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Nota: 'Pactos con el diablo' :: bienvenidosalafiesta ::    
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jueves, 19 de febrero de 2015

Pactos con el diablo


El chico de las manos azules,
de Eliacer Cansino, es Franz, recién llegado a España huyendo de la guerra que tuvo lugar en Bosnia entre 1992 y 1994. En un tren que sale desde Mostar se pone de acuerdo con un músico que huye también, Ilia Batjin, y se hacen pasar por padre e hijo. Una vez en Madrid, se alojan en un barrio de chabolas y entran en contacto con una mafia que controla la mendicidad y con unos ladronzuelos. Luego, Ilia encuentra un trabajo como violinista y Franz acaba siendo escolarizado.

La historia tiene poco que ver con Una habitación en Babel, aunque también trate sobre alumnos inmigrantes. El argumento atrapa y la narración no sólo es buena sino que tiene toques excelentes. Por ejemplo, cuando Franz es alojado en un piso para chicos como él, el narrador indica: «A veces el paraíso tiene la humildad de una habitación limpia y ordenada, y eso precisamente le pareció». Como es habitual en el autor no faltan comentarios de interés, como al paso, del narrador o de algún personaje. Así, un librero le dice a Franz y a su amiga: «Me gusta ver muchachos en mi tienda —dijo con amabilidad—. Los libros son para los jóvenes pero los leen los viejos. La vida está mal hecha: cuando más interesaría leer para comprender la vida, no tenemos tiempo más que de vivirla; y cuando la vida va dejándonos de lado, entonces queremos comprenderla con los libros».

Este comentario explica muchas cosas sobre la novela y, en particular, habla bien de la lucha de los protagonistas por recuperar su dignidad y cómo, para eso, han de romper los pactos con el diablo que, por debilidad y arrastrados por los acontecimientos, habían cerrado: «Sí, porque los pactos con el diablo no son siempre esa tragedia fáustica, grandilocuente y dramática en que cambiamos nuestra alma por un imposible bien mundano. No, pactamos con el diablo cada vez que cambiamos conciencia por beneficio, amor por interés, honestidad por lucro, sinceridad por mentira. En cada pequeña negación del deber estamos pactando, si no con el diablo, con cualquiera de sus mendaces subalternos, llamémosles como queramos».

Eliacer Cansino. El chico de las manos azules (2014). Madrid: Bruño, 2014; 221 pp.; col. Paralelo Cero; ISBN: 978-84-216-7916-6. [
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