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martes, 19 de mayo de 2009

Menos énfasis estaría mejor


El prodigioso viaje de Edward Tulane,
de Kate DiCamillo, es un relato de los que habla de las relaciones afectivas entre niños y juguetes..., desde la perspectiva del juguete. Lo podríamos poner en las tradiciones de cuentos como El conejo de terciopelo, aunque aquí el protagonista no habla sino que sólo siente y sufre, y en la de relatos sobre muñecos que duran generaciones: «En el negocio de los muñecos, tenemos un dicho: “El tiempo real es una cosa; el de los muñecos, otra”. Tú, mi distinguido amigo, has entrado en el tiempo de los muñecos», dirá el juguetero Lucius Clarke al protagonista.

El protagonista es Edward Tulane, un conejo de porcelana de lujo que pertenece a una chica que se llama Abilene. Sus aventuras comienzan en su casa, donde las cosas que le ocurren son más o menos normales, pero toman un nuevo rumbo cuando se cae al mar durante un crucero. Así comienza su periplo de años por las manos de dueños muy distintos: la mujer de un viejo pescador, un vagabundo, un chico pobre y su hermana muy enferma, un restaurador y vendedor de muñecos...

El relato está bien aunque me parece que la narración podría ser menos enfática: en vez de buscar una nueva voz narrativa muy original, como en sus otros libros, la autora también podría buscar que al lector se le olvide un poco que alguien está hablándole y haciéndole notar su presencia. También se podría haber evitado «la gratuita vulgaridad, tan frecuente en los libros para niños de hoy», de contar el incidente de que la perra de la casa vecina se orina en el comedor de Abilene (este comentario, que me parece acertado, salió en una reseña publicada en el New York Times acerca del libro): esto desafina más si se piensa en que la historia busca expresamente tener resonancias de un pasado donde nadie consentiría tales licencias. La contracubierta elogia la traducción —y aunque el traductor merece aplausos abundantes por otros libros—, yo no daría el aprobado a frases como «Edward podía ver su reflejo en el cristal. ¡Y qué reflejo era el suyo! ¡Cuán elegante figura componía!».

Kate DiCamillo. El prodigioso viaje de Edward Tulane (The Miraculous Journey of Edward Tulane, 2006). Barcelona: Noguer, 2007; 190 pp.; ilust. de Bagram Ibatoulline; trad. de Alberto Jiménez Rioja; ISBN: 978-84-279-5036-8.

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