido los mejores entre los leídos en los últimos seis meses.

Hago notar aquí que en las notas con selecciones de libros infantiles no he incluido algunos antiguos publicados por primera vez en España —como Mog, la gata despistada, Una fiesta de disfraces, o Cinco chicos y eso— y algunas grandes reediciones —como El águila que no quería volar, Madlenka, o Proyecto Abuelita—. Y hay otros que iré citando más adelante.

En Libros para jóvenes: notas del mes de diciembre.

En medium he puesto o he republicado algunas notas: El interior de lo que hacemos, Enseñanzas de los belenes y 'El espíritu de la Navidad', de G. K. Chesterton. He puesto también una entrada donde menciono Notas sobre lectores y lectura publicadas en el pasado.

AVISO
Este boletín se publica en twitter, facebook y en esta misma página. Además, quienes deseen recibirlo en un correo a través de TinyLetter han de pulsar en Boletín informativo y suscribirse.

Enviar Imprimir
viernes, 21 de diciembre de 2018

De todos los libros indicados en las notas previas, los que seleccionaría como los que más me han gustado en los últimos seis meses son:

Veinte bostezos, un buen álbum bedtime;

Triángulo, un gracioso álbum minimalista para los más pequeños;

—de los muchos álbumes antiguos que vuelven en mejores ediciones o se publican por primera vez en castellano, La casa de las cuatro estaciones y Paso a paso;

El arte de pasarlo bien, un álbum gozoso para primeros y no tan primeros lectores;

Vacaciones, para lectores algo más mayores;

Mi barco, un magnífico libro-álbum para cualquier edad;

El zorro y la estrella, un libro infantil ilustrado de diseño extraordinario;

—entre los álbumes informativos, tres muy sobresalientes: el luminoso Fuerte, suave, murmurado, el elegante Egiptomanía, y el exhaustivo Árboles;

Manual de la vida terrícola, el libro infantil, y no tan infantil, más divertido e inteligente de los últimos meses;

Zenobia, una conmovedora novela gráfica sobre inmigración;

Rosa a pintitas, un elegante álbum romántico (diría que para jovencitas, si nadie se ofende);

Por donde sale el sol, una buena novela de hace tiempo, reeditada hace poco;

Mi lucha contra Hitler, un gran testimonio de una época y un gran ejemplo de valor intelectual y cívico;

Prohibido nacer, unas memorias de infancia y juventud en Sudáfrica de lo más esclarecedoras;

Los desheredados, un extraordinario ensayo-diagnóstico de algunos males educativos que sufrimos;

El arte de la fragilidad, un libro notable para y sobre la educación de los adolescentes;

Correo literario o cómo llegar a ser (o no llegar a ser) escritor, inolvidables y prácticas lecciones dadas con una ironía cordial difícil de imitar.

Por supuesto, entre los libros del año recomiendo la nueva edición de Gramática de la gratitud y la del libro de aforismos Un buen puñado de ideas.

En las últimas semanas he leído álbumes y libros excelentes que comentaré ya en los primeros meses de 2019.

Enviar Imprimir
jueves, 20 de diciembre de 2018

Las mejores novelas leídas en los últimos seis meses:

   Un año en el altiplano. Emilio Lussu.
   El arpa de Davita. Chaim Potok.
   Asesinato en el laberinto. J. J. Connington.
   La catedral y el niño. Eduardo Blanco Amor.
   La tropa del arco iris. Andrea Hirata.
   La familia Karnowsky. Israel Yeshoshua Singer.
   Cómo llegamos a la final de Wembley. J. L. Carr.
   Juan Sebastián Elcano. La mayor travesía de la historia. José Luis Olaizola.
   Francisco Pizarro, crónica de una locura. José Luis Olaizola.
   Por donde sale el sol. Blanca García-Valdecasas.
   Pedir la luna. Blanca García-Valdecasas.
   La danza de los demonios. Esther Singer Kreitman.
   Philip Trent y el caso Trent. E. C. Bentley.

Distintos libros de no-ficción (testimoniales, literarios, sociológicos, filosóficos, un cómic biográfico):

   En el mar hay cocodrilos. Enaiatollah Akbari y Fabio Geda.
   Prohibido nacer. Trevor Noah.
   En otro tiempo. Soma Morgenstern.
   Correo literario o cómo llegar a ser (o no llegar a ser) escritor. Wisława Szymborska.
   50 consejos para ser escritor. Colum McCann.
   El arte de la fragilidad. Alessandro D'Avenia.
   Los desheredados o Por qué es urgente transmitir la cultura. François-Xabier Bellamy.
   Comunicación efímera: De la cultura de la huella a la cultura del impacto. Montse Doval.
   Mi lucha contra Hitler. Dietrich von Hildebrand.
   Joe Shuster: una historia a la sombra de Superman. Thomas Campi y Julian Voloj.

Enviar Imprimir
miércoles, 19 de diciembre de 2018

Álbumes «para mayores» que más me han gustado en los últimos seis meses:

   Un largo viaje. Federico Delicado y Daniel H. Chambers.
   La vida  nocturna de los árboles. Bhaiju Shyam, Durga Bai y Ram Singh Urveti.
   Mi barco. Roberto Innocenti.
   Vacaciones. Blexbolex,
   Rosa a pintitas. Geneviève Godbout y Amélie Callot.
   ¡Huye! Marek Vadas y Daniela Olejníková.
   Zenobia. Lars Horneman y Morten Dürr.
   El zorro y la estrella. Coralie Bickford-Smith.

Álbumes y libros informativos:

   Mi primer libro de física cuántica. Sheddad Kaid-Salah Ferrón y Eduard Altarriba.
   Árboles. Piotr Socha y Wojciech Grajkowski.
   Un día en la sabana, Un día en la Antártida, Un día en la selva. Ella Bailey.
   Egiptomanía. Emma Giuliani y Carole Saturno.
   Fuerte, suave, murmurado. Romana Romanyshin y Andréi Lesiv.
   Viajamos tan lejos. Chris Madden y Laura Knowles.
   El gran libro del mar.Yuval Zommer y Barbara Taylor.

Cómics y libros infantiles y juveniles:

   Ariol: un burrito como tú y como yo y Ariol: el Caballero Caballo. Marc Boutavant y Emmanuel Guibert.
   Zita la viajera especial. Ben Hatke.
   Supersorda. Cece Bell.
   Un policía en la luna. Tom Gauld.
   Nick y el Glimmung. Philip K. Dick.
   La niña invisible. Puño.
   Awoki y los piratas en playa Escondida. Raquel Míguez.
   Mi hermana es lo peor. Jacqueline Wilson.
   Gato y los nuevos inquilinos. Mary Solari.
   Atracciones en la Luna. Philip Reeve y Sarah McIntyre.
   Manual de la vida terrícola. Frank Cottrell Boyce.
   La bruja Leopoldina y otras historias reales. Miguel Delibes.

Enviar Imprimir
martes, 18 de diciembre de 2018

Los mejores álbumes para prelectores leídos en los últimos seis meses:

   Veinte bostezos. Lauren Castillo y Jane Smiley.
   ¡Mira cómo lanzo la pelota! y ¿Y si comparto mi helado? Mo Willems.
   El lector. Lauren Castillo y Amy Hest.
   Tiempo de abrazar. Patrick McDonnell.
   Un día perfecto. Freya Blackwood y Danny Parker.
   Duermevela. Ramón París y Juan Muñoz-Tébar.
   Canción para dormir a las fieras. Paula Carbonell y José Antonio Perona.
   Quien busca, encuentra. Ingela P. Arrhenius,
   Triángulo. Jon Klassen y Mac Barnett.

Para primeros lectores:

   Nina y Antón. Alejandra Estrada y Antonio Ventura.
   Blanco como nieve. Mar Benegas y Andrea Antinori.
   El garaje de Gus. Leo Timmers.
   Paso a paso. Leo Lionni.
   Carlota y la roca. Samantha Cotterill y Stephen W. Martin.
   La casa de las cuatro estaciones. Roger Duvoisin.

Para lectores algo más mayores:

   Malo. Kathrin Schärer y Lorenz Pauli.
   El lobo con botas. El Hematocrítico y Alberto Vázquez.
   Payasa en el parque. Cristina Pérez Navarro y Marisa López Soria.
   El despertar del árbol. Dídac P. Lagarriga y Albert Asensio.
   Una historia. Marianna Coppo.
   El arte de pasarlo bien. Ximena Maier.
   Un gran día de nada. Beatrice Alemagna.
   Una jirafa y media. Shel Silverstein.

Mañana pondré más álbumes.

Enviar Imprimir
NesbitCincoChicos2.jpg
lunes, 17 de diciembre de 2018

Un libro históricamente importante que se ha publicado hace poco en España y que vale la pena leer: Cinco chicos y eso, de Edih Nesbit. Aprovechando la ocasión he rectificado un poco algunos comentarios en la voz de la autora. Y lo mismo he hecho en la voz de Anne Fine con ocasión de la reedición de uno de sus libros, Proyecto Abuelita, otra buena noticia.

