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viernes, 23 de noviembre de 2012

Todo niño es feliz si...


Leí aquí una referencia a La novela de un novelista, de Armando Palacio Valdés, que no conocía, por lo que, aprovechando una estancia en Asturias, decidí buscarla en la biblioteca y leerla para entrar en ambiente.

Son recuerdos de la infancia y adolescencia del autor, en las últimas décadas del siglo XIX. Están muy bien escritos, aparecen en sus páginas notables personajes de la zona, los sucesos de todo tipo se cuentan con acentos entusiastas, y abundan los momentos en los que el autor mira hacia atrás con nostalgia y agradecimiento. «Muchas, muchísimas veces me he preguntado después, en el curso de mi vida: ¿Cuál será el mundo verdaderamente real, aquel que yo veía en mi infancia o este otro que ahora contemplo al través del velo tejido de perfidias, traiciones, bajezas y ruindades que los años colocaron delante de mis ojos? Ya sé que para la gran mayoría de los hombres el caso no es dudoso. Sin embargo, para mí lo es y para un cierto sujeto de algún talento que vivió hace muchos años, a quien llamaban Platón, también lo sería».

Son muchas las consideraciones de interés acerca del mundo propio del niño. El autor asturiano piensa que «la historia de la infancia es igual siempre a sí misma. Es la felicidad. Todo niño es feliz si una mano brutal no se interpone entre él y la felicidad. Aire, luz, libertad, un poco de arena o de barro. No necesitamos entonces más para ser felices. Todo eso lo da Dios. Sólo en la infancia percibimos el sabor de los elementos creados. Las cosas tienen verdadera significación para nosotros: el mar, la lluvia, la aurora, las montañas, los ríos, las fisonomías de los hombres y de los animales entran por los ojos de nuestra alma y allí se pintan con caracteres indelebles». Eso sí, el narrador no deja de señalar, con buen humor, los comportamientos infantiles merecedores de castigo: «Todo hombre ha merecido alguna vez la horca en el curso de su vida, dice Montaigne. Yo la merecí en edad bien temprana, pues no contaba más que cuatro años de edad. Oíd como sucedió…».

Armando Palacio Valdés. La novela de un novelista. Escenas de la infancia y la adolescencia (1921). Buenos Aires: Kapelusz, 1966; 301 pp.; col. Grandes obras de la Literatura universal; estudio preliminar y notas de María Elba Foix.

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