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domingo, 24 de mayo de 2015

Pasión por la libertad


En el pasado he leído muchos textos de Alexis de Tocqueville, e incluso hace años comencé pero no acabé La Democracia en América. Ahora, gracias a la recomendación de un amigo, he leído una biografía suya firmada por André Jardin, que me ha parecido magnífica.

En el epílogo se indica cómo la reputación de Tocqueville fue muy grande durante su vida, luego sufrió un oscurecimiento de varias décadas y, a partir de 1930, volvió a crecer. En las circunstancias históricas de aquellos años se puso de manifiesto el gran acierto con el que Tocqueville supo ver los peligros que han de afrontar las sociedades democráticas: decía que en ellas hay gérmenes que, «abandonados a su libre crecimiento, debían producir la sumisión indefinida de la inteligencia, el materialismo de las costumbres y por último la esclavitud universal». Su diagnóstico realista no se limitó a señalar los temores sino que también acentuó la confianza en que, gracias al ejercicio de la libertad, el hombre podía superar esas dificultades. Además, su éxito se apoyó en que supo formular sus ideas con una sobriedad de estilo que ahora mismo vemos como contemporánea.

El libro explica bien la pasión enorme del autor por la libertad. También habla de su convicción de que «el cristianismo exalta la libertad humana» y, por tanto, «existen entre él y la democracia profundas afinidades, incluso cuando las apariencias parezcan contrarias». Y, en cambio, apunta como su estudio del Corán y del Islam, debido a las posesiones coloniales de Francia, le hizo afirmar que «pocas religiones son tan funestas para los hombres como la de Mahoma».

En lo personal, aunque no se deja de señalar su ambición, a veces mezquina, su afán excesivo de reputación, o su interés por la expansión y la grandeza de su país, se subraya su empeño por aumentar el sentido cívico de sus conciudadanos, a los que pensaba que había que mostrarles la importancia de intervenir en la vida política, y su profundo sentido del servicio público. Al final, él mismo decía que «he cometido muchos errores en mi vida pero verdaderamente he amado la justicia y a los hombres y espero que esto me valga la gracia de Dios».

André Jardin. Alexis de Tocqueville 1805-1859 (1984). México D. F.: Fondo de Cultura Económica, 1988; 444 pp.; col. Política y Derecho; trad. de Rosa María Burchfield y Nicole Snacholle-Henraux; ISBN: 2-01-004710-9. [Vista del libro en amazon.es]

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