Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: '¿Átomos sin nombre?' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
WolfeNPerdido.jpg

jueves, 8 de diciembre de 2011

¿Átomos sin nombre?


El niño perdido,
de Thomas Wolfe, es un relato corto, distribuido en cuatro partes, acerca de Grover, un hermano del autor que falleció en 1904, antes de cumplir los doce años, cuando la familia vivía en Saint Louis durante la Exposición Universal. En la primera parte se describen escenas de la vida de Grover en el vecindario hasta que acaba teniendo un choque con los tacaños Crocker, los propietarios de una tienda de la que sale una embriagadora fragancia de chocolate caliente que no puede resistir. En la segunda figuran los recuerdos que tiene la madre, donde afirma que, de todos sus hijos, Grover era el más brillante. En la tercera es su hermana Helen, dos años mayor que Grover, la que lo rememora unos treinta años después, cuando «nada ha resultado como esperábamos…». Y la cuarta es una visita del escritor a la calle y a la casa donde vivían todos cuando murió Grover.

Quien desee acercarse a Wolfe, un escritor siempre autobiográfico de prosa torrencial que, cuando logra remansarse un poco y enfocar bien un objetivo concreto, logra escenas y capítulos verdaderamente inolvidables, puede probarlo en una obra como esta. Por un lado, contiene sus temas característicos: la nostalgia indefinible de cosas inalcanzables, los deseos que se vuelven imposibles y resultan dolorosos con el paso del tiempo, el fulgor como trascendental de muchos momentos de la vida cotidiana… Por otro, revela su increíble capacidad para, por medio de asombrosas descripciones sensoriales, con adjetivos y frases que se repiten y van encabalgándose, dejar constancia de la inmensidad de Norteamérica, un mundo que se presenta como familiar e inabarcable al mismo tiempo, donde viven tantos hombres insatisfechos que, como el narrador, son o se ven como un «átomo sin nombre, un átomo perdido en el vacío, una cifra irrisoria y llena de polvo que gira alrededor de un tiempo incontable».

Thomas Wolfe. El niño perdido (The Lost Boy, 1937). Cáceres: Periférica, 2011; 93 pp.; col. Largo recorrido; trad. de Juan Sebastián Cárdenas; ISBN: 978-84-92865-41-3. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo