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Nota: 'Dos clases de asesinos' :: bienvenidosalafiesta ::    
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viernes, 21 de diciembre de 2007

Dos clases de asesinos


Si en la historia del siglo XX el nazismo ha dejado un rastro de millones de cadáveres, el del comunismo, con la complicidad de muchos intelectuales occidentales, fue mucho más sangriento ya desde su comienzo. Al respecto es una gran e instructiva lectura El maestro Juan Martínez que estaba allí, de Manuel Chaves Nogales. A través de una prosa limpia y nada enfática puesta en boca de Juan Martínez, un bailarín de flamenco, se cuenta en primera persona la revolución soviética tal como él la vivió: «A mí la toma del poder por los bolcheviques, los famosos diez días que conmovieron al mundo, me cogieron en Moscú vestido de corto, bailando en el tablado de un cabaret y bebiendo champaña a todo pasto». El narrador no tiene intenciones políticas sino sólo contar su propia peripecia vital, lo que vio y cómo lograron salir adelante él y su mujer. Una buena parte de su relato tiene lugar en Kiev, donde presencia y sufre varias alternancias en el mando de la ciudad de unos y otros: «Los rojos eran unos asesinos que pasaban hambre y los blancos eran unos asesinos hítos. Se estableció, pues, una solidaridad de hambrientos entre la población civil y los guardias rojos. (...) Así triunfó el bolchevismo. El que diga otra cosa miente; o no estuvo allí, o no se enteró de cómo iba la vida».

Manuel Chaves Nogales. El maestro Juan Martínez que estaba allí (1934). Barcelona: Libros del Asteroide, 2007; 287 pp.; prólogo de Andrés Trapiello; ISBN: 978-84-935018-6-0.

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