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Nota: 'Amigos imaginarios (2)' :: bienvenidosalafiesta ::    
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miércoles, 8 de marzo de 2017

Amigos imaginarios (2)


Los imaginarios, de A. F. Harrold, es otro libro de amigos invisibles con toda una explicación de qué les pasa cuando son olvidados por el humano que los imaginó. (Podríamos decir, con la sinopsis oficial, que es «una historia extraordinaria sobre la pérdida, la compañía y la identidad» pero el asunto es más sencillo, creo yo).

Rudger es el amigo imaginario de Amanda Shuffleup y, como corresponde a un amigo invisible, nadie puede verlo. Pero un día ve y es visto por un tal señor Bunting, un tipo que caza imaginarios del que además se rumorea que se los come. Cuando Amanda sufre un accidente y parece olvidar a Rudger, este comienza a desvanecerse. Intenta entonces acercarse al hospital para estar de nuevo con Amanda y acaba en la Agencia, un lugar donde los imaginarios pueden vivir un tiempo cuando empiezan a caer en el olvido, a la espera de una nueva oportunidad. Desde allí vuelve a intentar ir junto a Amanda, pero el señor Bunting lo sigue persiguiendo. Un elemento típico en esta clase de relatos, que aquí no falta y que será clave para la solución, es que la madre de Amanda también tuvo un amigo imaginario en su infancia del que se había olvidado...

Relato bien escrito. Tiene un giro argumental a la mitad que lo cambia de signo: si al principio tiene acentos divertidos y se centra en la relación entre Rudger y Amanda, luego acaba siendo una historia de huida y persecución con algo de suspense. Todo se cuenta en tercera persona pero desde la perspectiva de Rudger, un héroe amable que, como corresponde a su condición, parece algo alelado, lo que tiene su encanto. Por otra parte, como le dicen en la Agencia, los imaginarios «somos buena gente, no lo olvides» (y de ahí que no los veamos pues intentan, por todos los medios, no asustar a los humanos).

Unas pocas veces el narrador cambia de registro, como si estuviera dirigiéndose a un público adulto y olvidase a sus lectores niños. Véase: cuando Rudger llegó a la Agencia, se nos dice, «pensó que estar allí era como entrar en una película de dibujos animados después de haber estado todo el día en una película francesa en blanco y negro y subtitulada» (una comparación que no sé cuántos niños de unos diez o doce años podrán apreciar…). Un factor más a favor del libro es que viene con unas estupendas ilustraciones de Emily Gravett.

A F. Harrold. Los imaginarios (The Imaginary, 2014). Barcelona: Blackie Books, 2017; 240 pp.; ilust. de Emily Gravett; trad. de Gemma Rovira; ISBN: 978-8416290888. [Vista del libro en amazon.es]

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