Enviar Imprimir
sábado, 15 de diciembre de 2018

Séptima y última entrega de esta serie sobre Un buen puñado de ideas, con más ejemplos, no sobre si descartar o incluir textos como los de las notas segunda, tercera y cuarta, sino sobre modos de ajustarlos o afinarlos mejor, como las notas previas, la quinta y la sexta.

***

AFORISMO POSIBLE: Si la educación en la escuela es una progresión de una idea a otra, acomodando las ideas en orden, el mundo está ciertamente dedicado día y noche a arruinarla. Pues el mundo le da cosas al niño de cualquier modo, en cualquier orden, con cualquier resultado; le da cosas sin saber que sacará de ellas; le da cosas destinadas a otra persona; le da cosas desde la mañana hasta la noche, ciegamente, locamente, sin sentido ni objetivo; y este proceso, sea lo que sea, es exactamente lo contrario de un proceso educativo. [TlqV]

LDG: ¿En vez de arruinarla, poner impedirla, estropearla, destrozarla?

EGM: Por mí sin duda alguna: destrozarla.

***

AFORISMO POSIBLE: A la vida sólo se le saca todo el jugo luchando: los violentos lo arrebatan. E incluso si lo aceptamos todo, nos perdemos algo: la guerra. Esta vida nuestra es un combate muy divertido, pero una tregua bien triste. [ChD]

LDG: Tal como está lo quitaría. No están bien hiladas las frases.

EGM: Podemos quitar la frase de en medio. Creo que así se elimina la distorsión que has detectado. Quedaría:

A la vida solo se le saca todo el jugo luchando: los violentos lo arrebatan.[…] Esta vida nuestra es un combate muy divertido, pero una tregua bien triste. [ChD]

***

AFORISMO POSIBLE: El mandamiento de Cristo es imposible, pero no disparatado; más bien es como predicar la cordura en un planeta de lunáticos. Si el mundo entero se viera de repente invadido por el sentido del humor acabaría mecánicamente cumpliendo el Sermón de la Montaña. No son los meros hechos del mundo los que entorpecen tal consumación, sino las pasiones de la vanidad, la autoafirmación y la sensibilidad patológica. Lo cierto es que no podemos poner la otra mejilla [como nos manda Cristo] y que la única razón para ello es que carecemos del valor necesario. [TD]

LDG: Lo quitaría.

EGM: Dejaría sólo la última frase —«Lo cierto es que no podemos poner la otra mejilla [como nos manda Cristo] y que la única razón para ello es que carecemos del valor necesario»— en la voz VALENTÍA.

Enviar Imprimir
viernes, 14 de diciembre de 2018

Como dije ayer, pongo aquí algunas citas tomadas de El arte de la fragilidad, de Alessandro D’Avenia.

—La poesía. El autor propone que hay que entender la poesía como «un ejercicio de asombro», como «una ética y una estética de lo cotidiano, accesible a todos, practicable por todos, sea lo que sea a lo que nos dediquemos en la vida». Citando a Brodsky habla de que la poesía es «el acelerador mental más eficaz que hay» y explica bien que primero es la poesía «y sólo después vienen las poesías». Y dice: «¿Qué es la poesía sino un canto a todo aquello que no debería acabarse nunca? Casi un rito de resurrección, casi la esperanza misma de que todo pueda siempre renovarse, poniéndose al servicio de la frágil belleza del mundo».

—El trabajo del profesor. «Como profesor y como escritor estoy llamado a custodiar, curar, reparar alumnos y palabras, precisamente porque son preciosamente frágiles». El autor se lamenta de que la escuela, muchas veces, enseña «que la belleza es aburrida, superflua e inútil» y pone como ejemplo que «los dos libros más odiados por los italianos son la Divina Comedia y Los novios, cuya grandeza se mide, precisamente, por su capacidad para resistir los ataques de la escuela, que los reduce “a fragmentos” y tiende a usarlos como un pretexto para hacer análisis gramaticales en vez de cómo textos para construir la vida».

—La diversión.
Son excelentes las observaciones sobre modas, piercings, tatuajes y demás «sucedáneos de originalidad», o las que se hacen sobre cómo «cubrimos nuestra fragilidad con una coraza tecnológica que nos permita no notarla». Igual que lo son los comentarios acerca de que «la diversión di-vierte, des-centra, aleja, cuando lo necesario sería, en cambio, con-verger, con-centrarse, conducir al centro y partir desde él. La vida solo se puede atrapar a partir del recogimiento. La diversión, entendida como evasión, se puede alimentar y repetir a ultranza, pero el vacío sigue ahí, es más, la diversión se convierte en el modo de no sentirlo, como quien tiene la radio y la televisión encendidas como ruido de fondo, aunque no las escuche, porque le da demasiado miedo el silencio y la verdad que comporta».

—Otras citas:

«La vida nunca es pobre, lo que es pobre es nuestra mirada, incapaz de leer la realidad a más de un nivel, porque no se han activado nuestros espacios interiores más profundos».

«Un niño privado de cuentos es un niño al que se priva del guión que necesitará para construir su historia» (afirmación en la que resuenan unas palabras de Alasdair MacIntyre: Un animal que cuenta historias)

«La verdad de la muerte, el límite por excelencia, tanto físico como espiritual, revela qué es esa tensión juvenil hacia el infinito: solo un dedo que señala con avidez hacia la muerte».

«No existe artista que no crea en la eternidad, quizá no explícitamente sino en los hechos porque busca por cualquier medio rescatar la belleza del tiempo y de la muerte».

Alessandro D'Avenia. El arte de la fragilidad: cómo la poesía te puede salvar la vida (L'arte di essere fragile, 2017). Madrid: La Esfera de los Libros, 2017; 265 pp.; trad. de Isabel Prieto; ISBN: 978-84-9164-085-1. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
AveniaArteFragilidad.jpg
jueves, 13 de diciembre de 2018

El arte de la fragilidad es un libro que Alessandro D’Avenia dirige a sus alumnos adolescentes con la forma de una serie de cartas al poeta Giacomo Leopardi. Esas cartas, que siguen un poco la biografía de Leopardi, están divididas en cuatro partes que se titulan «Adolescencia o el arte de tener esperanza», «Madurez o el arte de morir», «Reparación o el arte de ser frágiles» y «Morir o el arte de renacer». En ellas recuerda textos y situaciones de la vida tan problemática de Leopardi, cuenta anécdotas propias, de sus experiencias como profesor y escritor tomando pie de cartas que ha recibido o de comentarios que le han hecho chicos y chicas jóvenes, y reflexiona sobre cuestiones literarias, educativas y antropológicas.

Parece difícil que el libro tenga en otros países el éxito tan grande que ha tenido en Italia pues, a pesar de que tiene calidad literaria y planteamientos sugerentes, está muy centrado en textos familiares para muchos en aquel país pero no en otros, y además entiendo que no todos los públicos conectarán con su estilo barroco y su tono algo enfático. Por otro lado, a pesar de que la traducción es buena he detectado frases algo inconexas que deberían ser corregidas, por ejemplo en la página última pero no sólo en ella. Dicho lo anterior, hay que añadir que son muchas las ideas y formulaciones felices: los educadores, y los jóvenes que sean buenos lectores, disfrutarán con los abundantes comentarios jugosos que se hacen.

Pondré algunos textos más mañana pero aquí dejo este: «Una vez un colega me criticó, diciéndome: “En la escuela hay que sembrar dudas, no certezas”. No creo que en la escuela la disyuntiva esté entre la duda o la certeza, sino entre la libertad y la esclavitud. No se trata de sembrar certezas, sino de potenciar el uso de la libertad hacia aquello que es verdadero, bueno y hermoso para ampliar el radio de acción de la verdad, la bondad y la belleza, las tres cosas que hacen que una vida sea apasionada y apasionante. Si no tuviésemos un mínimo de certezas, ¿por qué explicar a Shakespeare, a Homero y a Dante? ¿Por qué las leyes de la física? ¿Por qué la vida de las estrellas y de las células? Si lo hacemos es porque creemos que eso sirve para orientarse en el mundo, para habitarlo, también cuando se vuelve inhóspito».

Alessandro D'Avenia. El arte de la fragilidad: cómo la poesía te puede salvar la vida (L'arte di essere fragile, 2017). Madrid: La Esfera de los Libros, 2017; 265 pp.; trad. de Isabel Prieto; ISBN: 978-84-9164-085-1. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
FletcherFriosaurio.jpg
miércoles, 12 de diciembre de 2018

Otro libro del tipo que ayer mencionaba es el premiado (en Estados Unidos) Friosaurio Rex, de Tom Fletcher. Los protagonistas son un niño en silla de ruedas llamado William Trundle, huérfano de madre y cuyo padre es un entusiasta de la Navidad; y Friosaurio, un dinosaurio único cuyo huevo encontraron unos elfos en el Polo Norte, y que acaba llegando por error a la casa de William como regalo navideño. Hay dos enemigos: una niña mala, Brenda Payne, que luego no lo es tanto y que hace la vida imposible a William, y un malvado cazador con su perro, que están dispuestos a todo con tal de cazar a Friosaurio.

El narrador se pasa un poco en su intento de ser gracioso pero es un buen narrador. Que los elfos hablen en verso siempre añade al libro algo más de chispa. El argumento va de conflicto en conflicto y, dentro de su tono de película infantil de animación, está bien armado. Al final todo encaja del modo más perfecto posible. Las ilustraciones son dibujos de línea excelentes.

En el texto hay ideas de interés que, sin embargo, pierden fuerza por presentarse de modo poco equilibrado y demasiado edulcorado. Un ejemplo: William le dice a Papá Noel que «Los niños no son mágicos. ¡Yo soy un niño y no soy mágico en absoluto!». El sabio Papá Noel responde: «¡Por supuesto que lo eres! (…) ¡Lo que pasa es que no lo sabes! Eres mágico porque eres capaz de crear mundos imposibles que existen en tu imaginación. Eso es mágico. Porque sólo ves lo mejor de las personas, lo mejor del mundo y de la vida. Eso es mágico. Porque comprendes la importancia de las cosas tontas, la importancia de divertirse, de reír y de jugar, que los adultos han olvidado. Eso es mágico». Hasta este momento, perfecto. Pero a Papá Noel se le ha calentado la boca y continúa diciendo tonterías: «Pero, por encima de todo, porque crees, sin dudarlo, en lo imposible. Sin necesidad de pruebas. Sin vacilaciones. Eso es mágico».

Tom Fletcher. Friosaurio Rex (The Christmasaurus, 2016). Barcelona: Montena, 2017; 348 pp.; ilust. de Shane Devries; trad. de Ricard Gil Giner; ISBN: 978-84-9043-881-7. [
Vista del libro en amazon]

Enviar Imprimir
HaigChicoNavidad.jpg
martes, 11 de diciembre de 2018

Hay relatos para pequeños que dejan una sensación agridulce. Por un lado, sus autores tienen talento imaginativo y narrativo y su buena intención es evidente. Por otro, su tono sólo es aceptable para quienes son demasiado crédulos. Esto se da, en particular, en relatos de ambiente navideño: al menos para un lector como yo resulta tonto hablar de la alegría de la Navidad y la Nochebuena sin saber bien cuáles son los motivos de fondo; más aún lo es poner el acento en tener una fe que no se sabe en qué se basa y pensar que la alegría depende de unos elfos bondadosos y complacientes.

Uno de esos libros es El chico que salvó la Navidad, de Matt Haig. El protagonista es Nicolás, un chico pobre y feliz. Un día su padre se va de viaje para ganar dinero pero no vuelve. Nicolás, deseoso de reunirse con su padre, recorre paisajes nevados que le acaban llevando al mundo donde viven los elfos. Estos le reciben al principio mal pero, cuando averigua que unos hombres anteriores a él habían secuestrado a un pequeño elfo, ya sabe por qué. Todo evolucionará, como se ve venir, hacia la conversión de Nicolás en el futuro Papá Noel. El lema de la historia podría ser que «cuando la magia existe, cualquier cosa es posible».

Matt Haig. El chico que salvó la Navidad (A Boy called Christmas, 2015). Barcelona: Destino, 2016; 314 pp.; ilust. de Chris Mould; trad. de Elda García-Posada; ISBN: 978-84-08-16289-6. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
SísMadlenka.jpg
lunes, 10 de diciembre de 2018

Nuevas ediciones recientes de álbumes importantes: Madlenka, de Peter Sís, La Navidad de Ernesto y Celestina, de Gabrielle Vincent, y Sapo y un día muy especial, en la voz de Max Velthuijs.

Enviar Imprimir
sábado, 8 de diciembre de 2018

Sexta entrega del «cómo se hizo» Un buen puñado de ideas. Pongo nuevos ejemplos, no sobre si descartar o incluir aforismos como los de las notas segunda, tercera y cuarta, sino sobre modos de ajustarlos o afinarlos mejor, como la quinta.

***

AFORISMO POSIBLE: «Progreso» es una palabra inútil, porque da por descontado que ya hemos definido una dirección, y es exactamente sobre la dirección sobre lo que discutimos. [ChD2]

LDG: Propongo nueva redacción:

«Progreso» es una palabra inútil, porque da por descontado que ya hemos definido una dirección, pero es exactamente la dirección lo que deberíamos discutir. [ChD2]

EGM: Veo más sugerente la primera redacción con su «y» adversativa.

LDG: Vale. Vuelvo a la primera redacción.

***

Teníamos estos dos AFORISMOS POSIBLES:

La clave de cualquier privación es que acentúa la idea del valor; y tal vez sea ésa, después de todo, la respuesta al acertijo de la muerte. [de un artículo de 1909]

El principal efecto de toda privación es acentuar la idea del valor. Quizá en un mundo mejor nos sea dado poseer de modo permanente junto con el permanente asombro ante la posesión. [de un artículo de 1909]

Busqué el texto original, que dice:

For is the point of all deprivation that it sharpens the idea of value; and, perhaps, this is, after all, the reason of the riddle of death. In a better world, perhaps, we may permanently possess, and permanently be astonishes at possession.

LDG: Propongo dos aforismos así:

En MUERTE: El principal efecto de toda privación es acentuar la idea del valor, y quizá ésa sea, a fin de cuentas, la respuesta a la adivinanza de la muerte.

En PROPIEDAD: Quizá en un mundo mejor nos sea dado poseer de modo permanente junto con el permanente asombro ante la posesión.

EGM: Perfecto.

***

AFORISMO POSIBLE: Las Cruzadas eran un contraataque. [NJ]

LDG: ¿Fueron en vez de eran?

EGM: “Fueron” recalca la dimensión histórica, “eran” la ontológica. Creo que GKC preferiría eran.

Enviar Imprimir
GarciaValdecPedirLuna.jpg
viernes, 7 de diciembre de 2018

Después de lo mucho que me gustó Por donde sale el sol, he leído Pedir la luna, otra novela de Blanca García-Valdecasas que se anuncia como la primera de una «trilogía del tercer milenio». Se ambienta en Madrid, a finales de 1999 y principios del año 2000. La narradora y protagonista es Constanza Morales, una chica joven, abogada, que, debido a un disgusto familiar, pidió a su empresa que la trasladase a Madrid desde Sevilla. En Madrid vive una prima de su padre, que la recibe muy bien, y hace amistades de distinto tipo, con un hombre al que conoció en el tren, con la persona de la inmobiliaria que le busca un piso a su gusto, con algunos vecinos de su nueva casa, como un guionista inglés, un artista homosexual chileno y su pareja, la portera gallega… Se sucederán los enredos, nos enteraremos de los motivos de la venida a Madrid, Constanza recibirá misteriosas amenazas telefónicas y, además, aparecerá muerto un tipo al que había conocido.

No parece casual que el guionista inglés de la novela manifieste su admiración por la escritora inglesa Muriel Spark: como ella, la escritora granadina es extraordinariamente hábil para entretejer los hilos de su historia y, como quien no quiere la cosa, ir llevando al lector adelante y atrás en la vida de su heroína. Abundan los diálogos vivos y las situaciones y toques de comedieta: una vecina un tanto cargante le dice algo simpático y ella comenta «amable pero puaj». La narración es fluida y, a la vez, reflexiva, pues la protagonista va ponderando su pasado y lo que le ocurre, normalmente con acierto, al tiempo que su comportamiento no se ajusta del todo bien a la sensatez que demuestra para muchas cosas. El título, que al principio se refiere a que su amiga de la inmobiliaria le dice que se atreva a pensar en el mejor piso que pueda conseguir, termina refiriéndose al listón tan bajo que se ha puesto en asuntos amorosos.

Blanca García-Valdecasas. Pedir la luna (2018). Madrid: BibliotecaOnline, 2018; 276 pp.; ISBN: 978-8415998990. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
CampiVolojShuster.jpg
jueves, 6 de diciembre de 2018

Joe Shuster: una historia a la sombra de Superman, de Thomas Campi y guión de Julian Voloj, es una biografía en cómic de Joe Shuster, el dibujante creador, junto con el guionista Jerry Siegel, de Superman. Todo está contado desde la perspectiva de Shuster, a quien se presenta como una persona amable y educada. Se cuenta cómo Shuster y Siegel entablan amistad, los cómics que preparan juntos, el nacimiento de Superman y su tremendo éxito. Más adelante, se habla de otros superhéroes de la época y de las protestas laborales contra los editores, que se renovarían con una carta pública incendiaria de Siegel cuando se estrenó la película Superman en 1975, y que terminaría con el reconocimiento de la autoría de los dos y de sus derechos por parte de la Warner.

El cómic presenta bien los ambientes de la época y da, de paso, información sobre la historia de otros autores de superhéroes como el recién fallecido Stan Lee y Bob Kane. Todo está bien contado gráficamente, separando bien los tramos de viñetas que cuentan el presente —los marcos tienen una línea de contorno—, el pasado —viñetas sin línea de contorno—, e historias que se inventa Siegel —esquinas redondeadas—. Hay escenas que recuerdan pinturas o ilustraciones de Norman Rockwell. No aparecen dibujos propios de Shuster. Al final se da la bibliografía y hay unas notas en las cuales se amplían informaciones que se daban en las viñetas y se aportan códigos QR para tener acceso a imágenes, audios o videos antiguos que se citan.

Thomas Campi. Joe Shuster: una historia a la sombra de Superman (The Joe Shuster Story: The Artist Behind Superman, 2018). Guión de Julian Voloj. Madrid: Dibbuks, 2018; 189 pp.; trad. de Fernando Ballesteros; prefacio de Chelle Mayer; ISBN: 978-84-17294-24-3. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
AgirianoFutbol.jpg
miércoles, 5 de diciembre de 2018

A quien le guste el deporte en general, y el fútbol en particular, como a mí, le interesarán las dieciocho anécdotas de jugadores y entrenadores que Jon Agiriano cuenta y Nicolás Aznárez ilustra en Lo mejor del fútbol. Lo primero que hay que advertir, sin embargo, es que son muy distintas: en mi opinión están por encima de las demás la historia de valentía de Matthias Sindelar frente al nazismo —que tan bien se cuenta en Fuera de juego—; el llamamiento al perdón que hace Drogba a su país, Costa de Marfil, cuando estaban en plena guerra civil; y el histórico gesto de caballerosidad de Zarra cuando no marcó un gol ante un defensa lesionado; también, las acciones de solidaridad de Pedrag Pašić y de coherencia valiente del chileno Caszely. Las demás son historias amables de compañerismo, de fidelidad a los colores, de saber ganar, de afición que vence dificultades, de atención a un niño aficionado, de buen humor. Cada uno de los relatos ocupa una doble página y se acompaña de dos poderosas y sugerentes ilustraciones vectoriales, una pequeña y otra grande, que ocupa una página vertical completa o las dos medias páginas inferiores, y parecen confeccionadas a partir de fotografías.

Jon Agiriano. Lo mejor del fútbol (2018). Bilbao: A fin de cuentos, 2018; 48 pp.; col. Deguria; ilust. de Nicolás Aznárez; ISBN: 978-84-946320-6-8. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
WilsonHermanaPeor.jpg
martes, 4 de diciembre de 2018

Jacqueline Wilson es una escritora muy popular y al leer una novelita como Mi hermana es lo peor se comprende por qué: narra muy bien y tiene chispa.

El relato habla de una familia en la que la madre trabaja en el colegio al que asisten sus hijas y también es modista, y en la que el padre tiene una pequeña agencia de viajes, en su propia casa, que no le va muy bien. Las dos niñas son Marty, o Martina, la narradora, de unos nueve años (aunque nunca se da esa información), y Melissa, dos años y medio mayor que ella. La rivalidad entre las dos aumenta cuando, por razones del trabajo de su madre, deben empezar a compartir habitación: Marty es caótica, no duda en lanzarse a la pelea si es necesario, y tiene cantidad de muñecos en cualquier sitio, mientras que Melissa es más ordenada y tiene gustos de adolescente que Marty no soporta.

Algunas situaciones son hilarantes y los comentarios de Marty son muchas veces cómicos. A Marty le gusta dibujar una heroína, que llama Supersmart, lo que da lugar a momentos excelentes. Además tiene gracia que no es nada objetiva y cuando va diciendo que lo peor de su hermana es que es una mandona de tomo y lomo, o que le encanta hacerse la mártir, o que es una llorica insoportable, el lector se da cuenta de que ella, siendo tan distinta, también lo es. En otro nivel, frente a otros relatos de este tipo se puede destacar que aquí el comportamiento de los padres, tanto a la hora de castigar como de apoyar a sus hijas, es equilibrado.

No me gustan las referencias a una marca concreta de zapatillas, por más que algo así ayude a que la narrración resulte más cercana para los lectores. Al final la autora hace unas recomendaciones de libros antiguos sobre “hermanas” que a ella le gustaron siendo niña, como Las zapatillas de ballet, Mujercitas, Las cosas de Katy.

Jacqueline Wilson. Mi hermana es lo peor (The Worst Thing about my Sister, 2012). Barcelona: B de Blok, 2018; 255 pp.; ilust. de Nick Sharrat; trad. de Roser Ruiz; ISBN: 978-84-16712-85-4. [
Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir
AlbumNavidadNewYork.jpg
lunes, 3 de diciembre de 2018

Ya que se acerca la Navidad, recomiendo de nuevo echar un vistazo a la selección de álbumes y relatos que preparé hace tiempo.

A ella se podría añadir un álbum de arte que he visto hace poco: The Christmas Story, una narrración tomada de los textos evangélicos de la King James Bible ilustrada con doce cuadros navideños del siglo XV y XVI, la mayoría de autores holandeses e italianos, contenidos en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que es el editor. También los fondos de las guardas y de las páginas de respeto están tomados de un grabado de la misma época.

The Metropolitan Museum of Art of New York. The Christmas Story (2009). From the Gospels of Matthew and Luke, King James Version of the Bible. New York: Abram Books for Young Readers, 2017; 32 pp.; ISBN: 978-1419723070. [
Vista del álbum en amazon.es]

Enviar Imprimir
sábado, 1 de diciembre de 2018

En bienvenidosalafiesta: notas de noviembre.

Son muchos los libros interesantes del mes y aquí solo cito unos pocos. En la nota sobre Veinte bostezos, un buen álbum bedtime, hay una relación de distintos tipos de álbumes de ese tipo. Es una gran novela gráfica sobre inmigración Zenobia, y en la nota de Un largo viaje cito varios álbumes más sobre la cuestión. Es un libro de diseño extraordinario El zorro y la estrella. Una novela antigua reeditada que me ha gustado mucho más de lo que esperaba: Por donde sale el sol. Tiene gran interés, histórico y actual, Mi lucha contra Hitler.

En Libros para jóvenes: notas de noviembre.

En medium he publicado o recuperado notas que más o menos van con el tiempo: 'Un pintor de Alejandría', de José Jiménez Lozano; Un sentido esencial del arte narrativo; Cultura, sabiduría, consumo, El único modo de hablar de la Navidad. También he reunido en una nota las referencias a textos publicados en el pasado: Notas y artículos sobre literatura infantil y juvenil (LIJ).

AVISO
Este boletín se publica en twitter, facebook y en esta misma página. Además, quienes deseen recibirlo en un correo a través de TinyLetter han de pulsar en Boletín informativo y suscribirse.

Enviar Imprimir
ChestertonPortadillaUBPI.JPG
sábado, 1 de diciembre de 2018

Quinta nota, con más ejemplos, acerca de «cómo se hizo» Un buen puñado de ideas. Esta vez, sin embargo, no son sobre si descartar o incluir textos como los de las notas segunda, tercera y cuarta, sino sobre la forma de ajustarlos o afinarlos mejor.

***

AFORISMO POSIBLE: Por desgracia, el buen temperamento es a menudo más irritante que el malo. [StoTA]

EGM: ¿Cambiamos temperamento por humor, que yo veo más exacto, más español y más gracioso?”

LDG: Sí. Lo cambio.

***

AFORISMO POSIBLE: Se supone que la libertad religiosa significa que todo el mundo es libre para discutir de religión. Supone que no se permite prácticamente a nadie mencionarla. [A]

LDG: Propongo nueva redacción:

Se supone que la libertad religiosa significa que todo el mundo es libre para discutir de religión. Y, también, que no se permite prácticamente a nadie mencionarla. [A]

EGM: Me gusta más la versión original. El juego entre el “Se supone” y el “Supone” es finísimo y marca magistralmente el paso de la teoría al hecho. Si no tienes grave inconveniente, te rogaría pasar a v. o.

LDG: Paso a la versión original.

***

AFORISMO POSIBLE: Los viejos maestros sabían exactamente lo que pensaban, y entonces escribían. No escribían con un propósito moral, sino con un presupuesto moral. [P-22]

LDG: Propongo nueva redacción:

Los viejos maestros sabían exactamente lo que pensaban, y entonces escribían. No escribían con un propósito moral, sino con unos presupuestos morales. [P-22]

EGM: Suena mejor en español, pero se pierde el paralelismo fuerte. Además, ‘presupuestos morales’ son más generales, mientras el ‘presupuesto moral’ señala al del cada maestro en concreto. Dale otra vuelta, y lo que decidas me parecerá bien.

LDG: Vuelvo a la primera redacción.

Enviar Imprimir
publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo