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sábado, 28 de marzo de 2009

Relatos de intriga chestertoniana


Además de los relatos cortos de intriga policiaca protagonizados por el Padre Brown, Chesterton publicó más del mismo género aunque con otros héroes. La mayoría se reunieron en libros unificados bien por tener el mismo protagonista o bien porque distintos protagonistas ocupan el centro de casos similares. Pertenecen al primer grupo: El club de los negocios raros, El hombre que sabía demasiado, El poeta y los lunáticos y Las paradojas de Mr. Pond. Y al segundo: Cuentos del Arco Largo y El Club de los incomprendidos (o Cuatro granujas sin tacha). Además, hay relatos sueltos en El jardín de humo y otros relatos, que contiene cuatro casos publicados en torno a 1920: Los árboles del orgullo, El jardín de humo, El cinco de espadas, y La torre de la deslealtad. Aparte han de mencionarse otras recopilaciones de historias, unas que habían aparecido en artículos de prensa y luego fueron incluidas en libros, en vida del autor, y otras que habían sido publicadas en revistas en su momento y se han recuperado muchos años después, como es el caso del reciente Tratado elemental de demonología y de Fábulas y cuentos.

El mismo hecho de que Chesterton multiplicase los casos del padre Brown frente a los de sus otros detectives indica la superioridad del personaje. Por un lado, su condición de cura justifica su presencia en toda clase de ambientes, altos o bajos; por otro, sus reales o aparentes extravagancias suenan más normales que las de distinguidos aristócratas, o altos funcionarios, o burócratas expertos, o poetas estridentes. Pero también podemos ver lo anterior al revés: hay ambientes donde no encajaría un personaje con el perfil del padre Brown y hay casos en los que su perspectiva no serviría. Y en este sentido, el de acercarnos a determinadas situaciones con otra mente, y no en el de unas técnicas detectivescas que siempre son más o menos parecidas, es en el que vale la pena conocer los demás relatos policiales de Chesterton.

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