Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'Un nido de conocimiento' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
FernVidalPuerta3Cerr.jpg

miércoles, 12 de octubre de 2011

Un nido de conocimiento


La puerta de los tres cerrojos,
de Sonia Fernández Vidal, es una excelente narración, ágil y amena, que consigue lo que pretende: dar explicaciones claras sobre aspectos de la física cuántica.

Después de leer un misterioso mensaje que le dice que «si quieres que sucedan cosas diferentes, deja de hacer siempre lo mismo», Niko decide no ir a clase por el camino habitual. Cuando encuentra una casa extraña llama y, para su sorpresa, entra en el mundo cuántico. Guiado por un elfo y una elfa recorrerá ese mundo paralelo y verá que sus habitantes tienen una duda: ¿deben dejar entrar a los humanos en su mundo?

En cuanto novela le sucede lo habitual a este tipo de libros de conocimientos: el argumento está puesto al servicio de dar las explicaciones pertinentes. Le sobra, por muy trillada, la parte que el director del CIC (Centro de Inteligencia Cuántico) explica cuando señala que, siglos atrás, «había unos cuantos portales que conectaban el mundo de los humanos con el nuestro. Existía un punto de reunión donde los sabios se encontraban y escribían pergaminos con lo que habían visto y aprendido de nuestro mundo. Ese lugar se llamaba la Biblioteca de Alejandría. ¡Un nido de conocimiento! Sin embargo, la codicia de los humanos por poseer aquellos pergaminos y todos sus secretos desató una guerra descomunal». En la capital del mundo cuántico, Shambla, hay estatuas de los «iniciados», «humanos que han recorrido el laberinto», como Eratóstenes, Julio Verne, Mendeleyev, Newton, Hipatia (¿Hipatia?)… También pienso que la parte del argumento «chico encuentra elfa» no funciona: nunca me han parecido convincentes las historias de amor entre seres humanos y seres de fantasía.

Con todo, son asuntos menores pues tanto la simpatía como la claridad narrativa de la historia resultan sobresalientes. Los entusiastas de Harry Potter recordarán la frase de la elfa Quiona, tal vez sobrina-nieta de Dumbledore: «nuestras elecciones definen quienes somos y no las circunstancias que vivimos o nuestras habilidades».

Sonia Fernández-Vidal. La puerta de los tres cerrojos (2011). Barcelona: La Galera, 2011; 208 pp.; ilust. de Oriol Malet; ISBN: 978-84-246-3577-0.

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo