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Cristina, hija de Lavrans (2)

Cristina, hija de Lavrans (2)

Resalto algunos rasgos y pongo algunos párrafos de Cristina, hija de Lavrans.

Uno es la calidad de las descripciones. Por ejemplo, esta de principios del segundo libro: «Cristina se hallaba en la colina de Feginsbrekka y veía a sus pies Trondhjem, que relucía a la luz dorada del ocaso. Más allá de los anchos arabescos brillantes del río, se divisaban las granjas oscuras, techadas de hierba verde, las cúpulas verde oscuro de los jardines, las blancas casas de piedra almenadas, las iglesias que alzaban su erizado lomo negro y otras cuyos tejados de plomo tenían un brillo mate. Pero, por encima de la verde campiña, por encima de aquella magnífica ciudad, se alzaba la iglesia de Cristo, tan luminosa con su fuerza y esplendor que todo parecía prosternado a sus pies. Con el sol del atardecer que daba en su fachada y en sus vidrieras polícromas, con sus torres, sus flechas vertiginosas y sus veletas doradas, se erguía en el deslumbrante cielo de verano».

Otro es que la narración hace notar la convivencia de una profunda religiosidad cristiana con restos de antiguas creencias paganas. Así, se nos cuenta que a veces Cristina «dejaba el trabajo e iba a postrarse a los pies de la Virgen María y rezaba siete Avemarías. Fray Edvin le había dicho que la madre de Dios sentía la misma alegría todas las veces que escuchaba la salutación angélica aunque procediera de la boca más miserable de entre los miserables. Y eran las palabras Dominus Tecum las que más alegraban el corazón de María; por esta razón Cristina las pronunciaba siempre tres veces». Pero también se nos cuenta cómo las gentes «no dejaban de preguntarse si los seres subterráneos no se vengarían cuando en la granja se instalara un amo menos piadoso y menos generoso para con la iglesia. Los humildes estimaban que era mejor seguir dando a los antiguos dioses lo que estos estaban acostumbrados a recibir, que hacerles la guerra y confiar en los sacerdotes».

Tienen fuerza los muchos momentos de arrepentimiento y de balance de unos y otros personajes cuando entienden que obraron mal o inconscientemente en el pasado. Así, Lavrans cae en la cuenta de su inadvertencia de los sufrimientos de su mujer y le dice: «Que Dios me valga, no he comprendido lo bastante el gran peso que has soportado durante nuestra vida en común. Pero ahora me parece que cada día me iba dando más cuenta de que era una bendición que tú estuvieras aquí…». En especial, el arrepentimiento está presente muchas veces en el interior de Cristina: «La aguja de Cristina corría, corría, mientras pensaba en sus padres y en su hogar de Joerungaard. Ahora que todo ello no era más que un recuerdo, empezaba a descubrir un montón de cosas en que jamás había reparado cuando vivía en medio de ellas y que encontraba muy naturales, como la ternura y la solicitud de su padre, así como la constante y tranquila aplicación al trabajo por parte de su madre, muda y melancólica. Pensaba en sus propios hijos, a los que quería más que a su vida y que ni un solo instante, mientras estaba despierta, abandonaban su pensamiento».

En general, la gran convicción que transmite la novela se debe a que el mundo interior de Cristina, en las distintas etapas de su vida, está muy perfilado. Así, se nos dice que «asistía a la misa sabiendo que lo que hacía no estaba bien. Intentaba rezar: “San Olav, ayúdame; cambia mi espíritu con un milagro, para que pueda rezar sin mentir, para que piense en Erlend con una piadosa tranquilidad de alma”». En otro momento se lamenta: «A lo largo de toda mi vida deseé, a la vez, seguir el camino recto y andar al azar de mis caprichos». Y, al final de su vida, resuenan en su interior unas palabras que había oído a Simón Darre: «Todas las llamas acaban por apagarse».

Sigrid Undset. Cristina de Lavrans (Kristin Lavransdatter); esta edición contiene los tres volúmenes: La corona (Kransen, 1920), La esposa (Husfrue, 1921), La cruz (Korset, 1922). Madrid: Encuentro, 2025; 1248 pp.; trad. de Rosa S. de Naveira; ISBN: ‎ 978-8413392554. [Vista del libro en amazon.es]

 

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