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viernes, 6 de diciembre de 2019

Brevedad y densidad


Me ha parecido un gran libro Leyendo a Chéjov, de Janet Malcolm. Pongo aquí unos comentarios que hace a propósito de la influencia que tuvieron los relatos bíblicos en sus cuentos.

Habla de que hay quienes han «encontrado una fuente inesperada de posibles significados [de los relatos de Chéjov] en una veta de material todavía sin interpretar; en concreto, las repetidas referencias de Chéjov a la religión. Es una situación semejante a la del cuento de Poe La carta robada: las referencias a la Biblia y a la liturgia ortodoxa rusa siempre han estado allí, pero no las hemos visto, porque aceptamos la pretensión de Chéjov de ser un racionalista y un incrédulo». En una de sus cartas Chéjov escribió: «En mi infancia recibí una educación religiosa y la misma clase de aprendizaje: cantaba en el coro, leía las epístolas y los salmos en la iglesia, asistía con regularidad a los maitines, hacía de monaguillo, me ocupaba de tocar las campanas. Y ¿cuál ha sido el resultado? Cuando rememoro mi infancia, todo me parece absolutamente sombrío. Ahora no tengo religión». Sin embargo, continúa Malcolm, «si ralentizamos el paso de nuestra lectura y prestamos atención a cada línea, no se nos pasarán por alto algunos indicios», como el comentario de un personaje que dice sentirse «como si me hubiera despertado después de romper el ayuno de Pascua», o el de otro que tiene la impresión «de haber sido ungido con un óleo. En realidad, nos daremos cuenta de que, siempre que un personaje de Chéjov sufre una transformación notable, aparece cerca una alusión a la religión, de la misma manera que los hongos crecen cerca de ciertos árboles del bosque. Esas alusiones son oblicuas, a veces casi invisibles, y posiblemente ni siquiera conscientes».

Más adelante dice la autora norteamericana: «Cuando empezó a escribir sus poderosos y elípticos relatos, tenía modelos a mano: los poderosos y elípticos relatos de la Biblia. Se dice que Chéjov es el padre del relato corto moderno. Sería más preciso (y útil para los escritores contemporáneos que deseen aprender de él) pensar que fue un genio capaz de extraer lo mejor de la narrativa bíblica. La brevedad, densidad y rebeldía de los relatos de Chéjov son cualidades características de los relatos bíblicos».

Janet Malcolm. Leyendo a Chéjov: un viaje crítico (Reading Chekhov. A Critical Journey, 2001). Barcelona: Alba, 2004; 187 pp.; col. Trayectos; trad. de Victor Gallego Ballestero; ISBN: 84-8428-218-X.

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