Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'Acá y allá un santo o un genio...' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta

domingo, 30 de agosto de 2015

Acá y allá un santo o un genio...


Una buena lectura del verano: la autobiografía de Edith Wharton titulada Una mirada atrás. Los temas principales son su infancia y juventud —su educación y el nacimiento de su entusiasmo por la literatura sobre todo— en Nueva York, las últimas décadas del siglo XIX; sus viajes a París, Roma, Londres…; cuestiones relacionadas con su oficio como escritora y, en especial, su amistad con Henry James.

Una nota sobre la educación que recibió: «la teoría sentimental de que a los niños no hay que hacerles estudiar nada que no les interese flotaba ya entonces en el aire, y reforzada por el temor a “fatigar” mi cerebro indujo a mis padres a convertir mi trabajo en juego. Privada así de los irreemplazables fundamentos del griego y del latín, nunca aprendí a concentrarme excepto en temas que me interesaban de forma natural, y desarrollé una inquieta curiosidad que me impedía fijar mi pensamiento durante mucho rato incluso en aquellos temas. Como beneficios no veo más que uno. Para la mayoría de mis contemporáneos, la obligación de aprender de memoria famosos poemas debió de hacer que estos perdieran para siempre algunas de sus más bellas flores; en mi caso, como tenía prohibido memorizarla, la gran poesía (…) me llegó con la frescura del amanecer, húmeda todavía de rocío, y jamás ha perdido aquella temprana luminosidad».

Termina sus recuerdos del siguiente modo: «El mundo es un cenagal y lo ha sido siempre; pero aunque ninguno de los grandes teóricos, ni tampoco de los iluminados, haya podido dominar esta monstruosidad que forcejea eternamente sin tino, ni conseguido someterla el tiempo suficiente a alguno de sus bonitos planes de reajuste, acá y allá un santo o un genio envía un tenue rayo de luz a través de la niebla y ayuda a la humanidad a seguir avanzando a trompicones, hacia adelante, y a veces hacia arriba». Y, sea como sea, termina señalando que «el mundo visible es un milagro cotidiano para quienes tienen ojos y oídos; y todavía me caliento agradecida las manos al fuego del antiguo hogar, aunque cada año este fuego se alimente de la leña seca de más y más recuerdos del pasado».

Edith Wharton. Una mirada atrás. Autobiografía (A Backward Glance, 1934). Barcelona: Ediciones B, 1994; 333 pp.; col. Tiempos Modernos; trad. de Jordi Gubern; ISBN: 84-406-4834-0.

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo