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sábado, 6 de febrero de 2016

«No se dibuja bien si se miente»


Cuenta Saul Steinberg en Reflejos y sombras que hizo dibujos del natural por primera vez durante un viaje de estudios a Ferrara y Roma: 

«Durante aquel viaje entendí lo difícil que es hacer un dibujo del natural, lo importante que es entender la naturaleza, la verdad de la realidad. (…) No se dibuja bien si se miente. Y al revés: si en un dibujo del natural se ha dicho la verdad, el dibujo se convierte automáticamente en un buen dibujo. Otra dificultad del dibujo al natural es que nos obliga a encontrar respuestas a preguntas que nunca nos habíamos planteado. Lo que se logra trabajando en el estudio es a menudo una respuesta a preguntas que ya se conocen». Más adelante sigue: «Lo que intento hacer es decir con la pintura algo más de lo que el ojo ve. (…) Soy más un director de orquesta (…) que un pintor que hace pintura. El mío es un trabajo que dice algo sobre otra cosa; y si es pintura, dice algo sobre la pintura, no sobre el hecho de que esto sea lo que es».

Parte de su estilo lo explica del siguiente modo: «Aprendí trabajando, y conseguí salir de ciertos callejones sin salida, de ciertas vulgaridades del dibujo humorístico y de ciertas banalidades del arte comercial, conservando siempre un poco de este elemento de mediocridad, casi diría que de vulgaridad, que no quiero abandonar porque lo considero algo necesario; como alguien que cambia de clase social y no quiere separarse de la mujer ni de los amigos de los viejos tiempos».

En otro momento se define a sí mismo diciendo: «Soy lo contrario de un expresionista. Y también, si se quiere, de un impresionista». Sin embargo, como cualquier expresionista o impresionista diría, explica que «se entiende a través de una emoción. Fue una gran felicidad cuando por primera vez entendí que había entendido. Difícil explicarlo mejor: entender que se ha entendido, entender que algo es posible y que, aunque hoy se haya perdido, no se ha perdido para siempre».

Saúl Steinberg y Aldo Buzzi. Reflejos y sombras (Riflexi e ombre, 2001). Valencia: Media Vaca, 2012; 141 pp.; col. Grandes y pequeños; trad. de María José Gil Mendoza ; ISBN: 978-84-938692-1-2. [Vista del libro en amazon.es]

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