AFANÁSIEV, Alexandr Nikolaievich

Escritor ruso. 1826-1871. Nació en Boguchar, Vorónezh. Estudió Derecho. Trabajó en el Archivo Central del Ministerio de Asuntos Exteriores, época en la que escribió casi toda su obra. Elegido en 1852 miembro de la Sociedad Geográfica Rusa, ésta le propuso preparar la publicación de todos los cuentos reunidos en su archivo. Falleció en Moscú.

Obras de AFANÁSIEV, Alexandr Nikolaievich

Si los hermanos GRIMM recorrieron su país recogiendo los cuentos y afinando luego su estilo, Afanásiev se limitó a su tarea de redactor y editor encerrado en su biblioteca, que depende por completo de sus fuentes y que añade comentarios filológicos y culturales a los textos. Por eso sus relatos tienen una calidad literaria desigual y su público destinatario es más bien adulto. Si los hermanos Grimm colocaron sus cuentos uno después de otro sin ningún orden, Afanásiev hizo el esfuerzo de agruparlos por materias: primero, cuentos de animales, que tienen mucho de fábulas; luego cuentos de hadas y maravillosos, que son la mayoría, en los que a veces aparece la bruja Baba Yaga, y en los que se dibuja con frecuencia la figura de un héroe fuerte, audaz y activo; a continuación los costumbristas, que con frecuencia son satíricos o están apoyados en hechos históricos, y en los que abundan los «bogatires», personajes-héroes salidos del pueblo.

Como indica la traductora Isabel Vicente, «es indudable que en los cuentos de todos los países y en todas las lenguas, se encuentran similitudes y aparecen, si bien en marcos distintos, la madrastra y su espejo encantado, la bella y el monstruo, […] y las fatídicas campanadas de medianoche…», pero es también innegable que los cuentos de Afanásiev tienen rasgos únicos que se derivan del marco físico y social en el que nacen. Sus protagonistas viven en cabañas de troncos, rodeados por un paisaje de bosques y ríos, deben recorrer grandes distancias y sufren un clima riguroso; entre los animales protagonistas abundan la zorra, el lobo, el oso; muchas historias se apoyan en relatos épicos populares que reciben el nombre de «bilinas».