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Nota: 'Rostros brillantes de sudor' :: bienvenidosalafiesta ::    
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viernes, 8 de marzo de 2013

Rostros brillantes de sudor


Los rasgos de El caso del hombre que murió riendo, de Tarquin Hall, son los mismos de la primera novela del personaje, Vish Puri, así que casi no diré más cosas. El libro se abre con un caso de presentación: a un científico indio recién llegado de los Estados Unidos le piden dinero extra para poder matricular a sus hijos en un colegio. Resuelto el asunto, un amigo policía le pide a Puri que le ayude con un extraño asesinato de gran repercusión: el doctor Jha, conocido por su campaña contra las supersticiones, es asesinado en un parque público por una reencarnación de la diosa Kali. La investigación se bifurca: por un lado la del entorno de Jha y, por otro, la de su enemigo público, el popular santón Swani-ji. Además, hay un incidente marginal del que Puri no está informado: cuando la mujer y la madre de Puri acuden a una reunión de señoras irrumpe un asaltante que las roba.

Una pequeña diferencia con la novela previa es que en esta interviene más un agente singular de Puri, Fluorescente, un conductor de autorickshaw, «ciego de un ojo, con el pelo teñido con henna y las ropas manchadas de aceite», hijo y nieto de afamados ladrones pero que ahora lleva una vida que no se atreve a confesar a su familia. Para dar más idea del tono, he aquí un párrafo de ambiente tomado del comienzo de la historia: «Los niños se abrían paso entre el lento tráfico vendiendo trozos de coco enfriado en hielo y copias piratas de novelas ganadoras del Booker Prize. Los melones se amontonaban sobre las aceras. Bajo los parabrisas se colocaban octavillas que anunciaban los poderes de un hakim que prometía exorcizar los espíritus malignos y contrarrestar las maldiciones. Ante todos esos innumerables rostros húmedos y brillantes de sudor, ojos pestañeantes en medio de la polución y labios cuarteados por la sed, Puri pensó en lo estoicamente que los dilli wallahs, tal como se les llama a los habitantes de Delhi, continuaban con su vida, aparentemente resignados a las duras —y para muchos, cada vez peores— condiciones de la capital».

Tarquin Hall. El caso del hombre que murió riendo (The Case of the Man Who Died Laughing, 2010). Barcelona: Roca Editorial, 2010; 281 pp.; trad. de Carol Isern; ISBN: 978-84-9918-178-3.

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