Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'El señor Vacío y el señor Fanfarrón' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta

domingo, 14 de junio de 2009

El señor Vacío y el señor Fanfarrón


En su ensayo biográfico sobre Gógol, Nabokov habla del poshlust o poshlost, que define como aquello «que no sólo es obviamente baladí, sino también lo que es falsamente importante, lo falsamente hermoso». Así, en los anuncios publicitarios el poshlost surge no cuando exageran o se inventan la gloria de un artículo, sino cuando sugieren «que el colmo de la felicidad humana puede comprarse» y que, con la adquisición de ese artículo, el comprador se ennoblece.

En otro lugar, en una entrevista, cuando le preguntan por ese concepto vuelve a precisar que con él se refiere a «basura cursi, vulgares clichés. “Filisteísmo” en todos sus aspectos, imitaciones de imitaciones, falsas profundidades, pseudoliteratura tosca, deficiente y deshonesta...». Pero, continúa, si aparte de tales ejemplos obvios, «deseamos restringirnos a los escritos contemporáneos, tenemos que buscar el poshlost en el simbolismo freudiano, las mitologías apolilladas, el comentario social, los mensajes humanistas, las alegorías políticas, la preocupación excesiva por la clase o la raza, y las generalidades periodísticas que todos conocemos». «El poshlost llama poeta al señor Vacío y gran novelista al señor Fanfarrón», y sus flores son frases como «el momento de la verdad» o adjetivos como «existencial» (usado seriamente).

Vladimir Nabokov. Opiniones contundentes (Strong opinions, 1973). Madrid: Taurus, 1977; 179 pp.; col. Persiles; trad. de María Raquel Bengolea. ISBN: 8430620990.

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo