Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'Tontería o genialidad' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
LarsenSpivet.jpg

jueves, 10 de febrero de 2011

Tontería o genialidad


Las obras escogidas de T. S. Spivet,
de Reif Larsen, es una novela que se puede calificar de asombrosa por ser la primera de su autor, que demuestra un talento poco común, y por lo que tiene de trabajo enciclopédico-posmoderno, aunque no tenga la coherencia constructiva de Jonathan Strange y el señor Norrell, ni el ingenio de La ciudad de los libros soñadores, por citar obras con las que se podría no comparar pero sí alinear. Habrá lectores, pocos, que la leerán con el entusiasmo de los adictos. Habrá otros, la mayoría, que, a las pocas páginas, pensarán que tienen delante una tontería cósmica. Y también habrá unos terceros que se asombrarán de que se pueda dedicar tantísimo trabajo y, en muchos sentidos, tan bien hecho, a un libro así.

Su protagonista y narrador es un chico genial de doce años llamado T. S. Spivet, Tecumseh Sparrow Spivet, que vive en un rancho de Montana con su madre, la doctora Clair, una científica obsesionada con el escarabajo atigrado; con su padre, un granjero y cowboy superlacónico; y con su hermana mayor Gracie, que tiene un mundo propio. Al principio se sabe que un hermano más pequeño, Layton, falleció hace poco de un disparo accidental y, por lo que se ve, T.S. se siente culpable. En la primera parte de la novela T.S. cuenta su vida en Montana y que, un día, le llaman del Instituto Smithsoniano diciéndole que le han dado un premio prestigioso y debe ir a Washington: descubre entonces que su amigo el entomólogo Doctor Yorn le había propuesto para el premio enviando los mapas de todo tipo que T. S. dibuja. En la segunda parte se narra que T.S., sin decir nada a sus padres, se marcha solo a Washington ocultándose dentro de un tren de mercancías, justo en un vagón que transporta una autocaravana de lujo. En el camino lee un cuaderno de su madre sobre su abuela, una prestigiosa y pionera científica del pasado, historia de la que no sabía nada. La tercera parte es su vida en el Este, cuando llega a Washington y, al descubrir los responsables del Smithsoniano que sólo tiene doce años, le hacen entrar en una imparable rueda de conferencias y recepciones y entrevistas para la prensa; además, unos tipos lo reclutan para una misteriosa sociedad secreta.

El libro tiene cosas destacables. Una, la voz del narrador que, con toda su improbabilidad y su absoluta falta de control, es divertido y por momentos encantador. Otra, la curiosa disposición de muchísimas informaciones en unos márgenes muy amplios: del cuerpo del texto salen flechitas que llevan a textos que son como notas al pie —explicaciones del pasado, observaciones o discusiones científicas, aclaraciones que no aclaran nada, digresiones innecesarias, ocurrencias peregrinas, etc.—, o que llevan a ilustraciones —mapas o diagramas de cualquier cosa que dibuja el mismo T.S., como, por ejemplo, una interpretación de lo que significa el tridente que forma la M de McDonald o la gráfica del logaritmo de un aburrido discurso—. Otra más, observaciones al paso de todo tipo, algunas de las cuales son inteligentes y tienen gracia.

También tiene muchos defectos si se consideran las cosas desde un punto de vista convencional. Una, que le sobran muchas páginas y, en particular, que el relato sobre la abuela de T.S. debería ser otra novela. Otra, que no se sabe a dónde va el narrador, si damos por supuesto que tiene que ir a algún sitio, que tal vez no, por más que su afán de cartografiarlo todo y de hacerse preguntas parezcan indicar que desea encontrar respuestas (también puede ser que disfruta contemplando y haciendo notar a los lectores su agudeza). Otra, que al final todo se complejiza y caotiza incluso más, pero también uno puede pensar que no hay forma de poner ningún final sensato a un relato así. En definitiva, sólo para lectores especiales.

Reif Larsen. Las obras escogidas de T. S. Spivet (The Selected Works of T. S. Spivet: A Novel, 2009). Barcelona: Seix Barral, 2010; 385 pp.; trad. de Irene Zoe Alameda; ISBN: 978-84-322-3194-0.

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo