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jueves, 2 de noviembre de 2017

Habilidad y facilonería


Se acaba de publicar una nueva edición de El fantasma de Manhattan, un relato que Frederick Forsyth publicó cuando aún era enorme el impacto del musical El fantasma de la Ópera, y que se basaba en conversaciones que habían tenido él y Andrew Lloyd Weber para preparar una continuación. Más adelante Lloyd Weber las aprovechó parcialmente para el guión de la ópera titulada Lover Never Dies, que se estrenó en 2010 y que no tuvo mucho éxito.

De la novela de Forsyth es excelente, para empezar, el prólogo. En él hace un buen relato de la historia literaria y cinematográfica previa: de los méritos y defectos de la novela de Gaston Leroux El fantasma de la Ópera (Le Fantôme de l'opéra, 1910), de que su popularidad posterior fue debida en gran parte a la versión cinematográfica de 1925, y de la gran habilidad con la que Lloyd Weber alteró el argumento para sacarle partido al musical que estrenó en 1986.

El fantasma de Manhattan tiene dieciséis capítulos y un epílogo contados con varias voces narrativas: unos son en tercera persona, otros son crónicas periodísticas o relatos de quienes intervinieron en algún momento. Se cuenta la historia previa del fantasma, Erik Mulheim; su posterior huida a Estados Unidos y su enriquecimiento allí debido también a su relación con un demoníaco ayudante llamado Darius; luego, la construcción de un gran edificio de la ópera en Manhattan y como consigue atraer, para que cante y actué allí, en su estreno, a la vizcondesa Christine de Chagny y a su hijo Pierre.

La novela como tal pone de manifiesto la destreza narrativa y constructiva de Forsyth, que consigue poner en pie algunos interesantes personajes, lograr situaciones con fuerza dramática, y provocar una tensión creciente. Tiene, también, defectos propios de los thriller populares: así, se describen más cosas de las necesarias y hay diálogos inconsistentes, como los que se dan entre algunos personajes y Dios, y entre Darius y el diablo. Aparte, los entusiastas de la ópera primera pueden sentirse decepcionados, creo que con razón, por algunas elecciones facilonas de Forsyth, por ejemplo la que toma para que un personaje como el vizconde Raoul de Chagny no cause problemas.

Frederick Forsyth. El fantasma de Manhattan (The Phantom of Manhattan, 1999). Barcelona: Debolsillo, 2017; 256 pp.; col. Best Seller; trad. de Eduardo G. Murillo; ISBN: 978-8497597357. [Vista del libro en amazon.es]

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