Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'Esclavos del sentimentalismo' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta

sábado, 19 de noviembre de 2011

Esclavos del sentimentalismo


Chesterton
:
De alguien decimos que se deja llevar por el sentimentalismo cuando es un esclavo de asociaciones mentales y no sabe aplicar principios e ideas coherentes a las distintas situaciones de la vida, cuando se deja llevar por un favoritismo inconsciente y por prejuicios frívolos. Es el caso de quien dice que los juramentos de un obrero son una profanidad y una indecencia, pero los de un hombre poderoso pertenecen a su vida privada; o el de quien sostiene con firmeza que los ladronzuelos han de ser duramente castigados pero no afirma lo mismo de los especuladores. Es el caso de quien cierra sus ojos a la fealdad, no el que mira la fealdad a la cara y la llama por su nombre. Es el caso de algunos tipos de anarquistas: del plutócrata, a quien le gusta la anarquía porque en la anarquía el orgulloso y el codicioso siempre ocupa la cima; del que se tiene a sí mismo por un idealista superior, también porque así no está obligado a someterse a la autoridad de nadie, ni siquiera a la autoridad de sí mismo cinco minutos antes; del capitalista al que no le gusta la ley y la llama socialismo; o del cascarrabias al que tampoco le gusta y la llama dogma. En definitiva, están dominados por el sentimentalismo aquellos a los que no les gusta la idea de cualquier regla inteligible que se pueda aplicar por igual a todos los casos.

G. K. Chesterton. «Moral Principles and the Law», Illustrated London News, artículo del 23 de marzo de 1912, Collected Works, volume XXIX, versión mía.

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo