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Nota: 'Jugar a ser Dios' :: bienvenidosalafiesta ::    
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viernes, 4 de septiembre de 2015

Jugar a ser Dios


La señorita Pym dispone, de la escocesa Josephine Tey, es una novela que cabría llamar de intriga pero, a diferencia del caso de investigación histórica que planteaba en La hija del tiempo, en este caso no hay detective ni, casi, investigación.

La trama se desarrolla en un internado inglés que forma futuras profesoras de materias como educación física, danza, deportes. Lucy Pym, autora de un libro de psicología de gran éxito, es invitada por la directora del colegio, una antigua compañera, para que dé unas charlas a las alumnas. Acepta y, por distintos motivos, su estancia se prolonga unas semanas, hasta el final de curso. En ese tiempo se hace amiga de las profesoras y de algunas chicas, y acaba en medio de un conflicto que, además, termina con una extraña muerte, un misterio que, como tal, ocupa pocas páginas en el conjunto.

Lo más interesante de la narración es el cuidado con el que la narradora va poniendo de manifiesto los modos de ser y comportarse de las personas con las que convive. Sus descripciones son cautelosas y agudas, sin que falten ramalazos de buen humor. Así, una amiga que le habla a Lucy Pym de dos alumnas, le dice que sus modos de ser dependen de haberse criado «bajo el influjo de vientos distintos, algo que en Escocia depende de si procedes de la costa este o de la costa oeste», por eso, continúa, la que procede de «un viento estilo aaah» «es perezosa y dice constantemente mentiras, irradia encanto y es bastante artificial», mientras que la que es «más del tipo sssh» es honesta, trabajadora y sensata.

El problema moral que, al final, se le plantea a la señorita Pym no es nada fácil. Una de las coordenadas se la da una señora que le apunta que «cuando una buena mujer comete un error suele ser mucho peor que cuando lo hace una mala mujer». La otra se la proporciona un amigo cuando le advierte que «a no ser que juegue usted a ser Dios ha de saber conformarse con lo simple», es decir, «a menos que sea usted clarividente y consiga prever las consecuencias de sus actos es mejor seguir las normas, ¿verdad?». Aún así...

Josephine Tey. La señorita Pym dispone (Miss Pym disposes, 1946). Xixón: Hoja de Lata, 2015; 319 pp.; col. Sensibles a las letras; trad. de Pablo González-Nuevo; ISBN: 978-84-942805-6-6. [Vista del libro en amazon.es]

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