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Nota: 'Más tonta de lo admisible' :: bienvenidosalafiesta ::    
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viernes, 13 de noviembre de 2015

Más tonta de lo admisible


Ya que hablé, semanas atrás, de Medio Rey, comento ahora su continuación, Medio Mundo, de Joe Abercrombie. Es una novela que ha sido escrita con rapidez, y digo esto no sólo porque su autor ha publicado la trilogía de la que forma parte en menos de un año —aunque la tercera no se ha traducido al castellano todavía—, sino porque también hay elementos que parecen indicar una composición apresurada.

Sus protagonistas principales son, esta vez, Espina, una chica de 16 años «con el don de la Madre Guerra», muy arisca, de habilidad y resistencia inimaginables, y Brand, otro joven y fuerte guerrero que, a diferencia de su compañera, es bondadoso y se plantea una y otra vez si obra bien o no. Ambos acompañan al padre Jarvi, el héroe de Medio Rey, ahora convertido en el joven pero importante clérigo de Gettlandia, en una larga expedición por los distintos países que rodean el Mar Quebrado con la intención de ganar aliados para su causa: hacer un frente común contra las ambiciones del poderoso Alto Rey y su clériga, la abuela Wexen.

Según se puede apreciar en algunos pasos de la historia, cuando los personajes hablan de magia élfica están refiriéndose a utensilios que conocemos actualmente y, en particular, a mortíferas armas de fuego: la trilogía pertenece al subgénero de La Tierra Moribunda, compuesto por novelas que se desarrollan en la Tierra mucho tiempo después de que todo haya cambiado drásticamente.

El argumento es esquemático y se basa en una simple sucesión de choques dialécticos y de combates entre los héroes y los rivales que se les van poniendo delante, unos de tipo personal entre Espina y distintos oponentes, otros de tipo colectivo entre la expedición de Gettlandia y pueblos o ejércitos variados. Únicamente la resolución del último conflicto, entre los ejércitos de Gettlandia y Vansterlandia, ha seguido algunos caminos un tanto novedosos, al menos para mí.

La narración es eficaz pero, por momentos, un tanto pedestre, aparte de que son muchos los párrafos un tanto inflados y, con frecuencia, repetitivos. Un ejemplo entre muchos lo tenemos cuando, de la hermana de Brand, llamada Rin, se nos dice: «Rin tenía quince años y Brand era su única familia, y tenía miedo, y eso le daba miedo a él también. Miedo a luchar. Miedo a irse de casa. Miedo a dejarla sola».

Abundan las peleas imposibles de contar por escrito y claramente pensadas para ser filmadas. Los personajes responden a estereotipos habituales en el subgénero, en especial Espina, que podría ser una invulnerable campeona de lucha libre y de artes marciales al mismo tiempo. Luego, tanto la forma en que se acaban produciendo el enamoramiento y los encuentros sexuales entre los héroes acaban siendo imposibles de creer.

Como se veía en Medio Rey, el mundo que se retrata es brutal pero esta vez hay todavía más descripciones de combates muy violentos, más momentos de gran crueldad y gigantescas palizas de las que los héroes, sin embargo, logran reponerse pronto para devolverlas con creces (este tipo de historias son hábiles en azuzar sentimientos de satisfacción cuando los malvados sufren y los héroes se cobran bien su venganza).

En algunos diálogos se hacen buenas observaciones a favor de intentar obrar de modo recto pero, en el balance final, queda sobradamente justificado el cinismo de muchos personajes —«Que el Padre Paz derrame lágrimas por los métodos; la Madre Guerra sonríe a los resultados»—, en particular el del padre Jarvi: «a veces los grandes bienes deben tejerse a partir de los pequeños males. Un clérigo no puede permitirse el lujo de hacer el bien, sin más. Un clérigo debe sopesar el bien mayor. Debe aspirar al mal menor».

En principio ya no leeré la tercera novela: para mí esta es ya más tonta de lo admisible, aparte de no estar tan bien escrita como sería de esperar y de ser demasiado violenta.

Joe Abercrombie. Medio Mundo (Half the World, 2015). Fantascy, 2015; 448 pp.; col. El Mar Quebrado, trad. de Manu Viciano; ISBN: 978-8415831631. [Vista del libro en amazon.es]

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