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Nota: '«Ni guasas ni mentadas»' :: bienvenidosalafiesta ::    
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jueves, 23 de agosto de 2012

«Ni guasas ni mentadas»


Rescoldo,
de Antonio Estrada, es una novela que Juan Rulfo calificó de «una de las cinco mejores novelas del siglo XX» de México. Es una lectura difícil para muchos porque su lenguaje, de una gran sonoridad y belleza, mezcla modos de hablar indígenas y coloquiales. En cualquier caso, en la edición que cito, un buen prólogo explica el contexto histórico y las vicisitudes del autor y de su novela, y, aparte de un glosario final, hay notas al pie de cada página para indicar el significado de las palabras y expresiones que lo requieren.

El relato comienza en 1934. Cuando el gobierno incumplió los acuerdos posteriores a la primera guerra de los cristeros y comenzó a perseguir hasta la muerte a los cabecillas que habían sobrevivido, hubo quienes decidieron combatir de nuevo antes de ser capturados y ejecutados. Rescoldo narra la historia del coronel Florencio Estrada y su gente, que se llevó a su mujer e hijos pequeños con él para evitar que pudieran amenazarles a ellos. El autor del relato, y testigo presencial de muchos sucesos, es su hijo Antonio, entonces un niño.

Una buena y completa reseña está en el blog Lector consentido. Tal como allí se indica, es una novela muy poderosa, que vale la pena leer dejándose llevar por el ritmo y la sonoridad del lenguaje, y que contiene asombrosos diálogos, magníficas descripciones de la naturaleza y escenas de una intensidad emocional fortísima. Por ejemplo, aquí está la breve narración de un combate:

«De repente a una berrearon los cuernos de Mora, Vázquez y Estrada.
Todos se alzaron con las culatas listas como garrotes, las dagas empuñadas; los huicholes y tepehuanes con sus coas, como temblando por rajar baqueta. Las ametralladoras plantadas en retaguardia mascaban culebra tras culebra, y hacían arco a muchos cristeros.
Luego ya chocaban fierros serranos con bayonetas y cuellos, con quepices y barrigas. A veces que la metralla también se llevaba a gobiernista y cristero, trenzados en su albur.
Ahora ni guasas o mentadas, ni vivas o mueras; sólo pujidos, el grito por el adiós del ánima o el ruido a calabaza reventada. Por aquí y por allí grupitos de gobiernistas, como coyotes peleando por una gallina revoltosa».

Antonio Estrada. Rescoldo (1961). Madrid: Encuentro, 2010; 260 pp.; prólogo de Jean Meyer, introducción y notas de Ángel Arias; ISBN: 978-84-9920-035-4.

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