Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'Desperdicios por la ventanilla' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta

sábado, 7 de enero de 2006

Desperdicios por la ventanilla


Contando una mini-anécdota de un rabino judío, que no creía en el respeto del sábado pero que indicó a uno de sus discípulos que lo cumpliera pues él sí creía, Claudio Magris dice: «El maestro es tal porque, aun afirmando sus propias convicciones, no quiere imponérselas a su discípulo; no busca adeptos, no quiere formar copias de sí mismo, sino inteligencias independientes, capaces de ir por su camino. Es más, es un maestro sólo en cuanto que sabe entender cuál es el camino adecuado para su alumno y sabe ayudarle a encontrarlo y a recorrerlo, a no traicionar la esencia de su persona». Un buen maestro, sigue Magris, no escarnece la ortodoxia codificada, «según la retórica de la transgresión tan cara a los espíritus banales, que creen afirmar su propia originalidad tirando desperdicios por la ventanilla sólo porque lo prohíbe un rótulo», sino que, al contrario «exhorta a su discípulo a observar el sábado que él, sin embargo, no reconoce».

Claudio Magris. Maestros y alumnos, en Utopía y desencanto.

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo