Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'No entendemos bien nuestro papel' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
FranklSincrBirk.JPG

viernes, 18 de septiembre de 2015

No entendemos bien nuestro papel


Sincronización en Birkenwald: una conferencia metafísica, es una obra teatral que Viktor Frankl escribió de un tirón, pocos meses después de abandonar los campos de exterminio. En ella se apuntan las ideas que desarrolló unos años después en su libro El hombre en busca de sentido. El título anuncia el contenido: por un lado habla de esperanza, pues Birkenwald, un nombre que resulta de la combinación de los nombres Buchenwald y Birkenau, significa también bosque de abedules, unos árboles con la capacidad de arraigarse y colonizar terrenos devastados; por otro alude a la sincronización entre la eternidad y las cosas que ocurren en la vida presente y parecen no tener sentido.

Hay dos planos. En uno dialogan Kant, Spinoza, Sócrates, un Ángel Negro, y familiares ya fallecidos de quienes viven en el otro plano, que son varios prisioneros y guardias en una barraca de un campo de concentración. Al principio sólo aparecen un Sócrates bienhumorado y sereno, un Kant algo altivo, y un Spinoza dubitativo. Es Sócrates quien propone «mostrar a la gente algo de su propia realidad para que descubra así su propia realidad», «presentar a la gente una imagen del infierno y demostrarles que el ser humano, aún estando en el infierno, puede seguir siendo un ser humano. Igual que aquí en el cielo, o lo que llaman de ese modo ahí abajo, nosotros también seguimos siendo de alguna manera humanos, ¿no?».

Kant señala cómo todos «somos figuras, tanto aquí como allá. Unas veces con un fondo teatral y otras con un fondo trascendental. En todo caso es una interpretación». Y Sócrates le replica: «Aunque apenas sabemos qué interpretamos. Ni siquiera qué interpretamos nosotros. No entendemos bien nuestro papel. Nos contentamos con intuir el texto que debemos decir». A la madre de uno de los prisioneros, que lo ve sufrir sin poder hacer nada, Kant le habla de cómo, en un escenario, los actores sólo ven delante suyo como un gran agujero negro, y nosotros tampoco conocemos ni vemos a los espectadores de nuestras vidas, sentados en la oscuridad, en algún palco (una idea que Frankl glosará en más obras suyas, como figura en la nota Entiende ante quien estás). Al final de la obra Sócrates dirá cómo la comprensión llegará más adelante, «cuando caiga el telón».

Viktor Frankl. Sincronización en Birkenwald: una conferencia metafísica (Synchronisation in Birkenwald, 1946). Barcelona: Herder, 2013; 96 pp.; trad. de Ana Schulz.; ISBN: 978-84-254-3058-9. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo