Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'Curiosos tiempos, estos que vivimos (1)' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
CasariegoCapMiguel.jpg

jueves, 16 de junio de 2016

Curiosos tiempos, estos que vivimos (1)


Igual que ayer, comienzo indicando mis prejuicios. No me suelen gustar las mezclas de géneros y, entre las novelas que las intentan, me suelen defraudar más aún las que son más o menos históricas y tienen seres fantasiosos por medio. Menos aún me atraen aquellas novelas de fantasía en las que los protagonistas rezan invocando a Dios en mundos en los que nadie sabe bien —y el autor muchas veces se ve que tampoco— en qué consiste lo verdaderamente sobrenatural, o en los que lo verdaderamente sobrenatural, exista o no, se presenta en el mismo plano que las invenciones imaginativas, y en ese caso ya casi da igual que estén bien traídas o que sean peregrinas.

A pesar de lo anterior, me han parecido excelentes El capitán Miguel y el misterio de la daga milanesa y su continuación, El capitán Miguel y Juan el navegante, de Martín Casariego. Ambas tienen igual estructura: se inician cuando Miguel, de doce años, en el primer libro, y su hermano pequeño Juan, en el segundo, tienen una pesadilla y acuden a su padre, que les cuenta esos relatos en varias noches sucesivas. Luego, las dos narraciones se interrumpen unas pocas veces debido a preguntas o exclamaciones de los oyentes, las cuáles le sirven a su padre para explicarles algunas expresiones o cosas que no han comprendido: es un buen recurso, tanto para adelantarse a las pegas que podría poner el lector; como para darle al relato más viveza; como para distinguir, a veces, entre invenciones y hechos históricos; y, también, para que los oyentes o  los lectores caigan en la cuenta de aspectos de interés.

En la primera novela, se cuentan aventuras del capitán Miguel, un joven de 18 años, que se sitúan en el pueblo castellano de Piedra de los Caballeros, el año 1537. Alguien dirá que él «fue quien, arriesgando su vida y bajo una lluvia de flechas y arcabuzazos, retiró a Garcilaso de la Vega, malherido en la fortaleza de Le Muy. A eso debe su capitanía, además de a muchas otras heroicidades». Miguel está enamorado de Rosalba, la hija del señor de Monroy, con quien comparte la afición por el ajedrez y con quien intercambia libros. El enigma que habrá de resolver es que varios chicos de catorce años han muerto atacados, de noche, se supone que por un lobo. Encontrará una daga milanesa que le llevará hacia su rival, el misterioso don Esteban de Hambrán, un hombre que se marchó tiempo atrás y regresó recientemente, con una L marcada en la mejilla izquierda.

Son excelentes la narración y la ambientación histórica. El narrador acentúa continuamente la condición heroica de su protagonista con referencias a los contenidos de sus lecturas —se afirma que el cinismo de Maquiavelo indigna a «alguien tan joven y caballeroso como el capitán Miguel»— y a formas expresivas cuya repetición, en esta y en la siguiente novela, tiene un punto de ironía y otro de conexión con héroes de aventuras folletinescas —«avanzaba el capitán por la calle solitaria a buen paso, erguida la espalda, dulce la mirada, el gesto gallardo, presta la espada»—.

Un ejemplo de algo que indico más arriba se da cuando el padre de Miguel hace aparecer en su relato a san Miguel Arcángel, a quien el capitán invoca siempre antes de entrar en combate, y entonces su hijo salta:
«—¿Ahora aparece un arcángel?
—En efecto —dijo su padre—. ¿Estás dispuesto a aceptar que haya hombres que se transforman en lobos, pero no que aparezca un arcángel? Curiosos tiempos, estos que vivimos.
Miguel calló, sin saber qué responder».

En otro momento también le hará ver que «un relato tiene sus propias reglas internas, que pueden crear otra realidad, y mientras esas reglas no se traicionen, es coherente. ¿Entiendes? Miguel reflexionó unos segundos. —Creo que sí. Venga, sigue».

Martín Casariego Córdoba. El capitán Miguel y el misterio de la daga milanesa (2015). Madrid: Anaya, 2015; 205 pp.; ISBN: 978-84-678-7144-9. [
Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo