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Nota: 'Pervertido sentimentalismo' :: bienvenidosalafiesta ::    
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viernes, 27 de octubre de 2017

Pervertido sentimentalismo


El caso de Betty Kane, de Josephine Tey, es una novela que fue elegida como una de las cien mejores novelas policiales de todos los tiempos en una votación de hace unas décadas. Al leerla se comprende, pues no sólo es en sí misma excelente sino que como caso policial también lo es: la intriga es clara pero difícil de resolver, la implicación de los personajes se presenta de modo cuidadoso, todo se cuenta con calma pero los hechos se desarrollan con rapidez.

Milford, un pequeño pueblo inglés. Al abogado Robert Blair lo llama una mujer, Marion Sharpe, a la que no conoce mucho, pidiéndole su asesoramiento urgente: acaba de llegar a su casa la policía para decirles, a ella y a su madre, que han sido acusadas de haber secuestrado a una chica durante un mes, de tenerla encerrada en el ático de su casa, de haberla maltratado y obligado a cumplir tareas domésticas. Las Sharpe lo niegan todo pero los pormenores que da la chica, Betty Kane, de quince años, son de asombrosa exactitud. Con reticencias por su inexperiencia en ese tipo de asuntos, pero convencido a primera vista de la inocencia de las Sharpe, Blair se hace cargo del caso: visita a los padres adoptivos y a las amistades de Betty Kane, averigua qué pudo hacer en el tiempo que desapareció, contrata a un detective para que le ayude, pide a un abogado amigo, más experto que él, que se haga cargo de la defensa en el juicio… Además, cuando sale la noticia en los periódicos locales, las Sharpe comienzan a sufrir agresiones de gamberros de la zona.

Desde el principio el caso está centrado en que las acusadas no parecen capaces de cometer la locura de la que se les acusa y en que la denunciante, sin embargo, sí parece capaz de inventarse la historia que cuenta. La primera mitad de la trama explica cómo pudo ser posible la exactitud de lo que ha dicho Betty Kane. En la segunda, Blair y sus amigos tratan de demostrar la falsedad de la chica. El interés del lector se refuerza porque va estrechándose también la relación entre la decidida e irónica Marion Sharpe y el anodino abogado. Otro elemento atractivo es la nefasta intervención de los periódicos y de quien, sin datos, opina en ellos como un «pomposo oráculo del más pervertido sentimentalismo».

Todos los personajes, incluso los secundarios, tienen interés y quedan bien retratados con pocos trazos e incidentes. Las descripciones son eficaces y en los buenos diálogos se contienen réplicas magníficas. Por ejemplo, los insultos de unos gamberros no alteran a las Sharpe: «La falta de educación —dijo la vieja señora Sharpe— es una gran desventaja a la hora de resultar ofensivo. Carecían por completo de recursos». Cuando a su bondadosa tía Lin Robert Blair le dice que los milagros sólo suceden en las novelas de detectives y en las películas de vaqueros, ella, que confía mucho en sus oraciones, le responde: «No, en absoluto. Ocurre todos los días, en cualquier lugar del mundo. Si hubiera un modo de descubrirlo y de llevar la cuenta de las veces que sucede, sin duda te sorprendería».

Josephine Tey. El caso de Betty Kane (The Franchise Affair, 1948). Xixón: Hoja de Lata, 2017; 382 pp.; trad. de Pablo González-Nuevo; ISBN: 978-84-16537-21-1. [Vista del libro en amazon.es]

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