El treinta y cinco de mayo, o Konrad cabalga por el Océano Pacífico
Konrad ha de preparar una redacción acerca del Océano Pacífico y pide auxilio a su tío Ringelhuth. Acompañados por un caballo con patines, viajan hasta el Océano Pacífico. Lo hacen atravesando la puerta de un armario, y como les sucederá más tarde a los hermanos Pevensie en las CRÓNICAS DE NARNIA (C. S. LEWIS), llegan a un bosque misterioso, aunque muy distinto. Conocen el País de Jauja, un Mundo al Revés donde los adultos asisten a clases, viajan al pasado y al futuro, e incluso ven gente con teléfonos móviles…