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sábado, 15 de junio de 2013

Relatos que hacen pensar en los demás


En Diario de un escritor se contienen varios relatos cortos de Dostoievski.

Bobok es un cuento en la tradición de la sátira menipea grecorromana. El escritor Iván Ivanovich cuenta un diálogo que oyó entre los muertos de un cementerio, en el que recuerdan los placeres de la vida y siguen ateniéndose a las posiciones sociales que tenían. Dostoievski deseaba narrar, de forma breve, la corrupción moral de los estratos gobernantes de la sociedad rusa y, para eso, a sus personajes les pone nombres que tienen que ver con la función que tuvieron en vida.

El niño con la manita es un relato parecido a La niña de los fósforos, que Andersen había escrito en 1846. El narrador empieza diciendo que, en víspera de la Navidad, conoció un chico de unos siete años que iba vestido de verano cuando hacía un frío horrible; eso le hizo interesarse por los niños mendigos —habla de que «la manita» significa pedir limosna— y a continuación cuenta la historia de un chico de seis años que vivía en un sótano.

Aunque colocado en boca de otra persona, El campesino Marey, es un relato de un incidente mínimo de la infancia del autor, un gesto espontáneo de generosidad que tuvo con él un campesino, siervo de su padre, cuando estaba perdido y temeroso de los lobos. El autor señala cómo ese suceso permaneció en su mente como algo «típico de la capacidad del pueblo ruso en momentos de crisis moral», como un gesto que indicaba cómo el hombre ruso más humilde «sabía ponerse a la altura de los ideales cristianos que de palabra reverenciaba, pero que tantas veces infringía y traicionaba en los hechos de su vida diaria».

El sueño de un hombre ridículo, un relato con afán aleccionador y un gran desenlace, tiene un narrador que comienza calificándose a sí mismo de hombre ridículo, pues piensa que la vida no tiene sentido y está considerando suicidarse. Encuentra un día, por la calle, a una niña que acude a él para que ayude a su madre enferma y, aunque al principio no le hace caso, luego tiene un sueño que le hace reconsiderar las cosas.

La mansa, subtitulado «Una historia fantástica», empieza con la muerte de una mujer y, a continuación, el narrador explica los hechos: es un prestamista que acaba casándose con una chica joven que frecuenta su establecimiento; el matrimonio comienza bien porque ella es muy sumisa pero, según va quedando de manifiesto la mezquindad del marido, las cosas cambian. El narrador se parece un tanto al de Memorias del subsuelo y a los prestamistas que aparecen en otras obras del autor y que son personas tan obsesionadas con lo material que no se dan cuenta ninguna de las necesidades de otros.

Fiódor Dostoievski. Bobok (Бобок, 1873), El niño con la manita (Мальчик С Ручкой, 1876), El campesino Marei (Мужик Марей, 1876), El sueño de un hombre ridículo (Сон смешного человека, 1877), La mansa (Кроткая, 1876). Figuran en Diario de un escritor. Se pueden encontrar también en la edición titulada Cuentos. Madrid: Siruela, 2007; 520 pp.; col. Libros del Tiempo; edición y trad. de Bela Martinova; ISBN: 978-84-9841-086-0.

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