Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'El alma de la literatura' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta

sábado, 26 de mayo de 2012

El alma de la literatura


A Handful of Authors
contiene 37 artículos de Chesterton de tema literario que habían sido publicados en distintos medios. Los recopiló y publicó, después de su muerte, su secretaria Dorothy Collins. Hay unos pocos sobre cuestiones genéricas, como la poesía, el espíritu de Londres, o las novelas históricas. En otros trata puntos que había tocado ya, o que tocaría, en las biografías correspondientes de Browning, Dickens, Stevenson, o Blake.

La mayoría comenta obras o cuestiones propias de autores ingleses, también citados por él en otros sitios, como Shelley, Thackeray, Meredith, Gilbert, Jacobs, Newman, Lewis Carroll, Edward Lear O como Tennyson, a quien califica como un espléndido imitador de las mejores imitaciones, un hombre que «podía haber sido algo más que un poeta si no hubiese buscado ser algo más que un poeta», un autor en el que se ven las limitaciones del poeta que se arroja en brazos de su propia época. O como Macaulay, de quien afirma que era un hombre con la musa de la historia, igual que Walter Scott, que «poseía la imparcialidad viviente de la imaginación y no la muerta imparcialidad de la razón», un hombre que «puede calumniar a sus oponentes pero no los empequeñece nunca» pues tenía el deseo de que sus villanos estuvieran a la altura de sus héroes. O como Ruskin, de quien lamenta que cayese en esa inversión propia del esteta: tomar lo serio ligeramente y lo ligero seriamente. Y no puede faltar Oscar Wilde, tan aficionado a tener muchas caras, y entre ellas admitía la correcta, tan ansioso de multiplicar sus almas, y entre ellas una que debía ser salvada, tan deseoso de todas las cosas maravillosas y, por tanto, incluso de Dios.

También habla sobre autores norteamericanos. Así, dedica un artículo al humor «montañoso y apocalíptico» de Twain; otro a comentar el afán paródico de O. Henry, un escritor cómico excesivamente culto al que, si no fuera norteamericano, se le podría llamar bizantino; y otro a indicar la sorpresa que le produjo la calidad de Mujercitas, de Louise Alcott, una escritora que no teme comparar con Jane Austen pues, dice, aunque haya diferencia de nivel tiene un talento equiparable al suyo para captar el punto de vista femenino.

Entre los escritores europeos que menciona, de Cervantes destaca su gran imparcialidad, «el alma verdadera de la gran literatura», pues «la literatura conoce a todos los hombres pero no juzga a ninguno. Son los muertos quienes serán juzgados y las criaturas literarias nunca mueren». A Victor Hugo lo califica de místico, un hombre que abolió la palabra insignificante pues es imposible que algo signifique nada. Y de Dumas señala que era un autor con la desnudez de los gigantes y con una de las marcas propias de un clásico, como Shakespeare o Dickens, que también son autores con libros o tramos malos que son muy malos pero que, sobre todo, también tienen libros malos que son muy largos.

G. K. Chesterton. A Handful of Authors. Essays on Books and Writers (1953). London: Sheed and Ward, 1953; 253 pp.

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo